sábado 4/12/21

Tomar un té es algo que se lleva haciendo desde hace siglos, especialmente en Oriente, donde desde hace miles de años conocen sus excelentes propiedades para la salud. Más adelante los británicos lo convirtieron en su bebida favorita, y a partir de ahí se dio a conocer al resto del mundo.

Hoy el té es la segunda bebida más consumida, superada tan solo por el café. Veamos junto a aromasdete.com los tipos que existen y por qué es muy beneficioso para la salud tomarlo regularmente.

TÉ VERDE, ADELGAZANTE Y ANTIOXIDANTE

El té verde se obtiene secando las hojas de té mediante un proceso natural. Por su alto contenido en antioxidantes es muy eficaz para prevenir enfermedades relacionadas con los radicales libres. Por ejemplo, se reduce el riesgo de determinados tipos de cáncer, mejora la circulación e incluso ayuda a controlar el peso.

Además, es un gran aliado para nuestra visión, ya que mejora los tejidos que componen el ojo, sobre todo la retina.

Si observas en tu parafarmacia, podrás comprobar cómo tienes a tu disposición tanto té verde para elaborar infusiones como productos que lo incluyen en sus fórmulas por sus interesantes propiedades.

EL TÉ NEGRO ES RELAJANTE

En el mundo occidental posiblemente es el más conocido. El té negro se obtiene mediante un proceso de fermentación y secado, lo que le confiere un sabor más intenso y un color más oscuro.

Si tienes problemas nerviosos o sufres de estrés, prueba a tomar una taza de té negro. Estudios aseguran que el consumo regular de este reduce la presión arterial y equilibra el sistema nervioso. También es muy eficaz contra la retención de líquidos y mejora la respiración.

En blogs de salud especializados como eCurae se destaca la importancia de prevenir enfermedades a través de una buena alimentación y el consumo de productos naturales. El té negro es uno de los más recomendados por motivos evidentes.

TÉ OOLONG

También llamado té azul, está a medio camino entre el té verde y el té negro en cuanto al método de procesado. Su sabor es afrutado y suave y contiene buena cantidad de antioxidantes. Lo que lo hace ideal para prevenir enfermedades cardiovasculares.

También se puede usar para reducir los niveles de colesterol en sangre. Y tiene propiedades adelgazantes.

TÉ ROJO, EL MÁS POTENTE PARA ADELGAZAR

El té rojo tiene un sabor muy intenso y un color muy característico. Es el té que más tiempo tarda en estar listo para consumir, ya que se deja madurar durante años en bodegas, como el vino. Sus propiedades principalmente son la de reducir la cantidad de grasa en el organismo, evitar la acumulación de líquidos y ayudar a digerir mejor los alimentos.

EL TÉ BLANCO, UN DESCONOCIDO EN EL MUNDO OCCIDENTAL

El té blanco es muy especial, una variedad aún poco conocida en occidente. Se obtiene recogiendo brotes tiernos de la planta y tiene un sabor muy suave.

Varios estudios han descubierto que este tipo de té tiene una mayor cantidad de polifenoles, lo que lo convierte en el té con mayor poder antioxidante que existe. De modo que es recomendado para frenar los efectos del envejecimiento y reducir el riesgo de cáncer.

LA NUTRICOSMÉTICA, BELLEZA Y SALUD

El té es uno de los ejemplos de cómo una buena nutrición es fundamental para nuestro organismo. Si queremos sentirnos bien y disfrutar más de la vida, es fundamental cubrir nuestras necesidades de vitaminas, minerales y otros compuestos.

Esto ha llevado a desarrollar el concepto de nutricosmética, una nueva forma de cuidarse desde dentro para que sus efectos se noten en el exterior. Ejemplos de ello son los productos Inneov, soluciones a base de ingredientes naturales con los que se pueden conseguir muy buenos resultados. Por ejemplo, fortalecer el cabello o las uñas y tener una piel más sana. Detalles que en un principio afectan a la belleza, pero que también son una señal de que el organismo está sano.

Si quieres disfrutar de un cuerpo más saludable, no lo dudes. Necesitas cuidar tu alimentación y cubrir tus necesidades nutricionales. Además cosas como tomar una deliciosa taza de té son placeres que merecen la pena.

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