jueves 23/9/21

De pasado tiene que estar el futuro lleno

Me precio por ser un decimonónico empedernido que todavía cree en lo imposible de la utopía, pues al fin y al cabo utopía es aquello que siempre está en el horizonte y nunca lograremos alcanzar, pero que, a decir de Eduardo Galeano, resulta esencial para caminar, para seguir, para luchar.

Colonia en la mugre

No quiero dejar a nadie fuera del arco de partidos que conforman el actual descojono nacional: jamás hubo una clase política más inepta y peor preparada (miro hacia atrás con morriña), pero la responsabilidad de lo que sucede en cada momento de la existencia de los jodidos ciudadanos patrios es de quien gobierna en ese preciso momento, porque es el Gobierno el que presenta las leyes, las aprueba por vía parlamentaria, tiene por tanto el boletín oficial y, si la cosa se tuerce, los decretazos.

Hablar más con las máquinas que entre nosotros

Cada vez nos interrelacionamos menos entre nosotros, volcados como estamos en el toqueteo con las máquinas, principalmente el móvil. A través de los millones y millones de celulares repartidos por todo el mundo, hacemos casi todas las gestiones. Lo que por muchos es visto como un gigantesco avance tecnológico, por otros (entre los que me encuentro), se aprecia como una perdida de libertad dentro de la cual salen perdiendo claramente las relaciones personales. Van siendo sustituidas por el selfi, el wasap, el e-mail y, como no, una retahíla de indiscretas redes sociales.

El Gobierno y su manual de distracción

El señor Garamendi anuncia que esta subida de 15 euros producirá el apocalipsis: aumento de la economía sumergida,  dificultades para la conciliación familiar al aumentar en salario de los empleados de hogar, pérdida de puestos de trabajo...