jueves 21/10/21
CANTABRIA

La directiva de la APC se rompe ante el informe de encargo, que respalda la continuidad del tesorero

El vicepresidente Leandro Mateo y el vocal Miguel Del Río piden enérgicamente la dimisión de Rego.

La presidenta ofrece un informe, encargado antes de la presentación de las firmas, a cuyo favor también votó el propio Rego.

El tesorero de la APC, Santiago Rego
El tesorero de la APC, Santiago Rego

Se ha consumado la ruptura de la Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Cantabria (APC) a la vista del empecinamiento de la presidenta y el propio afectado en seguir desempeñando un cargo para el que para muchos asociados, es moralmente incompatible. El propio informe jurídico ha revelado el pluriempleo de Rego, del que hasta ahora solo se conocía que era alcalde de Liérganes a media jornada.

De la lectura del informe se deduce que “Rego mantiene la docencia del periodismo como actividad principal”. Esa docencia se produce durante un corto periodo del año, de lo cual se infiere que estamos ante un complemento salarial del contumaz alcalde y tesorero.

Un diario médico para el que escribe esporádicamente y una tertulia quincenal en una radio son otros de los trabajos de Rego.

El vicepresidente de la APC, Leandro Mateo, y el vocal Miguel Del Río, representaron la voz de la sensatez e invocando un elemental sentido ético de la profesión pidieron la dimisión inmediata del tesorero. Sea como fuere, tanto veteranos como jóvenes asociados se siguen haciendo cruces sobre el desdoro que le supone al colectivo tener un político como tesorero, cuestión que no le debe importar, a juzgar por la pertinacia en el error.

Rego se aferra a su grafo manuscrito en Liérganes y en la calle Cádiz, a su pluriempleo y a su ingenuidad permitiéndose votar a favor de su continuidad. Rego, conocido por sus compañeros como Santiago “Ego”, se aferra a su cargo de tesorero de la APC y alcalde de Liérganes, a pesar de la regeneración política y social que se reivindica desde el periodismo serio y comprometido.

En pleno centenario de la APC, el rapto de dignidad de 11 asociados indiscutibles encontró en 2 respetados directivos su mejor cauce. La presidenta y el tesorero se unen para convencer a la profesión de que ningún colofón mejor que un político al frente de las cuentas de la APC en su primer Centenario. Lo triste se ha convertido ya en dramático.

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