domingo. 04.12.2022

Cantabria ha registrado 18 casos de acoso escolar entre alumnos durante el curso 2020-2021, más del doble que en el anterior, cuando fueron siete, si bien entonces se suspendieron las clases presenciales durante los últimos tres meses por la crisis sanitaria. Además, durante el pasado curso se activó el protocolo de acoso escolar en 63 ocasiones, frente a las 47 del curso 2019-2020.

Los datos están recogidos en el informe sobre la convivencia escolar elaborado por la Unidad de Convivencia de la Consejería de Educación y Formación Profesional, y se han dado a conocer hoy martes en el transcurso del Observatorio de la Convivencia, que ha presidido la consejera, Marina Lombó.

De los 18 casos confirmados, 13 han sido hacia alumnas y 5 hacia alumnos. Cinco se ha producido en Educación Primaria, 11 en Educación Secundaria y dos en Formación Profesional.

En cuanto a los protocolos abiertos y su clasificación por etapa educativa, se activaron 19 en Educación Primaria, 36 en Secundaria, uno en Bachillerato, uno en Transición a la vida adulta y 6 en Formación Profesional. De las notificaciones totales, 25 son de alumnos y 38 de alumnas.

Por lo que respecta al tipo de protocolo abierto, el informe recoge 54 protocolos de acoso entre compañeros, en al menos 19 se conocen situaciones también por redes sociales, 5 de ciberacoso, 2 por diversidad funcional y 2 por situaciones de homofobia o transfobia.

PROCEDIMIENTOS DISCIPLINARIOS

Por otra parte, el informe recoge también información relativa a los procedimientos disciplinarios abiertos, un total de 159 que afectaron a un 0,168% del total de alumnado matriculado en enseñanzas no universitarias, un porcentaje superior al curso anterior (0,092%).

En cuanto a la distribución de género, si bien los datos siguen mostrando que se abren más expedientes a alumnos (129) que a alumnas (30), en relación al curso anterior, en alumnas se reduce, ya que disminuye de forma importante en porcentaje: un 35,5% en el curso 2019-2020 frente a un 18,23% en el 2020-2021. En total, han sido 28 procedimientos los que han concluido con la sanción 'cambio de centro educativo'.

Las conductas desencadenantes que más ha incidido en la apertura de procedimientos disciplinarios han sido la agresión física, acoso, amenazas o coacciones contra cualquier miembro de la comunidad educativa (65); la reiteración en un mismo curso escolar de conductas contrarias a la convivencia en el centro (53); e injurias y ofensas a cualquier miembro de la comunidad educativa (49).

CONFLICTOS

Durante el curso 2020-2021 se registraron conflictos relacionados con la alteración de la convivencia entre iguales, por discrepancias de las familias y los centros educativos, por consultas sobre el procedimiento de notificación y desarrollo del protocolo de acoso y por cuestiones relacionadas con la instrucción de procedimientos disciplinarios.

En relación con el mal uso de las redes sociales, en este curso se detectó un aumento en el número de consultas y su derivación al Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los centros educativos y sus entornos, vinculado a la Delegación de Gobierno y la Alta Inspección Educativa.

Teniendo en cuenta la resolución de 21 de junio de 2019, por la que se aprueba el protocolo de actuación ante situaciones de violencia ejercida hacia los empleados públicas de la Consejería de Educación adscritos a los centros educativos públicos no universitarios, se han incluido en el informe de convivencia escolar las agresiones de violencia externa una vez consultado el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales y Servicio de Inspección Educativa. De esta manera, se han notificado 5 casos.

BUEN CLIMA GENERAL

Para la consejera de Educación, los datos del informe "vuelven a constatar" un "buen clima general" de convivencia en las aulas cántabras pues la apertura de protocolos afecta a menos de 0,066% del alumnado cántabro. Además, ha subrayado, el informe evidencia que se va generalizando la apertura de protocolos ante el menor indicio de acoso, una práctica "defendida y fomentada" desde la Consejería.

"Llevamos tiempo animando a los centros educativos a hacerlo, porque es importante que se analicen todas y cada una de las situaciones en las que los docentes intuyan que puede haber una situación de acoso", ha dicho. En este sentido, ha defendido la necesidad de "mirar de frente y actuar siempre, sin excepciones" ante este tipo de situaciones.

La consejera ha ratificado el compromiso de su departamento para seguir trabajando en este ámbito. "Un solo caso de acoso escolar es un daño que no podemos tolerar", ha enfatizado Lombó, para quien el entorno escolar ha de ser un "ámbito cien por cien seguro para nuestros niños y niñas y nuestros jóvenes".

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