sábado 21/5/22
FERNANDO SAVATER

"La única alternativa a este Gobierno se autodestruye, como en Misión imposible"

A lo largo de su destacada trayectoria profesional, Fernando Savater (San Sebastián, 1947) ha escrito más de medio centenar de libros y ha sido profesor de filosofía durante más de 30 años, que le han valido para tener un conocimiento profundo sobre la educación, la filosofía y la política.

Fernando Savater
Fernando Savater

¿Cómo ha cambiado la figura del profesor desde que usted empezó a impartir docencia hasta el día de hoy?

Yo dejé las clases hace doce años y todavía no sabía lo que era un Power Point. La primera vez que oí esa palabra fue cuando iba a dar una conferencia en Murcia y el señor de la caja de ahorros me llamó y me preguntó “¿necesita usted un Power Point? No, no, yo voy en taxi como siempre”. O sea, que no tenía ni idea de lo que era y hoy en día parece que todo el mundo va con uno bajo el brazo.

Que ahora durante la clase haya acceso a ordenadores portátiles cambia la figura del profesor, que ha perdido cierto aura (que probablemente tampoco le hacía falta).

La primera vez que me expedientaron en la universidad fue porque los alumnos me tuteaban

Cuando yo estudiaba y llegaba el catedrático a clase este no entraba primero, sino que antes pasaba el ayudante con la cartera del catedrático. Solo faltaba decirle “sí bwana”, era algo muy reverencial. A mí la primera vez que me expedientaron en la universidad fue porque los alumnos me tuteaban, o sea que imagínate. Entonces era un escándalo que al profesor se le tutease.

La última reforma educativa ha puesto a los alumnos en el centro de la diana la autoestima del alumno y esto ha levantado críticas dentro del sistema educativo.

Pienso que todas las normas, digamos puntuales, se pueden discutir y tienen aspectos positivos y negativos. A mí lo que me impresiona es la idea de intentar no humillar al alumno, entendiendo que la humillación es decirle que no sabe una cosa, cuando eso no es una humillación, sino que es parte de la educación. Es decir, si uno le dice a un alumno que suspende y no sabe una patata lo hace por el bien del alumno, porque el mayor desprecio es decirle “oh sí, tú eres listísimo, tú lo sabes todo”, porque así se va a estrellar en el momento de salir de allí.

Evidentemente no es una cosa que al profesor le encante y se regodee, simplemente su obligación es decirle “mira, esto tienes que volver a mirarlo porque no te lo sabes”. Supongo que la autoestima del alumno se basará en los valores que tenemos de verdad. Si yo basase mi autoestima en creerme Usain Bolt y pensar que corro como él es una autoestima idiota. Ahí hay una equivocación en cuanto a lo que una persona debe buscar en la enseñanza, que es una disciplina para que uno no se deje arrastrar, como nos dejamos arrastrar todos por la pereza o la comodidad, sino que el alumno aprenda a esforzarse, a renunciar a buenos momentos para obtener algo que va a ser valioso en la vida.

 La idea de que el castellano no sea la lengua vehicular es un disparate anticonstitucional

Luego hay cosas concretas que a mí me parece que están fuera de lugar, por ejemplo la idea de que el castellano no sea la lengua vehicular es un disparate anticonstitucional. También me parece mala la idea de que las personas tengamos que estar en el colegio como si fuera una especie de hospital donde digamos “uy pobrecito que tiene fiebre, qué mala cara tiene”. No somos enfermeros y yo creo que los alumnos no son gente tan frágil que no pueda soportar la verdad. Lo hiriente sería pensar que los alumnos no pueden soportar las verdades.

Efectivamente la eliminación del castellano como lengua vehicular ha traído problemas en Cataluña, donde un juez obligó a que un alumno recibiese un 25% de las clases en castellano y esto provocó olas de acoso al pequeño. ¿Cuál habría sido la solución a esto?

El mejor planteamiento que se hizo en España respecto a las lenguas fue en el País Vasco, donde había tres modelos: todo en euskera, todo en castellano y mitad en castellano y mitad en euskera. Eso era precisamente lo lógico, el alumno podía elegir la lengua que quisiese. Si tú lo que quieres no es que los alumnos sean libres sino que sean catalanes, entonces ya eso es otra cosa. Se empezó bien, en el País Vasco ya no queda nada de eso con esta reforma. Vamos a una especie de inmersión lingüística en euskera, que es mucho más difícil que el catalán. En catalán todos sabemos decir bon día pero el euskera es más complicado.

Es como si te regalan un bólido y vas a todas partes en triciclo, bueno sí, el triciclo es simpático pero tiene usted el bólido ahí y el castellano es un bólido, sobre todo para los pobres. La gente que tiene dinero estudia donde le da la gana, pero un pobre, una persona digamos con dificultades para estudiar, tiene su riqueza en la lengua castellana. Una riqueza que hablan 500 millones de personas y eso le da una fuerza extraordinaria.

Con la nueva ley se acaban las subvenciones para los colegios que segregan por género. ¿Esta separación podría afectar a los niños y las niñas el día de mañana?

Cuanto más se parezca el aula a la composición de la sociedad mejor. En el aula tienen que aprender a convivir seres humanos, no tales seres humanos frente a tales seres humanos. Por supuesto, a mí me parece que la educación no debe ser segregadora ni mucho menos, la única segregación que cabe en las escuelas es por conocimientos. No puedes poner a los niños de parvulitos con los de último curso universitario. Pero fuera de eso no debe haber ninguna segregación por razones de enseñanza, que la gente vea que los niños y las niñas son cosas diferentes y tienen que entrar por puertas diferentes. La primera lección es que vamos todos en el mismo barco y en la misma clase del barco.

El escritor y filósofo, Fernando Savater
El escritor y filósofo, Fernando Savater

Se está hablando mucho de salud mental, algo que siempre ha estado ahí pero se ha tratado como un tabú. ¿La pandemia ha conseguido que no se vea como un estigma?

Esto enlaza con lo que decíamos antes sobre la fragilidad de las personas. La salud mental es un problema con pandemia y sin pandemia. Lo ha sido siempre, el ser humano tiene un desarrollo emocional y social infinitamente mayor que cualquier otro gorila de su especie. Yo creo que el estigma es absurdo porque nadie tiene la culpa de tener ciertos problemas, por otra parte no hay que fomentar el invento de enfermedades mentales. Porque cualquier persona que es rara no está enferma mentalmente, o sea que a veces hay que decir, oiga usted tiene sus rarezas y tiene que saber que eso choca con ciertas costumbres.

Los seres humanos somos “normópatas”, nos gustan los personas normales

Los seres humanos somos “normópatas”, nos gustan los personas normales porque son las que sabemos cómo van a reaccionar. A ti te gusta que cuando llegas por la mañana a un sitio y le dices a la gente buenos días a la hora a desayunar que no te contesten “me cago en tu padre”. Porque lo que uno quiere es que eso sea un intercambio de cordialidades, vivimos de esas pequeñas cosas. Si alguien reacciona en contra de esa normalidad nos crea un desasosiego, entonces a veces hay que entender que esa persona está enferma o tiene alguna perturbación. Pero tampoco es una perturbación, sino que como vivimos en un mundo hipersubjetivo en el que todo el mundo tiene una identidad diferente hay algunas identidades que le puede dar problemas a otras personas. Pero no problemas clínicos, sino problemas sociales. Si un señor está fastidiado del cerebro hay que intentar curárselo. Pero no todo el mundo tiene eso, a veces hay personas que tienen comportamientos asociales, son sociópatas.

Ahora mismo la situación del PP es convulsa. Por un lado, tras convocar elecciones en Castilla y León y perder votos han pasado a depender de Vox y por otro, la supuesta trama de espionaje a Isabel Díaz Ayuso por parte de la cúpula del partido. ¿Cómo puede afectar esto al país?

A mí me preocupa cómo puede afectar a la política del país en general, porque estamos hablando del mayor partido de la oposición. Hay algunos que estamos deseando que haya una alternativa al Gobierno de Sánchez, que consideramos nefasto. Entonces la única alternativa que hay se autodestruye a sí misma, como en Misión Imposible. En el Partido Popular, que cada palo aguante su vela, pero en general, para un país, el hecho de que de pronto desaparezcan elementos que pueden hacer contrapeso al Gobierno es preocupante.

¿Qué imagen de España se proyecta hacia Europa con esta situación?

Muy favorable no va a ser. Todos estamos un poco sonrojados por el asunto, supongo que quienes nos miren desde afuera con menos complacencia se quedarán sorprendidos, aunque en otros sitios también se sabe que ocurren estas cosas. Se dice que en todas partes cuecen habas, pero en España solo cuecen habas. En este país pasan demasiadas cosas de este tipo. Pero en fin, ahí está, lo que queda ahora es ver si no se prorroga demasiado en el tiempo. Porque estas son cosas que van corroyendo cada vez más. Desde luego, alguien tendrá que caer en el PP, todo no se va a quedar igual, eso es evidente. Pase lo que pase, que gire un poco el tablero.

Mientras tanto Ciudadanos continúa en caída libre

El votante español es mucho más intransigente con los partidos centristas que con los partidos extremistas

Es curioso porque el votante español es mucho más intransigente con los partidos centristas que con los partidos extremistas. Los partidos que ocupan los extremos del espectro político pueden hacer de su capa un sayo y barbaridades, corrupción, o disparates y a la gente no le gusta pero son los suyos. Pero como los centristas nunca tienen una clientela tan fiel, porque nadie es de extremo centro, a la primera que meten la pata inmediatamente se vienen abajo porque la gente deja de apoyarles de un día para otro. Yo me acuerdo del caso de UPyD, Rosa Díez era la política mejor valorada y de un día para otro pasó a convertirse en la bruja mala que todo el mundo quería apedrear. Eso yo creo que en un partido grande no pasa, ahí una figura tarda mucho tiempo en caer. En cambio en los partidos de centro que trata un poco de estar en el medio del huracán, en cuanto se despistan se les lleva la corriente.

¿A quién beneficia más todo esto, al PSOE o a Vox?

En principio beneficia a los que no son del PP, evidentemente los votos que puedan perder los populares es muy probable que vayan a Vox. Ahora, también habrá algunos que a lo mejor, lo dan todo por perdido y voten al PSOE. Al que perjudica es al votante que no es de un extremo concreto y que lo que quiere es buscar una alternativa a lo que hay y que ahora vea que se ha desvanecido la más probable de las alternativas que había.

¿Qué opinión le merecen los dos años que llevamos de legislatura?

Yo creo que este partido desde que empieza a funcionar lo hace apoyándose en las fuerzas más indeseables del arco parlamentario y no ha hecho nada para corregir ese apoyo, sino que ha hecho concesiones y ha dado un plus de credibilidad a partidos que, en fin, yo pienso que deberían estar vistos con mucha distancia y sobre todo por alguien con mentalidad progresista, alguien con mentalidad progresista no puede apoyar a ERC ni a Bildu. Eso es lo contrario del progreso en cualquier tema que lo veas. Entonces yo creo que más que errores concretos, que también pueden señalarse, en fin más o menos todos los gobiernos los cometen, pero más que eso el error es el propio Gobierno que ha dado categoría de ciudadanía a fuerzas que deberían estar de alguna manera más apartada sobre todo de la gobernabilidad del país.

Comentarios