viernes 16/4/21
RACISMO

“El fútbol es un deporte racista”

Asociaciones contra el racismo y por los Derechos Humanos en Cantabria consideran que el racismo en este deporte, como la política, están experimentando “una cierta normalización cuando lo vemos por la tele”.

Cedric, jugador del Racing de origen nigeriano, cree que “hay racismo por las dos partes”, pero “hay insultos que no se pueden tolerar”.

Las asociaciones contra el Racismo y por los Derechos Humanos denuncian un incremento de mensajes racistas no solo en el deporte, sino también en la política
Las asociaciones contra el Racismo y por los Derechos Humanos denuncian un incremento de mensajes racistas no solo en el deporte, sino también en la política

El estadio Ramón de Carranza fue el escenario el pasado domingo del último episodio racista en el fútbol. No es el primero y no será el último, pero de un tiempo a esta parte parecen estar saliendo a la luz con más frecuencia este tipo de agresiones a jugadores por el color de su piel o su país de origen. Lo vivido en el encuentro entre Cádiz y Valencia tuvo, además, el añadido de que el encuentro se suspendió porque la plantilla del equipo visitante decidió abandonar el terreno de juego ante una conducta “intolerable”, como lo ha calificado Ángel Oria, de la asociación Alouda Cantabria.

“Hay una política europea que juega también a echar la culpa a los inmigrantes”, confiesa Álvaro

Los hechos se produjeron en un lance del partido de la Liga. El central del equipo valenciano Mouctar Diakhaby denunció haber recibido insultos por parte del jugador del Cádiz Juan Cala, que habría llamado a Diakhaby "negro de mierda", añadiendo “vas a llorar”, como se puede escuchar en algunos vídeos que se han difundido en redes sociales.

En ese momento, la plantilla del Valencia decidió abandonar el terreno del juego, pero regresaron a los pocos minutos después de que el árbitro del partido, David Medié Jiménez, presuntamente "amenazara" al club con una sanción por abandonar el partido una vez ha empezado.

“Principalmente el fútbol es un deporte racista, hay también muchos intereses y es habitual ver a ultras en las gradas de los estadios”, ha señalado a este respecto Álvaro, miembro de la Asamblea contra el Racismo y la Discriminación de Cantabria. La presencia de estos ultras y los símbolos que utilizan es, para Álvaro, algo habitual dentro de los campos de fútbol, y “ya dejan claro lo que puede pasar”, por eso existe “una cierta normalización cuando lo vemos por la tele”.

 

Para este miembro de la Asamblea contra el Racismo, por tanto, “el fútbol es un deporte que se juega con cierto nivel de racismo”. Pero esto no es algo exclusivo del deporte o de este deporte en particular. El racismo y la discriminación son palpables en la sociedad y en la política. “Hay una política europea que juega también a echar la culpa a los inmigrantes”, confiesa Álvaro, como puede ser el partido ultraderechista de Vox, algo que, a su parecer, es una idea “fácil de vender” y por eso se pone de “moda”: “Al diferente siempre se le echa la culpa o se le valora menos”, sentencia.

Por ello, desde la Asamblea contra el Racismo reconocen que hay que seguir trabajando para que no exista esa normalización ni fuera ni dentro de un campo, pero tampoco en la sociedad en general.

ALOUDA CANTABRIA

Una idea muy similar a la que tiene Oria. El representante de Alouda Cantabria reconoce que asistió “con estupor” a lo vivido en el campo del Cádiz, pues “una cosa es competir y otra usar el racismo para desequilibrar al rival”.

"Vox alimenta esto, y el resto de partidos no son valientes y no lo cortan de raíz”, ha criticado Ángel Oria

Es algo que “no se puede consentir, y hay que erradicarlo”, ha opinado, incluso “si se tiene que eliminar o suspender el fútbol”. Para esta Asociación, el fútbol no es ajeno a la realidad social en la que vive. De hecho, es un “retrato social” de una situación, y “la política alimenta esa idea”.

Más concretamente, un tipo de política que ha llegado con Vox. “Ellos alimentan esto, y el resto de partidos no son valientes y no lo cortan de raíz”, ha criticado Ángel, quien ha recordado que la formación de ultraderecha “no ha querido nunca estar en nuestros encuentros institucionales”, aunque en todo caso “nunca nos reuniríamos con ellos” por los mensajes de racismo e intolerancia que lanzan.

Ese racismo, al menos de momento, no parece estar notándose en Cantabria, aunque Oria reconoce que “habrá círculos que sigan defendiendo la supremacía”. “No se puede permitir que por el color de la piel o el origen se discrimine. Son personas que solo buscan una vida mejor”, ha denunciado el representante de Alouda Cantabria.

Con todo, es consciente de que “el fútbol mueve tantas pasiones que no se paran a pensar si el comentario hace daño al otro”. Eso no es óbice para que “haya que cortarlo” porque “por encima de todo están las personas”, y no se puede permitir que “el deseo de ganar permita decir algo que en otras situaciones no dirías”.

RACING

La visión desde dentro del fútbol es algo diferente, al menos para Cedric, delantero del Racing de Santander nacido en Benín (Nigeria). En una rueda de prensa ofrecida este lunes tras el entrenamiento, el deportista ha reconocido que “es un tema complejo” sobre el que “prefiero no pronunciarme hasta que no sepa lo que ha pasado”.

Eso no impide que “el racismo haya que denunciarlo”, y ha trasladado su apoyo al jugador, comprendiendo la reacción del equipo de marcharse del campo. Con todo, cree que “esta situación es complicada”, pues ha habido jugadores que “han podido recibir estos insultos y continúan jugando porque entienden que la gente está caliente y se juega mucho”, pero “hay otros a los que les duele mucho estos comentarios”.

Cedric no sabría decir “si hay mucho racismo” en el fútbol español. Lo que sí ha afirmado es que “hay racismo por las dos partes”, añadiendo que en algunos encuentros “jugadores negros han insultado a jugadores blancos” y viceversa.

“El nivel actual no permite la mínima”, ha opinado, recordando que siempre ha habido jugadores que han recibido insultos en los campos y “se iban riendo porque entendían que era fútbol”.

Por eso, “hay que buscar un término medio. Entiendo que las pulsaciones son muy altas, pero hay insultos que no se pueden tolerar”, ha concluido, esperando que si se confirman los hechos denunciados, el jugador del Cádiz pida perdón.

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