miércoles 1/12/21

La comarca de Campoo se convierte cada invierno en la capital de la nieve para la región. Miles de visitantes, amantes del esquí tanto regionales como de diferentes puntos de España, se acercan para disfrutar de ese manto blanco que cubre cada invierno la zona. La única estación de esquí de la región se ubica allí, Alto Campoo, y los valles son todo un paraíso para los amantes de la aventura, pero también para los aficionados al arte y la cultura. El sur de Cantabria no solo es para el invierno, la comarca nos acerca monumentos, edificaciones, infraestructuras que perviven al paso de los años y convierten a este rincón de la región en un manantial de historia durante todo el año.

La arquitectura religiosa prima en esta zona sur de la región, con importantes edificaciones. La primera joya de arte románico la encontramos en La iglesia de Santa María La Mayor, en la localidad de Villacantid, en el corazón del municipio de Hermandad de Campoo de Suso. El templo actual data del siglo XII y la iglesia está catalogada como Bien de Interés Cultural. En ella se erige el Centro de Interpretación del Románico, que permite entender mejor su valor arquitectónico y artístico. El centro aúna información visual y documental con una faceta recreativa, interactiva y lúdica. De Villacantid a Cervatos, sin dejar a un lado el románico, con una visita obligada a la Colegiata de San Pedro, construida hacia el año 1129, aunque el edificio fue reformado en varias ocasiones en siglos posteriores. La escultura monumental es muy rica iconográficamente destacando la gran variedad de motivos eróticos.

Siguiendo en esta línea, en la comarca abundan magníficos ejemplos como la Colegiata de San Martín de Elines, construida a principios del siglo XII, sobre los restos de una iglesia anterior de estilo Mozárabe de la cual aún son visibles algunos restos. En la parte interior del ábside se conservan las únicas pinturas románicas de Cantabria. Además de las iglesias de San Cipriano Bolmir y Santa María de Retortillo, que se encuentra asentada sobre las ruinas romanas de Retortillo (Julióbriga). La ciudad romana de Julióbriga fue creada durante las Guerras Cántabras y es considerada la principal ciudad romana que existió en la antigua Cantabria.

Detalle de la Iglesia de San Cipriano | Foto: José María ToricesDetalle de la Iglesia de San Cipriano | Foto: José María Torices

Ruinas romanas de Retortillo (Julióbriga) | Foto: José María ToricesRuinas romanas de Retortillo (Julióbriga) | Foto: José María Torices

El Monasterio de Nuestra Señora de Montesclaros, alberga a la Virgen de Montesclaros, patrona de Campoo, que presenta gran devoción en la zona. Bajo el templo, además del habitáculo rupestre que dio origen al santuario, pueden contemplarse recientes descubrimientos arqueológicos. 

Nuestra Señora de Montesclaros | Foto: José María ToricesNuestra Señora de Montesclaros | Foto: José María Torices

También cabe mencionar al Castillo de Argüeso, fortificación medieval de la Hermandad de Campoo de Suso que fue declarado bien de interés cultural en el año 1983 y se encuentra en lo alto de una loma.

Una de las rutas más bonitas de la zona es caminar sobre las huellas de la calzada Romana. Se puede acceder desde Pesquera, donde una carretera asciende hasta Somaconcha (donde realmente se inicia el tramo de calzada), o desde Pie de Concha. Fue construida a raíz de las Guerras Cántabras y hoy constituye un precioso paseo entre bosques de especies autóctonas, tiene 5,5km y va desde Pesquera, concluyendo en Bárcena de Pie de Concha, dejando a su paso Mediaconcha y Somaconcha. Mantiene el empedrado original en gran parte del recorrido. Es precisamente en Somaconcha, donde se encuentra la ermita de Nuestra señora de Somaconcha.

Nuestra señora de Somaconcha | Foto: José María ToricesNuestra señora de Somaconcha | Foto: José María Torices

En Fresno del Río nace el río Besaya y su entorno forma uno de los parajes naturales más destacados de Campoo de En medio donde disfrutar de la naturaleza en estado puro. Y si lo que se busca es tranquilidad y vegetación, el Parque Botánico de Nestares es otra opción a tener en cuenta. Se trata de un gran espacio al lado del río, con una superficie de 1,8 hectáreas, donde conviven naturaleza y ocio. 

 

 

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