miércoles. 17.04.2024
La opinión de
Miguel del Río

Miguel del Río

Nací en Santander (Cantabria), el 29 de noviembre de 1960. Diplomado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona y Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Empecé a trabajar como periodista en la Agencia Efe de Santander (1985). Seguí como Redactor del Diario Alerta (1986/1987), donde trabajé en las secciones de Local y Región, y donde me encontré con periodistas de la talla de Jesús Delgado, José Ángel San Martín, Juan González Bedoya, Higinia Aparicio, Pablo Hojas o Jesús Hoyos Arribas. Conseguí mi primer trabajo como periodista en un importante periódico por llamar de madrugada para informar sobre un grave accidente de circulación que provocó parar la rotativa para meter en portada aquel suceso. En la primavera de 1987 cubrí los sucesos de Reinosa, que tuvieron una repercusión nacional e internacional. Durante este mismo periodo fui corresponsal de la Agencia Europa Press. De 1986 a 1988 trabajé en RTVE en Cantabria como corresponsal, y entre los años 1987 y 1988 fui Redactor-Jefe de Radio Minuto-El País, en la emisora que la Asociación de la Prensa de Cantabria tiene en la Calle Cádiz de Santander. Como profesor, vengo desempeñado una intensa actividad hasta la actualidad. Soy miembro de la Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Cantabria. Miembro de la Sociedad Cántabra de Escritores. Fui Vocal en la Comunidad Autónoma de Cantabria de la Asociación Española de Protocolo (AEP). Presidente de la Asociación Cántabra de Protocolo (ACP), fundada por mí en 1988. Miembro del Comité Organizador del 5º Congreso Internacional de Protocolo (Palma de Mallorca, 2001), que periódicamente cuenta con la asistencia de especialistas en Relaciones Públicas, Comunicación y Protocolo en todo el mundo. Funcionario de carrera del Parlamento de Cantabria donde desempeño el trabajo de Jefe del Servicio de Relaciones Institucionales y el de Jefe (en funciones) del Servicio de Comisiones y Órganos Superiores. Desde el año 1987-2004 ha venido dirigiendo también el Gabinete de Comunicación del Parlamento de Cantabria. Me considero periodista y escritor. Mi blogger es www.migueldelrio.es Cuento con una amplia obra en comunicación de la que destaco los siguientes libros con los que se trabaja en diferentes universidades españolas. “Introducción al Protocolo. Estudios prácticos sobre organización de actos públicos”. (Manual Profesional 1998). Agotado. “Gabinetes de Prensa. La Comunicación en las Instituciones y en las Empresas”. “Protocolo. Manual práctico para conocer las normas de protocolo de uso diario”. Manual de protocolo de los Colegios Médicos de España. Manual de protocolo Colegios Profesionales. “Manual para Comunicar Bien. ¿Vas a publicar lo que te he enviado?”. “Abecedario gráfico de comunicación y organización de eventos. Protocolo a la Vista”. Presidente y uno de los fundadores del Club de Prensa Pick-Tenis de Santander (www.www.clubdeprensapicktenis.com) Miembro de CEDRO. He publicado más de 700 artículos de opinión en El Diario Montañés (Grupo Vocento), donde he venido colaborando durante quince años. Durante 12 años fui columnista de opinión diario en diferentes emisoras de Radio como Cope Cantabria y Punto Radio Cantabria. He sido articulista en revistas técnicas como “Mujeres Siglo XXI” o “Revista Piquio Magazine”. En la actualidad, soy columnista del Periódico “Nuestro Cantábrico”, del diario digital www.populartvcantabria.es con la columna “Oído Cocina“ y de la revista “Vivir en Cantabria”.

Demasiados accidentes de tráfico mortales, ante todo, evitables

Cuando se produce un trágico accidente de tráfico por conducción temeraria, que desemboca en la muerte de una persona, no digamos si es muy joven, es más la indignación de la calle que lo que pueda esperarse de la justicia que está por venir. El Código Penal en España se desinfla cada vez más para muchos delitos, y la tendencia no es endurecer nada en supuestos en que habría que pararse, como es la agresividad al volante, que acaba con las vidas de otras personas. En Cantabria tenemos los casos de Corbán y, más recientemente, el de Castelar. Incoherente, chocante y, sobre todo, muy injusto.

Coger el tren del futuro sin túneles mal medidos que lo impidan

La propia vida y coger un tren siempre ha tenido un montón de similitudes para personajes de lo más variopinto. Un ejemplo lo tenemos en lo que piensa al respecto el tan leído Paulo Coelho: “A lo largo de nuestra existencia el paisaje cambia, la gente cambia, nuestras necesidades cambian, pero el tren sigue moviéndose”. Gran verdad, siempre y cuando se midan bien los túneles que han de atravesar, y no suceda el bochorno de Cantabria y Asturias, que van a tardar más años en renovar sus trenes de vía estrecha, por la incompetencia de más responsables de los cesados, hasta ahora.

Nula consideración con los autónomos, máxime si cierran

Vamos camino de un segundo año donde cierran muchos pequeños negocios, con las tiendas o comercios de nuestra infancia siempre a la cabeza. Si les preguntas la causa, te dirán que no les ayudan y que solo les tienen en cuenta para pagar altos impuestos. En cambio, la respuesta oficial es que no hay crisis alguna de la que preocuparse. Pero nos quedamos sin autónomos, porque sus costes resultan inasumibles. No digamos para el consumidor, que al final es el que da la espalda a comprar con normalidad, no vaya a ser que, cuando menos lo espere, entonces sí le digan que la crisis es verdadera y profunda.  

Por favor, expliquen bien lo terrible de esta esta nueva economía

Gobiernos y gobernantes no quieren dar ninguna rueda de prensa para reconocer que su apoyo inquebrantable a la digitalización, hace desaparecer profesiones y miles de puestos de trabajo, aunque se trate de las propias empresas tecnológicas como Google, que despide a destajo. Ni que decir que algo así no se debiera de haber permitido, ya que avanzamos hacia un futuro desequilibrante, hecho a medida para los fuertes, donde los desfavorecidos tendrán que ser ayudados, para subsistir, de manera permanente. No habrá que esperar mucho para verlo, porque ya estamos en el inicio de esta nueva economía, tan falsa como injusta.

Libreta banco o móvil, 4 de cada 10 mayores eligen la primera

Me porfiaba hace años un gestor bancario que los medios exagerábamos, al mantener la tesis de que los mayores tienen dificultad en integrarse en todo lo digital y on-line. Aquella postura era mirar para otro lado, como siguen haciendo hoy los bancos respecto a lo que prefieren sus clientes y, hay que recordarlo, dueños del dinero. Por eso reconforta esta noticia de que 4 de cada 10 clientes siguen utilizando la libreta de ahorros. Son muchos, aunque el tiempo corre en su contra. La idea bancaria, permitida, y sin contar con la gente, es que sucursales, trabajadores, y hasta cajeros, han llegado al fin de un ciclo, porque ahora manda el móvil, y controlarnos.

Primero, el Congreso de EE.UU., luego, el de Brasil, ¿avisos?

Los gobiernos crean hoy, más que nada, desosiego. Las malas noticias emitidas desde los canales del poder son la causa de un enfado colectivo.  Cosa distinta es que los gobernantes detecten a tiempo ese malestar creciente. Estados Unidos y ahora Brasil lo saben bien por el asalto de miles de ciudadanos a sus cámaras de representantes. Ahora bien, ¿puede suceder esto mismo en el lado europeo, donde está España? Viene bien razonarlo desde el prisma de ese viejo refrán que dice: Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.

Viraje a un escenario de pudientes y, con el resto, incertidumbre

Poder comprar productos de primera necesidad, principalmente alimentos, es lo que establece la diferencia entre las sociedades ricas y las necesitadas. En todas partes, la pobreza estrecha más el cerco. Quienes definieron este siglo como de gran despegue económico se lucieron. Está resultando todo lo contrario en muchas y variadas facetas. Aunque lo peor está siendo el incremento de las diferencias sociales. Porque crece la lista de las muchas cuestiones a las que solo pueden acceder los pudientes. Lo bueno que supimos construir respecto a un estado general de bienestar, para todos, ha entrado en un impás marcado por la incertidumbre.

A todos los problemas conocidos, sumemos la inseguridad

La falta de seguridad, sobre todo por los muchos robos que se producen a diario en viviendas, es actualmente otro de los grandes problemas, a sumar, que tiene España. A nivel internacional, y por supuesto dentro de Europa, siempre hemos sido calificados como país seguro. Pero todo aquello que no se cuida, se pierde. Y esta es la situación en la que podemos estar inmersos en la actualidad. Hay muchos ciudadanos que temen dejar su casa y, al regresar, encontrarse con todo patas arriba. En Cantabria, sin ir más lejos, lleva camino de convertirse en suceso habitual. 

Para golpe, el que damos a los que tras la guerra hicieron España

Pedir disculpas en este país no forma parte del funcionar de quienes llevan el timón. La soberbia está demasiado presente en decisiones, bastante alejadas del sentir real de la ciudadanía. Desde Cataluña, a permitir impunidad en delitos, o anhelar mayor control sobre los jueces. El soslayado pueblo convive atónito ante el enfrentamiento de poderes y altas instituciones recogidas en la Constitución. Se habla de una democracia secuestrada, y quienes tan irresponsablemente lo dicen nada tienen en cuenta a los españoles que, tras la Guerra Civil, postguerra y Transición, nos legaron lo que hoy disfrutamos, y algunos se empeñan en destruir.

Paranoias democráticas, ¡a estas alturas!, y dentro de Europa

La trayectoria, que no peso, de España como país miembro de la UE, tiene más pros que contras. A pesar de este balance, hoy, y lamento escribirlo, ofrecemos una imagen patética. Desde el espectáculo interminable que damos con lo de Cataluña, a redactar leyes mal, al enfrentamiento del Ejecutivo con los jueces, a los que se llama golpistas, y presentar sospechas (que pagaremos caro), sobre la ejecución de los fondos europeos, y en qué se está gastando realmente tanto dinero. Me gustaría señalar salidas al laberinto tan retorcido en el que estamos metidos, pero no resulta fácil cuando se anteponen los personalismos a la propia democracia.   

No hay recuperación si la democracia solo impulsa privilegios

La crispación ha regresado a España. Se aprecia en todo lo que ves, lees y escuchas. Somos únicos en crearnos problemas, cuando tenemos como principal reto que el Gobierno logre que los fondos europeos lleguen, de verdad, a todos los sectores productivos del país. Pues no. Antes hay que rebajar los delitos de sedición y malversación, y crear un gravísimo problema con el Tribunal Constitucional, para su inmediata renovación. Muchos parecen haberse saltado la clase donde se explicaban cuáles son los poderes del Estado, su separación e independencia. En consecuencia, hoy suspenden en democracia.

Cumbre del clima para celebrarla a todo lujo de yates y aviones

Los activistas del clima hacen más ruido y aparecen más, últimamente, en los medios, que propaganda se ha dado de la última Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Me ha faltado decir que la denominada COP 27, no ha servido para nada. Aunque, ¡no, esperen!, para una cosa sí. Se ha dado un espectáculo vergonzoso del uso, por parte de las delegaciones, de aviones, yates y lujosos coches. En un ambiente creado para hablar de sostenibilidad y menos contaminación, los primeros en no aplicarse el cuento fueron los que tomaron la palabra en esta cita.

Adiós a Pablo Milanés, que nos deja en este siglo maldito

El martes, 22 de noviembre de 2022, fue el día que murió Pablo Milanés. Subí a Facebook su foto, con una concisa frase: “Gracias por tanto que nos has dado”. Como en este siglo no ocurre nada bueno, hemos tenido que asumir también la fatal noticia del adiós de un trovador único, quizás el último. En un momento en que se nos va la cabeza por todo, aunque no lo reconocemos y seguimos viviendo de espaldas a los problemas, a mí me sucedía que, escuchando una canción de Milanés, ¡allá penas! De él también aprendí algo: sin compromiso, no se logra nada. Así vamos, tan cuesta abajo.

Recuperación y mejoras, todo está en los anuncios de televisión

Hay días en que me despierto y no reconozco a mí país. Depende mucho de que pise la calle o me quede en casa viendo televisión, y cómo distorsiona esta la vida, con la riada incesante de anuncios sobre fondos europeos, y lo mucho que se va a hacer con ellos. Saco una conclusión. Hay dos realidades, la que es, y la que nos quieren hacer creer. Por eso no es justo echar la culpa siempre a los mismos, cuando somos nosotros los paralizados. Dentro de este artículo cito el movimiento, a imitar, #QuieroCorredor. Impulsado desde la sociedad civil, quiere, ante tanto incumplimiento, un futuro para las regiones mediterráneas.    

Promesas a la sanidad, antes y después del Covid, por cumplir

La convocatoria de una huelga médica produce muchos titulares derivados de la negociación para su finalización, pero ante todo pone de manifiesto  la mala situación que atraviesa el sistema sanitario. Está de una parte la insoportable saturación de pacientes, agravada por la dedicación exclusiva que ha conllevado el Covid. Aunque los médicos y demás trabajadores sanitarios asisten también, incrédulos, a un aumento intolerable de agresiones y malos modos, dentro de sus propios centros de trabajo, y ahora también fuera. La triste prueba: el médico brutalmente golpeado en un Centro de Salud de Santander, al que ahora le destrozan el coche.

La mayor fortuna del mundo y la economía de las malas formas

Las maneras con las que empieza su andadura el nuevo propietario de Twitter son despreciables. Tanto por el despido masivo de trabajadores, como por el trato vejatorio que les ha dado el magnate Elon Musk. Todo lo que gira ya en torno a la red social más influyente es incógnita, y también una pista de por dónde puede ir, en adelante, el control de la información. La Guerra de Ucrania es un claro ejemplo. Hay dos frentes, el real, en el campo de batalla, y el que libran los medios de comunicación, y las muchas noticias fabricadas que reciben, para posicionar a la opinión pública respecto a la culpabilidad de la crisis y la subida de todos los precios.

Activistas climáticos, ¡loable empeño!, aunque sin atacar al arte

Una nueva cumbre del clima, y vuelta a las andadas, que en el caso del ser humano es hacer un gigantesco basurero del planeta. La prueba de que los mandatarios actuales no se lo toman en serio es la Guerra de Ucrania. Por eso hay que hacerles cambiar de actitud con respecto a la supervivencia de todos. Arrojar puré de patatas a famosos cuadros puede que no sea la mejor manera de demostrar rechazo al calentamiento global. Pero estos activistas climáticos, como se denominan, son necesarios, para recordarnos que el reloj de la destrucción de nuestro sistema ambiental sigue en marcha. Sin entrar en el cómo, lo que sienten es encomiable.  

100 años de la BBC como tv referente y, las de aquí, no aprenden

La BBC cumple 100 años y la cadena británica lo conmemora sacando en pantalla las mayores pifias de sus presentadores. Esto no se haría nunca en España, debido, creo yo, más que nada, a la arrogancia. Pero también es imposible sentir aquí, no porque no lo queramos, lo que los ingleses valoran de su televisión pública, en el sentido de que representa sus valores, y no es un medio propiedad del gobierno, sino del pueblo. Lo dicho: lo de Reino Unido, no es lo que hay en España, y no será por las veces que se ha pedido independencia y libertad de información. La pelota está en el tejado de recuperar el periodismo serio, de servicio público.   

Ley de Protección de Datos para que te llamen al móvil sin cesar

Literalmente, nos acosan en casa o en el móvil, andando por la calle, con todo tipo de llamadas comerciales que cada día nos enfadan más, aunque no hacemos nada al respecto. Puede que incluso muchos ciudadanos desconozcan que en España existe una Ley de Protección de Datos, cuyo desarrollo y ejecución deja mucho que desear, a tenor de lo que padecemos los usuarios. Poner, ponen multas, pero quizás vaya siendo hora de subir el listón, y dar un escarmiento en condiciones, antes de que el actual escenario de invasión diaria en la vida privada de las personas, vaya a peor, debido a la crisis económica y hacer ofertas de todo. 

Jesús Quintero, cuando la colina se queda sin locos geniales

Echaré de menos saber de Jesús Quintero (1940-2022). Le añoraré por lo que ha representado en mi vida personal y profesional. Los valores hoy no suman, pese a tanto anuncio televisivo de igualdad, cuidado del planeta y de las personas que lo habitan. Hay más camelo que otra cosa. Pero cuando una persona pasa por este mundo tan bruto, con una trayectoria vital como la del loco de la colina, hay que resaltarlo y enseñar a no olvidar. Este país es nefasto en el trato y recuerdo debidos hacia los que han dejado huella. ¡Cómo si fuera fácil destacar entre 8.000 millones de seres humanos que somos, y ahora sin rumbo! El loco genial lo logró. De corazón, ¡gracias, Jesús!

Vivir la actualidad sin incurrir (muy difícil) en el derrotismo

Resulta fácil pedir optimismo, mientras no se deja de tensar la cuerda política, bélica, económica y social (energía, alimentos, trabajo). Los seres humanos somos tan vehementes como ingenuos a la hora de no perder la ilusión de que todo irá a mejor. Estamos hechos de esta rara pasta.  “Vendrán tiempos mejores”, nos decimos. Cómo se logran es un enigma, con una guerra en Europa, escasez en aumento, los precios por las nubes, las hipotecas al alza y un desencuentro interior y exterior de los países y sus Gobiernos. ¡Un misterio, oiga! ¡Fiesta!, y sigamos dando la espalda al derrotismo.

Lista de espera: resignación, cabreo y demanda de soluciones

De sobra sabemos los españoles lo que son y padecer las listas de espera. Pero ahora, esa larguísima demora en operar o curar, se ha convertido en una auténtica angustia para millones de ciudadanos. Si con insistencia se ha hablado de más atención a los profesionales, con el lógico incremento de personal y medios, no digamos lo que pasa tras el Covid, que ahí sigue. Lo que antes de la pandemia era un sistema sanitario con graves déficits, ahora la dolencia ha pasado a ser crónica. A pesar de ello, todo esto resulta incomprensible, y es lógico, para aquellos que esperan meses, incluso años, a su intervención quirúrgica. Es lo que tiene el miedo, los dolores y calidad de vida, cuando se trata de la salud propia.

Tal de rápida la vacuna Covid, es hora de las enfermedades raras

Desde la Transición, España tiene reconocido el derecho a la protección de la salud. Igualmente, los poderes deben tutelar la salud pública, a través de medidas, prestaciones y servicios necesarios. Lo deja claro el artículo 43 de la Constitución. Pero para los afectados de enfermedades raras no viene siendo así. Para atenderles como merecen, hay que investigar e invertir. La realidad es otra: indiferencia. Cuando interesa, como sucedió con el Covid, hay todo el dinero del mundo y la vacuna se descubre. Lo mismo quieren estos enfermos. Tienen todo el derecho, y siguen a la espera de que se cumpla lo que es de justicia.

Llegó la crisis, energía paraliza fábricas y Cantabria de ejemplo

De la playa hemos saltado en un periquete a la crisis económica. Se aprecia especialmente en que las chimeneas de las fábricas dejan de humear, sometidas a un paro forzoso por el precio de las energías. Su nueva situación es que no pueden pagar esta factura. Lo mismo sucede en muchos hogares, con familias abocadas a pasar un invierno sin calefacción. Pero nos permitimos disparar el gasto militar, mientras la sociedad, callada, ha empezado a padecer en propias carnes el precio de este nuevo mundo, bélico e injusto, al que nos quieren abocar.

Preguntas interiores que no salen a la superficie, por el hastío

Está claro que nos quieren imponer un mundo nuevo, una sociedad diferente, una economía a gusto de los poderosos. ¡Todo bajo control! No hace falta que pensemos. ¿Para qué? Lo hacen ya por nosotros los Gobiernos. Pero va a ser que no; aunque hace falta sacar a la superficie las muchas preguntas que nos hacemos de manera interior. Y este es también el problema. La falsa verdad emite solo desde un solo canal, ante una sociedad inmóvil y adormecida frente a la guerra, sus consecuencias, y los nuevos acontecimientos, ninguno bueno, que se suman cada día a esta tragedia silenciosa que vivimos. 

Cesta de la compra imposible, pero se dispara consumir alcohol

El ministerio competente en la materia acaba de ofrecer datos de lo que los españoles estamos dejando de consumir pescado, carne u hortalizas, aunque ha pasado de refilón que el consumo de alcohol se ha disparado en un 78%, caso de Cantabria. ¿Qué está pasando dentro de la sociedad para semejante vuelco? Podríamos apuntar a la inestabilidad y desconfianza, como dos causas que pueden propiciarlo, pero habría que anteponer a ambas razones la palabra precios. Como quiera que el mal ya está hecho, los que ofrecen estas conclusiones son también responsables de atajar tan alarmante incremento en el consumo de bebidas alcohólicas.

Septiembre de 2022 y el duelo entre alarmismo o ser positivos

Pensando en economía, y en lo que pueda venir, malo o bueno, al escribir este artículo he aprendido dos cosas nuevas. Una es que no hay certeza sobre el futuro, que nosotros mismos generamos, porque no llueve del cielo. Y la otra es que los economistas, a la hora de predecir lo que está por llegar, hablan de conmociones imprevistas que influyen decisivamente en recesión, sí o no, para el otoño. Esto de las conmociones es lo que más llama la atención. Ahora, desde la Guerra de Ucrania, la crisis y el ahorro energético, y el precio disparado de todo, especialmente los alimentos, todo son conmociones imprevistas. Me creo que van a ser las que realmente marquen el porvenir.

Los mil escenarios distintos de un ahorro energético por acatar

¿Qué será lo siguiente a las medidas de ahorro energético? A saber… Porque desde que apareció la pandemia nos comportamos como si hubiéramos perdido el sentido crítico-constructivo hacia la mejor sociedad posible, que no es otra que un mayor porvenir y seguridad para todos. Se echa la culpa a la Guerra de Ucrania y al Cambio Climático, y no a que los mandatarios estén gobernando tan mal el mundo, y no se paren si quiera a recabar la opinión ciudadana. Lo de Boris Johnson y Donald Trump, apeados merecidamente del poder por sus formas, es solo un primer aviso de lo que aún estamos por ver.   

Sólo hay una conversación: el precio de todo es insoportable

Hemos empezado por una inflación sin freno, seguido con un precio desbocado de todos los precios, especialmente los alimentos básicos, y continuamos con recortes en el uso del gas. Los españoles aún respiramos ajenos a lo que viene, porque así se nos alecciona desde el poder, y porque es ahora cuando se ve la mala educación impartida a las nuevas generaciones. Las anteriores, sigo con lo generacional, sí sabíamos del valor y uso adecuado que hay que dar al interruptor de la luz. Pero hoy, ese mismo sistema educativo (también en casa), ha convertido en puro egoísmo demasiados aspectos de nuestra convivencia y bienestar.

Agenda 2030 versus guerra, igual al aumento del hambre

Estando el mundo como está, no es poco que aún se hable de Agenda 2030, para el cumplimiento de unos Objetivos del Milenio. Erradicar el hambre, allá donde se dé, principalmente en África, siempre ha estado en la agenda de la humanidad, pero nada. La paz, y con ella la estabilidad y el desarrollo, sin duda favorece más su logro. Pero la guerra, no; la guerra, para nada. Y en esto estamos, hablando al tiempo de agenda para erradicar pobreza, y de rearme general para frenar las ansias expansionistas de Rusia. El panorama no puede ser más desolador, no ya para frenar el hambre, sino  para evitar su expansión.