domingo. 27.11.2022

El Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza de Cantabria (STEC) se ha dirigido a la Consejería de Educación exigiendo un control específico del cumplimiento de la actual legislación en materia de coeducación en aquellos centros que, hasta ahora, venían practicando una educación diferenciada por sexos.

En efecto, en el STEC hemos tenido conocimiento de que, en algunas Comunidades Autónomas, como es el caso de Navarra, se están produciendo graves incumplimientos de la actual legislación en materia de coeducación, y algunos centros privados concertados continúan practicando la educación diferenciada, es decir, segregadora por sexos. Esta situación ha desencadenado actuaciones por parte del Gobierno de Navarra que, ante la gravedad de los hechos, ya ha declarado que pueden ser constitutivos de la extinción de los correspondientes conciertos educativos.

También en Cantabria existía, hasta el curso pasado al menos, un centro que practicaba este tipo de educación segregadora; viendo lo ocurrido en otros territorios y las reticencias que ya públicamente manifestó durante el curso pasado el colegio Torrevelo-Peñalabra de Mogro a la hora de comprometerse a cumplir con la nueva legislación educativa, se hace imprescindible una actuación de oficio del Servicio de Inspección para determinar si el citado colegio se atiene, en la teoría y en la práctica, a lo establecido por la LOMLOE en esta materia, es decir: alumnos y alumnas no pueden estar segregados, tienen que estar juntos en el aula y compartir, como no puede ser de otra manera, el resto de espacios comunes del centro.

Por todo lo expuesto, el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza de Cantabria (STEC) se acaba de dirigir, mediante escrito oficial a la Dirección General de Innovación e Inspección Educativa de la Consejería de Educación y FP, para que dentro las competencias que tiene atribuido el Servicio de Inspección, realice cuantas actuaciones sean necesarias para aclarar si el centro Torrevelo-Peñalabra ha dejado de practicar la educación diferenciada que ha venido llevando a cabo hasta el curso pasado, y, en caso contrario, se inicien las diligencias pertinentes para la extinción del actual concierto educativo con el mencionado colegio.

En definitiva, este sindicato está exigiendo que se cumpla la nueva legislación (LOMLOE) que ha acabado con unas prácticas educativas incompatibles con cualquier principio pedagógico medianamente moderno; y que, por fin, se deje de sostener con dinero público a colegios privados si se siguen empecinando en segregar al alumnado en función de su sexo.

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