miércoles 26/1/22
POLÍTICA

La crisis del PP de Cantabria llevó la tensión hasta un pub cercano a su sede la noche del 12 Congreso

Hace casi 27 años, otro pub próximo a la sede del partido fue testigo de hechos que acabaron precipitando la escisión protagonizada por Hormaechea.

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Sede central del PP de Cantabria

Un pub próximo a la sede central del PP de Cantabria, frecuentado por dirigentes y afiliados del partido, fue testigo de un momento de gran tensión entre partidarios de María José Sáenz de Buruaga y afines a Ignacio Diego la noche del pasado 25 de marzo, tras el 12 Congreso del PP de Cantabria, cónclave que concluyó precisamente con la sustitución de Diego por Buruaga como ‘número uno’ del partido.

Aquella noche, dirigentes y cargos públicos de una y otra corriente del PP de Cantabria estuvieron a punto de llegar a las manos, hasta el punto de que otros dirigentes y cargos públicos se vieron obligados a intervenir para separarlos antes de que la disputa llegara a mayores, según ha podido saber este diario de fuentes cercanas a los protagonistas del episodio. El incidente nocturno, que marcó uno de los momentos de mayor tensión de una crisis interna que sigue abierta, disparó las señales de alarma en un partido que sigue amenazado de escisión.

Precisamente, hace casi 27 años –en noviembre de 1990–, otro pub próximo a la sede central del PP de Cantabria fue testigo de hechos que acabaron precipitando la escisión del partido protagonizada por el entonces presidente de Cantabria Juan Hormaechea, que había concurrido a las autonómicas de 1987 como independiente aunque encabezando la lista del PP. Durante una conversación con dos periodistas cántabros entablada a altas horas de la madrugada en el citado pub, Hormaechea insultó gravemente al entonces presidente del PP, José María Aznar; al fundador del partido y entonces presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, y a la entonces diputada del PP en el Congreso Isabel Tocino.

La publicación en la prensa de los graves insultos –proferidos entre frases como “Cantabria no es España” y entonaciones de tangos argentinos y de canciones falangistas como ‘Montañas nevadas’– provocó que la Ejecutiva del PP le retirara su apoyo y que una moción de censura respaldada por PP, PSOE, PRC y CDS lo destituyera del cargo. No obstante, Hormaechea formó su propio partido (UPCA), al frente de cuya lista obtuvo 15 escaños en las autonómicas de 1991, volviendo a la Presidencia del Gobierno de Cantabria gracias al apoyo de los seis escaños que obtuvo el PP.