viernes 27/5/22

Las crisis globales, por desgracia, están pasando a ser un acontecimiento periódico en lo que llegamos del siglo XXI. La primera en llegar fue la provocada por la burbuja inmobiliaria, recientemente hemos padecido la pandemia sanitaria y, todavía sin habernos recuperado de esta, la guerra entre Rusia y Ucrania asola el panorama financiero en occidente. Ante dichas situaciones, las cifras de desempleo se han disparado radicalmente y, en aras de tener nociones sobre lo que ocurre en nuestro país, conviene tener presentes las tasas. Unos datos que nos indican de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos.

CUÁL HA SIDO LA TASA DESEMPLEO EN ESPAÑA EN EL SIGLO XXI 

El desempleo es uno de los síntomas de crisis económica más evidentes, poniendo en tela de juicio la solvencia financiera de millones de personas por todo el territorio español. Si echamos un ojo a la tasa de desempleo, pronto nos percatamos del crudo momento en el que nos encontramos. El siglo XXI ha dejado ya claras evidencias de lo complicado que resulta encontrar trabajo en la actualidad y, tal y como nos indican los gráficos oficiales, esto se ha acrecentado a lo largo de las últimas décadas.

Cuando la burbuja inmobiliaria estalló en el año 2008, la tasa de desempleo se disparó de forma radical. España pasó de una tasa del 8’8% en diciembre de 2007 a una del 26’3% en marzo de 2013. Un lustro de impacto financiero en todo el mundo que hizo auténticos estragos en la solvencia del conjunto de los españoles. Sin embargo, a partir de ese mismo mes todo empezó a mostrar signos de recuperación, haciendo que los siete años siguientes la tasa bajara hasta el 13’9%. Un crecimiento del empleo que duró hasta enero de 2020, cuando la pandemia asoló el mundo entero.

La crisis del coronavirus dio comienzo a finales de 2019 en China y, desde entonces, la pandemia fue creciendo de forma arrolladora. A medida que el virus nos obligaba a permanecer en las casas y cerrar los locales comerciales, fueron muchas las personas que perdieron su trabajo. En consecuencia, la tasa de desempleo llegó al 16’3% en octubre de 2020. Una nueva etapa crítica para la economía española que, tras la aparición de la vacuna, volvió a descender, estableciéndose en un 12’7% en enero de este mismo año.

QUÉ SE ESPERA EN LOS PRÓXIMOS MESES 

El paso de la pandemia puso contra las cuerdas al sistema sanitario de todos los países del mundo, expandiendo la crisis de igual forma al bolsillo de los españoles. Sin embargo, todo apuntaba a una recuperación económica eficiente, basada en la unidad de la Unión Europea y sus fondos de recuperación. Ahora bien, la guerra iniciada por Rusia en Ucrania ha vuelto a hacer saltar todas las alarmas, derivando ya en una crisis energética sin precedentes. El precio del gas y de la luz está por las nubes, lo cual provoca que el resto de los sectores económicos se resientan de forma proporcional.

Todavía es pronto para saber hasta dónde van a llegar las consecuencias económicas del conflicto bélico. No obstante, tal y como nos demostró la crisis inmobiliaria, las tasas de desempleo tienen un efecto de retroceso que tarda en llegar hacerse evidente. Sabiendo esto, es muy probable que los buenos pronósticos de llevar la tasa de desempleo a índices como los que disfrutábamos en 2007 pase a ser una utopía. Todo apunta a que los datos volverán a ascender y España pasará por una nueva odisea en el que la búsqueda de trabajo es un objetivo arduo complicado.

Ahora bien, esto no es más que una hipótesis. Es imposible saber cómo se va a desarrollar la guerra en Ucrania y cómo va a afectar realmente al resto de occidente. No obstante, lo más recomendable es abogar por la prudencia laboral, tratando de asegurar los puestos de trabajo en los que estamos en aras de, esta vez, esquivar la nueva crisis económica que se avecina. 

Comentarios