miércoles 27/10/21
MEDIO AMBIENTE

Ecologistas denuncia “impactos ambientales y abandono” del patrimonio minero de La Florida

La asociación asegura que las viejas escombreras situadas al pie de la galería de Cereceo en Caviña siguen siendo objeto de una “extracción incontrolada”.

Ecologistas en Acción alerta de la "extracción incontrolada" en las escombreras situadas en la galería de Cereceo en Caviña
Ecologistas en Acción alerta de la "extracción incontrolada" en las escombreras situadas en la galería de Cereceo en Caviña

Ecologistas en Acción Cantabria ha denunciado "impactos ambientales y abandono" del patrimonio minero de La Florida (Valdáliga), donde, según dice, las viejas escombreras procedentes de dicha explotación, situadas al pie de la galería de Cereceo en Caviña, siguen siendo objeto de una "extracción incontrolada".

Una situación, señala en un comunicado, que se produce "dentro de la situación de abandono y de la carencia de un programa integral de restauración ambiental y del paisaje tras varias décadas transcurridas desde que se cerrara definitivamente la explotación de zinc".

Ecologistas ha denunciado la situación mediante un escrito dirigido a las consejerías de Industria, Medio Ambiente, Cultura y Medio Rural, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, el Seprona, la Dirección General XI de la UE y el Ayuntamiento de Valdáliga.

Según la organización, la utilización de palas excavadoras y grandes camiones para remover y trasladar el material extraídos está produciendo "un doble impacto"

Según la organización, la utilización de palas excavadoras y grandes camiones para remover y trasladar el material extraídos está produciendo, además, "un doble impacto".

Así, explica, está causando un "debilitamiento" de la consistencia y la estabilidad de la escombrera en un área particularmente frágil y peligrosa al localizarse en la cabecera del arroyo de La Ganceuca con el riesgo de que un episodio de 'gota fría' o un período de lluvias intensas acabe originado una avalancha de agua, residuos, piedras y lodos que se lleve por delante el barrio de la Ganceda.

Y ello, continúa, "con el impacto añadido de que sus aportes mineros contaminantes lleguen a través del río Bustrigüado y el propio río Escudo a la planta depuradora de Las Cuevas de Roiz que no está preparada, por su tecnología, para hacer frente a residuos de esa naturaleza y podría sufrir daños irreparables".

Pero el segundo impacto, "menos visible", pero también "potencialmente tóxico", añade, tiene que ver con el destino de los cargamentos de residuos mineros, el entorno de instalaciones deportivas y escolares de Treceño, que "están siendo objeto de rellenos y afirmados con un material que está cargado de minerales pesados y tóxicos" cuyos componentes "pueden acabar en el aire, el agua o los suelos como resultado de la acción del viento o de la lluvia" y terminar "afectando a los usuarios".

Y todo ello, según el representante de EA, Emilio Carrera, en el marco del "continuo expolio y degradación" de la arqueología minera del entorno de Cereceo, de la plaza del Monte y del antiguo poblado minero de La Florida, como consecuencia de "la falta de un compromiso de conservación y rehabilitación integral del patrimonio cultural y natural afectado por parte de la compañía beneficiada por la extracción durante un siglo de los recursos mineros y por parte del Gobierno de Cantabria, en su condición de garante del cumplimiento de las normas y leyes sobre el patrimonio".