lunes 29/11/21
SANTANDER

Los vecinos del Ensanche piden regular los horarios de las terrazas y controlar la insonorización

Presentan alegaciones al decreto regional de horarios y exigen al Ayuntamiento que cumpla las normativas.

Los representantes de la AAVV del Ensanche durante la rueda de prensa
Los representantes de la AAVV del Ensanche durante la rueda de prensa

Las asociaciones de vecinos de Pombo-Cañadío, Río de la Pila, Nueva Florida y Los Arenales y el Concejo Abierto de Santander, que aglutina a varias plataformas y asociaciones, han reclamado al Gobierno de Cantabria que regule los horarios de las "innumerables terrazas" de la zona del Ensanche de la ciudad, así como se realicen inspecciones a los locales con licencia especial porque "muchos" no cumplen con las obligaciones de insonorización.

Estas son dos de las principales alegaciones que estos colectivos han presentado al decreto regional sobre el régimen general de horarios de establecimientos públicos, instalaciones portátiles o desmontables destinados a espectáculos públicos y actividades recreativas durante su exposición pública.

Representantes de las asociaciones de vecinos y el Concejo Abierto han dado a conocer las reclamaciones al Gobierno regional, así como al Ayuntamiento de Santander, este jueves en una rueda de prensa en la que han incidido los "problemas" de salud que sufren muchos vecinos de esta zona céntrica de la ciudad debido al ruido.

Un ruido que no sólo se debe a la "saturación de bares y locales hosteleros" que hay en la zona, un total de 270, sino "fundamentalmente" porque no está regulado el horario de las terrazas que tienen muchos de ellos y que suelen estar en funcionamiento hasta la misma hora que marca la licencia del establecimiento.

"Nosotros consideramos esta circunstancia absurda porque hay muchísimos bares que tiene licencia de categoría especial que les permite abrir hasta más de las cuatro de la mañana y no deberían tener la terraza hasta esas horas", ha manifestado Ricardo Alea de la AAVV de Pombo-Cañadío. Se trata de "una problemática", ha dicho, a la que no se hace ninguna referencia en el decreto del Ejecutivo cántabro.

También han pedido que se modifiquen los horarios de apertura de los locales de hostelería, que consideran "excesivamente largos", y que se establezcan "unos diferenciados para las terrazas", todo ello independientemente de la regulación que se haga para permitir las actuaciones y conciertos "siempre que se hagan en locales debidamente cerrados".

Y es que, según ha apuntado Ana Gómez, también de la asociación de Pombo-Cañadío, la "permisividad" con los horarios de las terrazas hace que "se consuma alcohol en la vía pública hasta altas horas de la madrugada" incumpliendo con ello las directrices de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), de la que, ha recordado, fue varios año presidente y vicepresidente el exalcalde de Santander y ahora ministro de Fomento, Iñigo de la Serna.

Afirman que hay "muchos locales" con licencia especiales "que se les dieron hace muchos años y actualmente no cumplen

GOBIERNO Y AYUNTAMIENTO "HACEN LA VISTA GORDA"

Ha denunciado que tanto desde el Gobierno de Cantabria, encargado del control e inspección de los locales, como el Ayuntamiento de Santander "hacen la vista gorda" con los horarios de los locales de hostelería y ocio nocturno. "Aquí siempre se mira mucho la hostelería y los horarios da igual que estén legislados porque se permite que se alarguen, mientras tampoco se controla que cumplan la normativa para que el ruido no salga al exterior", ha criticado Gómez.

En este sentido, han reclamado al Gobierno de Cantabria que ejerza su labor de control e inspección porque hay "muchos locales" con licencia especiales "que se les dieron hace muchos años y actualmente no cumplen" las normativas al no estar insonorizados adecuadamente por lo que "deben pasar la ITV". "Nos da igual que bares o salas de fiesta puedan abrir hasta las 6 de la mañana siempre que estén perfectamente insonorizados y que la gente no haga ruido al salir ni manche la calle", ha dicho Gómez.

Estos representantes vecinales también han hecho varias reclamaciones al Ayuntamiento de Santander, a quien solicitan que declare este área de la ciudad como "zona acústicamente saturada" y que no se permita la ubicación de "ningún bar ni terraza más" en la misma.

Y es que han criticado que el Consistorio no cumple sus propias normativas o, en algunos casos, las ha modificado en los últimos años en beneficio de los locales hosteleros y en perjuicio de los vecinos, a quienes "no se respeta el derecho al descanso en su propio domicilio". En este punto, Gómez ha señalado que, durante el etapa de gobierno en la ciudad de De la Serna, se modificó la distancia permitida entre bares, que pasó de 50 metros a 25 y finalmente "decidió anular".

"Aquí solo se tiene en cuenta lo que necesitan los negocios hosteleros, no interesan los vecinos que también trabajan o estudian y entre los que hay bebés y ancianos", ha lamentado la representante de Pombo-Cañadío, que ha criticado que los políticos califiquen el Ensanche "como zona de ocio" cuando, al igual que el resto de la ciudad, es "zona residencial con vecinos que necesitan descansar para ir a trabajar" y "muchos tienen que tomar pastillas para poder dormir".

De hecho, ha indicado que el decreto regula el horario de apertura de los zoos para atender a los "biorritmos" de los animales pero no se regulan los de bares y terrazas para atender los de los vecinos residentes quienes, según Gómez, pueden tolerar que haya más ruido durante las fiestas patronales pero no a lo largo de todo el año como sucede porque "el Ayuntamiento lo está permitiendo incumpliendo sus propias ordenanzas y las directrices europeas, estatales y regionales".

Para el representantes de los vecinos del Río de la Pila, Jesús Garay, en esta situación "el Gobierno tiene tanta o más culpa que el Ayuntamiento" porque "los horarios los establece la administración regional y también tiene encomendado su control", algo que no se está llevando a cabo debido a la "falta total de diálogo" entre ambas administraciones, actuando "cada uno por su cuenta" y demostrando que "los ciudadanos les importamos un pimiento".

Y es que, ha denunciado, tanto el Ejecutivo como el Consistorio se ponen en contacto con los hosteleros para tomar decisiones pero "no con los vecinos", que tiene derecho a descansar al igual que los propietarios de los locales de hostelería a trabajar.

LOS HOSTELEROS SON "UNA INDUSTRIA" Y SE LES PERMITE "TODO"

El representante de Concejo Abierto, Jesús Molinero, ha evidenciado que el "ruido" al que está sometida la zona del Ensanche, y que afecta a la salud de los vecinos, la convierte en "una industria" y como tal la tratan tanto el Gobierno como el Ayuntamiento, que permiten "todo" a los hosteleros porque es un sector que "mantiene una tercera parte del PIB en mano de obra y en dinero" en vez de "regular la actividad como es debido".

"La ciudad es de los vecinos, no de la alcaldesa, los concejales o los hosteleros, porque los vecinos pagan los impuestos, son los dueños de la ciudad", ha apostillado Molinero, que también ha ironizado sobre la situación indicando que, a pesar de que Santander es "una smartcity", se puede "saber dónde encontrar un aparcamiento libre a las cuatro de la mañana pero no dónde se está produciendo un pico de ruido".

En este punto, ha criticado que, aunque la ciudad cuenta desde finales de 2016 con un mapa de ruido en el se demuestran los "picos elevadísimos" de hasta 90 decibelios --el nivel adecuado por las noches se sitúa en 45-- en este área del Ensanche durante las noches de los fines de semana, "falta voluntad política para coger el toro por los cuernos".