sábado 31/7/21
CULTURA

“Si le abres la cueva a Brad Pitt, al final del día van a querer ir 200.000 personas”

La socióloga que ha analizado el impacto social y económico de la cueva de Altamira, afirma en una entrevista que lo que se debe “pensar en estrategias para que esas 200.000 personas vayan de manera escalonada” y, a la vez, puedan disfrutar del paisaje y de la gastronomía de la zona.

El atractivo turístico de Cantabria en materia cultural ha disminuido
Imagen de la neocueva de Altamira

La Voz de Galicia publica este domingo una entrevista a Eva Parga Dans, una socióloga gallega que ha publicado recientemente un estudio sobre el impacto social y económico de las Cuevas de Altamira como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, así como sobre su posible reapertura, junto a su compañero Pablo Alonso González.

Parga es una de las pocas sociólogas especialistas en patrimonio de España, y se muestra contenta porque, “por primera vez”, se haya incorporado a los antropólogos y sociólogos se al debate sobre si hay que reabrir o no la cueva.

Durante sus visitas a Altamira esta coruñesa llegó a la conclusión de que “la población, en general, entiende que Altamira debe estar cerrada para conservarla para futuras generaciones”, ya que entienden que “es un bien a preservar”.

"Creo que es más importante realizar un mayor trabajo museológico y de comunicación social"

Cuestionada sobre si le abriría la cueva a Barack Obama, como propuso el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, o a Brad Pitt, esta socióloga responde con un no rotundo. “Si le abres la cueva a Brad Pitt, al final del día van a querer ir 200.000 personas y se va a colapsar”

A su parecer, lo que debe hacerse es “pensar en estrategias para que esas 200.000 personas vayan de manera escalonada” y, a la vez, puedan disfrutar del paisaje y de la gastronomía de la zona. “Que salgan contentos, recomienden la visita y que ese lugar, gracias a una gestión con cabeza, suponga un mayor retorno económico”, comenta a la vez que continúa explicando que se debe tener en cuenta que “el 60 % de los visitantes no es que vayan a Santillana del Mar porque sí: van a ver Altamira”.

Aunque Eva Parga no tuvo la suerte de entrar en la cueva real, sí que pudo disfrutar de varias visitas a la neocueva durante los dos años en los que estuvo realizando su estudio. “Dentro, uno puede hacerse una idea de lo que sería la sala de polícromos. Aun así, creo que es más importante realizar un mayor trabajo museológico y de comunicación social para que se entienda realmente qué es y qué significa Altamira”, asegura.

Para finalizar, la socióloga declara que el informe, publicado en Journal of Cultural Heritage, concluye que sería necesario desestacionalizar el número de visitas. “Hay una enorme afluencia en los meses de julio y agosto y, a veces, se genera un descontento por las largas colas que se forman en verano”.