martes. 26.09.2023

El acusado de violar a una de sus hermanas y abusar de otra y de una amiga de esta se ha declarado inocente y ha asegurado que no recuerda nada sobre los hechos que se le imputan, tan solo lo que ellas le "contaron" sobre los mismos y, también, que los días en los que ocurrieron había bebido "mucho".

Así lo ha manifestado este martes en el juicio contra él, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, y que continuará el próximo 6 de octubre con la declaración de la tercera de la víctimas -que no ha comparecido pese a estar citada por videconferencia-, con las conclusiones e informes de las partes y el derecho a la última palabra al procesado.

En la vista desarrollada esta jornada, que ha comenzado con una hora de retraso al llegar tarde el enjuiciado, -se enfrenta a 18 años de cárcel que pide para él la fiscal-, ha aseverado que no recuerda "haber hecho nada" de lo que las denunciantes le atribuyen en tres momentos distintos, en 2016, 2019 y 2021, y que conoce esos episodios por lo que sus hermanas -y sus padres- le manifestaron al respecto, negando igualmente recordar haber hablado tiempo después con ellas sobre lo ocurrido.

Y eso mismo fue lo que relató, según ha apuntado, en sus declaraciones en comisaría y durante la instrucción: "Lo que yo dije es lo que me contaron" y "yo recuerdo lo que mi hermana me dijo", ha zanjado. Únicamente ha dicho rememorar que los días de los hechos había salido de fiesta e ingerido alcohol: "Yo eso no lo hice porque había tomado", ha expresado en un momento del interrogatorio.

En otro, el enjuiciado -que trabaja en un hotel, tiene un hijo a su cargo y ha estado en tratamiento por alcoholismo- ha señalado también que las relaciones con penetración, de haberse producido, "hubiera habido consentimiento", aunque ha admitido que no ve "normal" mantener actos sexuales entre hermanos. También ha apuntado que la mañana siguiente a lo ocurrido ambos estuvieron "desayunando tranquilos".

En su calificación inicial, la Fiscalía considera al implicado autor de un delito de agresión sexual y dos de abuso sexual, por violar a una de sus hermanas, abusar de otra -con acceso carnal- y realizar tocamientos a una amiga de esta última, por los que pide, respectivamente, doce años de cárcel, seis años de prisión y multa de 4.800 euros, al considerar que concurre la atenuante de estar bajo los efectos del alcohol.

Según el escrito del ministerio público, en el primero de los hechos el imputado se encontraba en casa de una amiga tras haber salido de fiesta, en la misma habitación que su hermana, y se tumbó sobre ella cuando estaba boca abajo, la agarró de los brazos y la penetró vaginalmente, llegando a eyacular en su interior. La mujer, que intentó zafarse sin éxito, quedó embarazada y después abortó.

El segundo tuvo lugar cuando otra de sus hermanas dormía junto a su hijo pequeño en casa de los padres de ambos y él se introdujo en la misma cama. Colocó su cabeza a la altura de la vagina de ella, le quitó la ropa interior y empezó a besarle esa zona, introduciéndole los dedos en la vagina, hasta que la chica se despertó y le echó de la habitación.

Y en el tercero, se metió en el dormitorio donde estaba esta hermana y dos amigas, y empezó a tocarlas con ánimo libidinoso, hasta que se despertaron y le echaron de la habitación.

Las dos hermanas que han comparecido ante al tribunal se han ratificado en términos generales en los hechos denunciados, de los que también ha dado cuenta y ha ratificado el agente que instruyó el atestado, que ha testificado por videoconferencia.

SE DESPERTÓ SOBRESALTADA Y NOTÓ PRESIÓN

La víctima de la violación ha detallado que la noche de los hechos habían estado bebiendo hasta "alta horas" y "muchísimo" los dos, "como para caer en coma". Ha añadido que tras irse a dormir a casa de una amiga, en una habitación con dos camas, se despertó "sobresaltada" y notó "presión" y un "peso encima" que la empujaba "hacia delante", por lo que comenzó a gritar "para, para". Pero él no hizo caso y la penetró "vaginalmente". Ha precisado que si bien "no" la sujetaba ni la impedía "moverse" o "salir" de esa situación, ella sentía una "presión hacia adelante", derivada del peso que tenía encima.

En cualquier caso, ha indicado que tiene un "flash" y solo recuerda "ese cacho de la noche", que le vino a la memoria "días después" de lo ocurrido, tras hablar con un amiga "a lo largo de esa misma semana". Ha justificado que no fue a un centro de salud porque "no quería que nadie supiera nada", al igual que tampoco lo denunció "por no hacer daño a mi madre, más que nada".

La joven ha agregado que ella y su hermano hablaron "un poquito del tema" tiempo después, desvelando que le "sorprendió" que él se acordara de lo sucedido -ella pensaba que no- y que se sintió "ofendida" por el hecho de que sí lo recordara. "Pensé que no tenía conocimiento alguno de que pasara nada", ha confesado.

ME DESPERTÉ Y LO RETIRÉ DE UNA PATADA

La otra hermana, la que denunció los abusos, ha detallado sobre el segundo de los episodios que sucedió en el domicilio familiar después de que ella saliera de fiesta con amigas y regresara a casa, donde se encontraban su madre y su hijo pequeño, y donde también pernoctó él.

Cuando la mujer se fue a trabajar, el acusado se introdujo en el dormitorio de la víctima, que dormía de forma "profunda", por lo que se percató de su presencia cuando él la estaba tocando, introduciendo los dedos en la vagina y besando esa zona. "Me desperté en ese momento y lo retiré de una patada", ha ilustrado a la Sala, a la que ha indicado que el procesado quedó "tirado en el suelo, como desmayado", porque "no reaccionaba".

Después, cogió a su hijo y se encerró en otra habitación que tenía pestillo. Por la mañana se fue a trabajar, momento en el que su hermano ya no estaba en la vivienda, y contó lo sucedido a su jefa, así como también más tarde a su padre.

LE TIRÓ UN ZAPATO Y LE ECHÓ DE LA HABITACIÓN

Del tercer suceso ha señalado que tuvo lugar en casa de su otra hermana, en compañía de unas amigas, y que también estuvieron bebiendo alcohol. Esa noche, ha dicho que el enjuiciado la había "pedido perdón" por lo sucedido la vez anterior y que se mostró "muy arrepentido" y que "lamentaba" lo ocurrido.

"Yo pensaba que lo decía sinceramente", ha expresado, antes de relatar los tocamientos -en las piernas- que le hizo esa noche, mientras "levantaba" la ropa interior a una amiga suya, que le "tiró un zapato" y le echó de la habitación, según ha corroborado la otra amiga que también dormía en la misma cama.

A raíz de esto, la otra hermana le contó lo que le había pasado a ella -violación, embarazo y aborto- y pusieron las denuncias por los tres hechos.

TRASTORNO POR EL ALCOHOL QUE AFECTA A SU CAPACIDAD VOLITIVA

En el juicio también han comparecido los padres del acusado y de las víctimas, que se han acogido a su derecho a no declarar, y las forenses, que no han apreciado ningún rasgo psicopático en el procesado, aunque consideran que sí puede padecer algún trastorno inducido por el alcohol que afecte moderadamente a su capacidad volitiva, no cognitiva.

Conclusión a la que las peritos han llegado por deducción, tras diversas manifestaciones, pero que no se acredita ni se sustenta en ningún informe médico.

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