domingo. 14.04.2024
La opinión de
Miguel del Río

Miguel del Río

Nací en Santander (Cantabria), el 29 de noviembre de 1960. Diplomado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona y Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Empecé a trabajar como periodista en la Agencia Efe de Santander (1985). Seguí como Redactor del Diario Alerta (1986/1987), donde trabajé en las secciones de Local y Región, y donde me encontré con periodistas de la talla de Jesús Delgado, José Ángel San Martín, Juan González Bedoya, Higinia Aparicio, Pablo Hojas o Jesús Hoyos Arribas. Conseguí mi primer trabajo como periodista en un importante periódico por llamar de madrugada para informar sobre un grave accidente de circulación que provocó parar la rotativa para meter en portada aquel suceso. En la primavera de 1987 cubrí los sucesos de Reinosa, que tuvieron una repercusión nacional e internacional. Durante este mismo periodo fui corresponsal de la Agencia Europa Press. De 1986 a 1988 trabajé en RTVE en Cantabria como corresponsal, y entre los años 1987 y 1988 fui Redactor-Jefe de Radio Minuto-El País, en la emisora que la Asociación de la Prensa de Cantabria tiene en la Calle Cádiz de Santander. Como profesor, vengo desempeñado una intensa actividad hasta la actualidad. Soy miembro de la Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Cantabria. Miembro de la Sociedad Cántabra de Escritores. Fui Vocal en la Comunidad Autónoma de Cantabria de la Asociación Española de Protocolo (AEP). Presidente de la Asociación Cántabra de Protocolo (ACP), fundada por mí en 1988. Miembro del Comité Organizador del 5º Congreso Internacional de Protocolo (Palma de Mallorca, 2001), que periódicamente cuenta con la asistencia de especialistas en Relaciones Públicas, Comunicación y Protocolo en todo el mundo. Funcionario de carrera del Parlamento de Cantabria donde desempeño el trabajo de Jefe del Servicio de Relaciones Institucionales y el de Jefe (en funciones) del Servicio de Comisiones y Órganos Superiores. Desde el año 1987-2004 ha venido dirigiendo también el Gabinete de Comunicación del Parlamento de Cantabria. Me considero periodista y escritor. Mi blogger es www.migueldelrio.es Cuento con una amplia obra en comunicación de la que destaco los siguientes libros con los que se trabaja en diferentes universidades españolas. “Introducción al Protocolo. Estudios prácticos sobre organización de actos públicos”. (Manual Profesional 1998). Agotado. “Gabinetes de Prensa. La Comunicación en las Instituciones y en las Empresas”. “Protocolo. Manual práctico para conocer las normas de protocolo de uso diario”. Manual de protocolo de los Colegios Médicos de España. Manual de protocolo Colegios Profesionales. “Manual para Comunicar Bien. ¿Vas a publicar lo que te he enviado?”. “Abecedario gráfico de comunicación y organización de eventos. Protocolo a la Vista”. Presidente y uno de los fundadores del Club de Prensa Pick-Tenis de Santander (www.www.clubdeprensapicktenis.com) Miembro de CEDRO. He publicado más de 700 artículos de opinión en El Diario Montañés (Grupo Vocento), donde he venido colaborando durante quince años. Durante 12 años fui columnista de opinión diario en diferentes emisoras de Radio como Cope Cantabria y Punto Radio Cantabria. He sido articulista en revistas técnicas como “Mujeres Siglo XXI” o “Revista Piquio Magazine”. En la actualidad, soy columnista del Periódico “Nuestro Cantábrico”, del diario digital www.populartvcantabria.es con la columna “Oído Cocina“ y de la revista “Vivir en Cantabria”.

Propagar agobios con el coste de la vida, amnistía o Telefónica

Acabaré este articulo diciendo que parece que los españoles ya no somos merecedores de la felicidad. Se nos angustia a diario con todo tipo de noticias y feos enredos. Cuando no es el precio del aceite, es Ferrovial, y cuando no Puigdemont y, lo último, es la agresión de Arabía Saudí a la economía nacional, al querer quedarse a las bravas con Telefónica, nuestra señera multinacional. Si no nos respetamos dentro, difícilmente lo van a hacer fuera. Son tantos los reveses en los que estamos inmersos, que cabría ponerse ya serios y abandonar tanta falta de unidad, desacuerdos y posturas irreconciliables entre bloques

Lo de Rubiales, con aciertos y excesos, camino de mil artículos

El caso Rubiales, Torrente como le llama un pariente entrevistado, se ha erigido ya en telenovela mala. Como consecuencia de tantos episodios aún por aparecer, no desdeñemos que la vida y obra del sancionado presidente de la Federación de Fútbol termine en serie de Netflix. Se aprecia nerviosismo en torno al personaje, especialmente en sectores del poder. Es digno de estudio que alguien así se mantenga cinco años en un cargo de tanta trascendencia, sino goza del apoyo de las altas esferas. El daño ya está hecho y es muy grande. Tanto para la imagen de España, como para unas campeonas del mundo a las que nadie pone cara.

Sí, la igualdad exige comportamientos ejemplares de los dirigentes

Las formas de sexismo tienen solo una cara, que sus protagonistas no suelen apreciar tras sus bochornosos actos. Eso le pasa a Luis Rubiales, el suspendido presidente de la Federación Española de Fútbol, que contrapone a su beso no consentido a una jugadora una conspiración contra él, además de que todos los que vemos sexismo en sus actitudes somos tontos que no entendemos nada. He preguntado a muchos de esos tontos y tontas, y, como mínimo, valoran un mal comportamiento de este dirigente deportivo, que no ha querido ofrecer disculpas convincentes. Su última versión, que solo se trató de un “piquito”. Sin comentarios

Lecciones climáticas (que no atenderemos) del verano de 2023

Nos quejamos del asfixiante calor nunca antes conocido de manera tan extrema, al tiempo que desconocemos y no queremos saber de las causas que provocan este vertiginoso aumento de las temperaturas en todo el mundo. Cambio climático se llama, pero no todo el mundo lo acepta, ni siquiera los Gobiernos, divididos en valoraciones. Si los que mandan no lo reconocen abiertamente, es lógico que los ciudadanos no tengan conciencia alguna sobre el calentamiento global, aún peor, los niños que no son educados al respecto, algo primordial de cara al caluroso futuro que nos aguarda. 

30 años, mileurista, viviendo con los padres, y sin perspectivas

Cuando hay verdadero interés por solucionar algo, se logra aquí y en la Conchinchina. Nuestros jóvenes no pueden emanciparse. No ganan lo suficiente ni para alquilarse un piso compartido. Ya de gastos generales de la casa, ni hablemos. Papá y mamá son el asa a la que sujetarse. Y no está mal, salvo porque los Gobiernos gastan el dinero en proyectos estrafalarios, sin centrarse en lo auténticamente social, como que las nuevas generaciones vean mejoras con respecto a las anteriores. En el caso español, emanciparse está en manos de echar la Bonoloto o Primitiva. Es lo que tan solo pueden permitirse muchos jóvenes: soñar.

La plaga de pisos ilegales de alquiler que daña al sector turístico

Si las administraciones fueran más rigurosas con los pisos turísticos ilegales que no pagan impuestos, el sector turístico no exigiría regularizar con urgencia este nuevo y devastador negocio que va a más. Pero es que la avaricia depredadora crea al tiempo una tremenda escasez de viviendas que alquilar para uso fijo residencial. Muchos caseros, y sus correspondientes intermediarios, están ahora a la pesca furtiva de un turista tras otro, dispuestos a ocupar periódicamente miles y miles de pisos repartidos por todo el territorio nacional. Mientras ellos se enriquecen, el turismo tradicional, que paga sus impuestos, languidece

La endiablada relación jóvenes y juego al considerarlo su ocio

Hay que tenerle un profundo respeto a la adicción al juego para hablar de ello, de sus consecuencias para quien lo padece y las personas que le rodean. Creo que el problema se relativiza en España. Es evidente que no interesa hablar mucho de ello, porque perjudica al negocio. Sin embargo, coexisten determinadas evidencias, muy desmoralizantes, sobre jóvenes y apuestas. Las consideran parte de su ocio particular, a través del móvil. Y, por otra parte, se hace costumbre lo de asistir o ver por televisión un evento deportivo, lo que conlleva al tiempo jugarse el dinero dentro de un amplio abanico de opciones por las que apostar.

El milagro de enderezar las abultadas listas de espera sanitarias

No queda otra que contrastar los más de 16.000 casos de pacientes que hay en Cantabria en lista de espera, con las 196.426 consultas que se dieron el año pasado en Valdecilla, todo un récord. Contamos con unos excelentes profesionales, a los que solo cabe apoyar con más medios humanos y también técnicos. Pero no solo es cuestión de dinero. También está la organización y la pedagogía hacia el paciente, que lo demanda todo, de un día para otro. Al hablar de sanidad y sus problemas, en España se debería de abordar con criterio común, porque, de otra manera, solo vamos a empeorar lo que, como diría un médico, es el pronóstico a futuro.

La DGT avanza peaje carreteras, rectifica, pero el que avisa…

Saltamos de un mes a otro y, de manera invariable, los precios de todo resultan insoportables. Como remate, nos están preparando sibilinamente un 2024 en el que pagaremos por rodar con nuestros coches por las carreteras nacionales y autonómicas. Lo impone Bruselas, dicen, a cambio de darnos fondos europeos. Pues de haberlo sabido, y en consulta popular, a lo mejor hubiéramos dicho no a ese dinero prestado por Bruselas. Añado más. Esto de pagar por desplazarnos en coche, me hace pensar si pasará  igual con hospitales, escuelas o residencias de mayores. Y no es ponerse la venda antes de que se produzca la herida

También lideramos en Europa el acoso escolar, ¡menudo país!

Es como si quisieran que nos acostumbráramos al acoso. Los más conocidos son el laboral y el escolar. Bullying lo llaman coloquialmente.  Oírse, se oye. Cuestión distinta es que surjan voces con soluciones, con normas, con leyes. Es decir, que no hay interés ni decisión. Dentro de este artículo, van a conocer datos increíbles sobre el acoso en España. También lideramos la lista europea sobre acoso escolar. ¿Menudo país estamos haciendo? Resulta que tenemos derechos, pero nadie nos auxilia cuando nos son hurtados mediante la agresión física o psicológica.

Un suicidio cada seis días, aquí, en Cantabria, ¡terrible, actúen!

Enfermedades terminales y jóvenes son protagonistas principales en este aumento escalofriante de suicidios en Cantabria. Uno cada seis días, que se dice pronto. Si esto no es para alarmarse y actuar, entonces es que ya he perdido de manera total la noción de lo que es racional y lo que no. Los profesionales sanitarios se muestran conmocionados al respecto, porque sobre la reacción política parece que ni está ni se espera. Ya saben, todo va bien, el mejor país, inigualables, otros nos quieren imitar, etcétera, etcétera. Este relato está más pinchado que pinchado. 

Una ley vulnerable para evitar el acoso comercial por el teléfono

Empezaré a pensar que este país es otro, cuando no suene a todas horas el teléfono de mi casa o el móvil, para venderme desde un nuevo contrato de la luz al seguro del hogar. Es una clara invasión de la intimidad, no consentida ni autorizada. Cada vez que se anuncia una nueva medida legal al respeto, el asunto empeora. Ahora entra en vigor la Ley de  Telecomunicaciones, con apartados referidos a esta mala práctica. Sin embargo, las multas son endebles para el poderío económico de las grandes multinacionales. Total: que me parece que el móvil no dejará de sonar, y al otro lado te abordará alguien que no conoces de nada

Democracias vulnerables si desatienden a las zonas rurales

Europa, y nosotros vivimos dentro de ella, tiene los mismos problemas que el resto del mundo. Aunque, en la forma propia de ser y actuar, padecemos  un defecto que no se quiere ver: barremos más para afuera que para adentro. Dicho de manera clara, tenemos abandonado al mundo rural, y no dejamos de hablar de despoblamiento, falta de interés e inversiones, pero sin actuar con determinación. La UE no puede tener ciudadanos de primera, de segunda y de tercera, como antes era el fútbol. Tapar el problema soluciona nada, al contrario, el malestar va en aumento, y con ello la vulnerabilidad de las democracias europeas.

Gasto público, fondos, justicia, Uber: la UE saturada con España

La actual tarjeta de presentación de España ante el resto de socios europeos está plagada de pleitos interpuestos ante la justicia de la Unión, por tantas y tantas decisiones disparatadas aquí tomadas. Y lo digo así porque se adoptan a sabiendas de que no casan con el sentir, valores, normas y reglas de actuación europeas, lo que al poco va a suponer que serán anuladas. Ahora son las licencias de Uber o Cabify de Barcelona, ayer la rebaja de la malversación y la sedición, y mañana serán los nuevos nombramientos en la Fiscalía General del Estado, con el voto en contra de sus fiscales componentes. Tenemos a Bruselas un tanto saturada.

Extender dudas sobre las reglas democráticas para el voto

El verano español es conocido por los intensos calores y desplazamientos fuera de casa para desconectar, como es merecido para todo trabajador o pensionista que tiene derecho a sus vacaciones anuales. Si a estas alturas del año, y con los planes ya hechos, te ponen elecciones generales un 23 de julio, es que algo o alguien no es merecedor de ser definido como normal. Así las cosas, no puede haber escenario más incierto entre votar el que pueda, no votar quien está lejos ese día de su casa o hacerlo por correo. Quien dijo que votar era fácil, aún no conocía este nuevo caso dentro de la política española, que se dice país de la Unión Europea.

La imagen que damos con Vinícius y el voto por correo de Melilla

Cada país tiene su idiosincrasia y, dentro de ella, las correspondientes virtudes y defectos. Estos últimos abundan mucho aquí, pero no existe nadie, repito, nadie, que esté para dar lecciones a los demás, desde Estados Unidos, pasando por Reino Unido, llegando a Rusia o a China. Y esto se extiende al racismo, la injusticia, la desigualdad, o los intentos de alterar unas elecciones mediante el fraude en el voto por correo. Puede parecer que expresarlo así es defender eso de que no se consuela el que no quiere. En absoluto. O fortalecemos el sistema, y con ello las democracias, o llegará un momento en que lo lamentaremos.

Presumir de estado del bienestar con niños que pasan hambre

Hipócrita esto de presumir de rico, rodeado de pobreza, que se extiende y ataca con furia a los niños. Pobreza infantil la llaman los Gobiernos, que invierten, algunos, mucho dinero en combatirla, pero no es suficiente. He leído en diversos sitios que este año y el que viene España crecerá más que la media europea. Aunque he visto menos publicada la noticia de que, de 27 países que conforman la UE, ocupamos el puesto 26 en pobreza infantil. Si de un lado, los estados han de extremar el cuidado de la infancia, por otro, las sociedades deben dirigirse al consumo sostenible, ese que empiece por no tirar a la basura tantos alimentos. 

Restringir la edad de conducir mirando tan solo a los mayores

No remiten los accidentes de circulación con muertos y fuga de por medio. La petición del incremento de penas por estos graves hechos está en la calle. Pero la DGT, con la OMS en contra, baraja quitar carnets, superada la edad de 65 años. Lo que realmente choca de esta intención del Gobierno es lo mucho que se jacta este país de cuidar y velar por sus mayores, cuando luego la realidad es otra. No hace falta incidir que esta preocupacion social por la edad de conducir no existe, como esa otra de que los que atropellan y matan a viandantes, incluso sin auxiliarles, están libres, mientras familias enteras quedan destrozadas

Los jóvenes y las nuevas adicciones, ¿por dónde empiezo?

Todos entendemos de adicciones si lo vemos desde el punto de vista del alcohol, las drogas o el juego. Todo ello aumenta, aunque como nuevas adicciones patológicas, llamadas así por el Ministerio de Sanidad, están Internet, el móvil y, por supuesto, las redes sociales. Muchos críos han hecho de estas tres cuestiones su vida. Adictos a eso, y nada más. Hubo un tiempo en que primaban cuestiones más útiles, como la educación, la formación personal, la cultura y el emprendimiento. Además del buen ejemplo propiciado por el Estado, el colegio y la familia, bajo ningún concepto se debería potenciar la superficialidad en todo que impera hoy

Metimos el medio ambiente en la escuela y ni la sequía preocupa

Todo problema necesita de concienciación y ponerse manos a la obra en la búsqueda de solución. El cambio climático, el calentamiento global, no tiene ni una cosa ni la otra, al menos como es debido, para evitar el desastre. Tampoco tiene el mejor aliado posible para revertir los síntomas de enfermedad grave que padece el planeta. Ese aliado es la juventud. Hace años que se introdujo en el sistema educativo un concepto clave de futuro: medio ambiente. No ha dado resultado. La sociedad actual es más destructiva y consumista. Y, mucho peor, indiferente ante grandes problemas que no se afrontan, con la sola preocupación de vivir bien.

La Inteligencia artificial o elegir entre personas o robots

De la digitalización nos engatusan ahora con la Inteligencia Artificial. Parece que no tenemos problemas mayores que fabricar máquinas lo más parecidas a nosotros. Se las quiere dar incluso la capacidad de decidir, como hemos visto en tantas películas de ciencia ficción y final incierto. Aunque de lo decisivo no se habla. Y lo que realmente importa es el trabajo, la comida, la agricultura y ganadería y, por supuesto, recuperar la salud de un planeta enfermo por las agresiones constantes de quienes lo habitamos. No sabiendo de qué viviremos, llegan los robots que pensarán todo esto y más. El escenario que nos plantean no puede ser más friki.

La lección de lo de Ferrovial que nos señala como país dividido

Ferrovial se marcha finalmente de España. Tanto desde el Gobierno como la propia empresa lo dirían de otra manera. Creo que estamos a tiempo de que no haya más casos. Para ello debe acabarse la desconfianza reinante entre Gobierno-Empresa-Empresarios, que encuentra defensores hacia lo hecho por Ferrovial. De paso, en los próximos cuatro años de legislatura convendría acometer lo que eternamente piden las empresas: agilidad real en los trámites ante las Administraciones, más seguridad jurídica en los proyectos que puedan acometer dentro y fuera de su país. A estos lastres, se ha sumado un sistema controlador, que da apariencia de país dividido.

Aniversario Organización Mundial Salud, sin el ¡felicidades!

Desconozco el programa de actos de la OMS ante su 75 aniversario, y en la misma indiferencia seguiré frente a un organismo sanitario internacional que, antes de festejar nada, debe hacer mucha autocrítica. La gestión del Covid tiene demasiadas sombras. Pero también está la asistencia sanitaria tras la pandemia, que llega al aprobado raspado, y no siempre, según la especialidad médica de la que se trate. Muy bien saben de lo que hablo los 800.000 pacientes que ahora hay en España en lista de espera para ser operados. 

Hacia la subrogación cerebral para quienes lo necesiten

En este país ya cualquiera práctica lo de hacer olvidar un problema mediante la oportuna distracción hacia otra cuestión de cotilleo, como pueden ser interioridades del fútbol que se concretan mejor citando a Piqué y Shakira. Le sigue que ni pintada la gestación subrogada, a través de la cual la actriz Ana Obregón es madre de un bebé. Tenemos gestación y Obregón para rato, y con ello comemos a diario, tenemos trabajo, pagamos la factura de la luz y de la gasolina, y el banco nos da también una hipoteca razonable con la que meterse en la compra de una casa donde vivir. ¿Se lo habían creído?

En vez de hablar de banca en quiebra, mejor enumerar alegrías

Suele ocurrirme que cuando creo haber terminado un aceptable artículo, pasa inadvertido porque los lectores están hartos de que les demos tanto la brasa. Hemos pasado ya suficientes calamidades y toca ser felices, pese a que los gobernantes lo estén impidiendo debido a su mala gestión. Nos quieren hacer creer que todo ha cambiado, y que no pueden hacer nada al respecto. No es verdad, ni lo uno ni lo otro. El ciudadano anhela alegrías; a ellas contribuye el trabajo, la vivienda, llegar a fin de mes o una buena sanidad.  Precisamente, cuestiones que fallan.

55 años escribiendo ideas en Post-it, y la falta que hacen ahora

Táchenme de ingenuo, merecidamente, pero yo me encuentro entre los que pensaban que, tras la horrorosa pandemia, las cosas iban a ser diferentes. Ni hemos cumplido promesa alguna, ni lo vamos a hacer. No solo el mundo no ha cambiado, sino que somos más cabritos. Metidos en guerras, en trifulcas diarias, como en España, sin concordia alguna y, eso sí, con insolencia y altanería, que es como mejor valoras que no hay buen rollo. Por eso hoy me he propuesto hacer un homenaje a las cosas sencillas, como el Post-it o pósit. Sí, a esa hoja pequeña de papel, de muchos colores, donde puedes anotar ideas y deseos, a mejor, como paz, prosperidad, salud, amor y esperanza, que bien falta nos hace. 

Insultos y calumnias en redes que solo buscan destrozar vidas

En materia de insultos y calumnias, somos conscientes de que en las redes sociales vale todo, pero nadie corta por lo sano, empezando por los gobiernos que están para proteger el derecho al honor de los ciudadanos. Siendo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump fue el adalid de insultar en Twitter a diestro y siniestro. Si esto se permite a un estadista, qué se puede hacer contra quien lee una noticia en un digital, y escribe sobre ella y la persona que la protagoniza las mayores barbaridades, hasta, en casos, llegar a destrozarle la vida. Podría pedirse más control a los medios hacia las cuentas difamadoras, pero, hoy por hoy, no están a esto.  

La marcha fiscal de Ferrovial a Países Bajos, un mal presagio

Mientras se impone una sociedad super dependiente de Internet, del hágase usted mismo todo, porque las multinacionales y administraciones ya no cogen fácilmente el teléfono, nos rasgamos las vestiduras al ver que una gran constructora cambia su sede fiscal, de España a Países Bajos. El ejemplo es muy malo. Más allá, tremendamente insolidario. Mucho peor que pase dentro de la Unión Europea, aunque su funcionar tenga esto. Rapidito, habría que analizar el qué y el quién alienta este tipo de decisiones, ya que se atisba un efecto dominó o, lo que es lo mismo, que otras grandes empresas sigan el mismo camino de Ferrovial.   

Todo un año repudiando la guerra y a un loco genocida y nuclear

Ya ha transcurrido un año de la Guerra de Ucrania, pero quedan aún muchas batallas y tragedias por narrar. Putin, ni ceja, ni lo va a hacer. Dentro de su país es líder todopoderoso. Visto por sus paisanos como el zar-guía que necesitaban para regresar a la gran Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. En menuda nos ha metido este genocida, que nadie baja del burro. Vladimir, el nuclear, desprecia a todos los mandatarios mundiales, menos a quienes están a su lado, como el presidente chino o el coreano, Kim Jong-Un. El panorama no resulta halagüeño y ya tenemos 240.000 muertos y heridos. Sí, un año ya, y el final no se ve. 

Demasiados accidentes de tráfico mortales, ante todo, evitables

Cuando se produce un trágico accidente de tráfico por conducción temeraria, que desemboca en la muerte de una persona, no digamos si es muy joven, es más la indignación de la calle que lo que pueda esperarse de la justicia que está por venir. El Código Penal en España se desinfla cada vez más para muchos delitos, y la tendencia no es endurecer nada en supuestos en que habría que pararse, como es la agresividad al volante, que acaba con las vidas de otras personas. En Cantabria tenemos los casos de Corbán y, más recientemente, el de Castelar. Incoherente, chocante y, sobre todo, muy injusto.