jueves 2/12/21
CASO NÓOS

La Infanta Cristina tenía la mitad de Aizoon porque Urdangarin se lo pidió “y yo acepté”

Durante su declaración en el juicio del caso Nóos ha afirmado que “no tenía firma ni poderes” en la sociedad.

La Infanta Cristina, durante su declaración por el caso Nóos
La Infanta Cristina, durante su declaración por el caso Nóos

Apenas una hora después de que su marido, Iñaki Urdangarin, concluyera este jueves su interrogatorio, que comenzó el pasado viernes, la Infanta Cristina ha declarado como acusada en el juicio que se celebra por el caso Nóos, en el que está siendo juzgada como cooperadora necesaria de los dos delitos fiscales que habría cometido el exduque de Palma, a través de Aizoon, la empresa de la que ambos son propietarios.

Urdangarin concluyó su declaración a las 17:00 horas. Después ha declarado otro de los acusados, Salvador Trinxet, abogado que presuntamente ayudó a urdir una red de evasión fiscal internacional de los ingresos obtenidos de forma irregular por el Instituto Nóos, y, tras una interrupción de cinco minutos, le ha tocado el turno a la Infanta, que ha comenzado a declarar a las 18:15 horas.

Su letrado Pablo Molins anunció en ese momento que Doña Cristina solamente respondería a las preguntas de sus abogados y no a las de las acusaciones, entre ellas el sindicato Manos Limpias, única acusación que dirige acciones penales contra la hermana del Rey Felipe VI, y que solicita ocho años de cárcel para la acusada.

La Infanta Cristina ha dicho que Aizoon se constituyó con el objetivo de "canalizar los ingresos profesionales" de su marido, Iñaki Urdangarin

Y así ha sido. Entre las preguntas que la abogada del sindicato Manos Limpias, Virginia López Negrete, ha hecho a la Infanta, de la que no ha tenido ninguna respuesta, ha estado la de su papel en Aizoon.

En respuesta a su letrado, Pablo Molins, la Infanta Cristina sí ha dicho que Aizoon se constituyó con el objetivo de "canalizar los ingresos profesionales" de su marido, Iñaki Urdangarin, y que ella poseía el 50% de la sociedad porque así se lo pidió su esposo.

"Así me lo pidió y yo acepté", ha declarado sobre esta participación al 50%, al ser preguntada por esta materia por su letrado, donde también ha añadido que fue asesorada sobre este tema por Carlos García Revenga.

También ha dicho que "no tenía firma ni poderes" en Aizoon, así como tampoco podía acceder al saldo de las cuentas de la sociedad y "nunca" ha conocido los ingresos o gastos de ésta.

Y tal y como había hecho su marido, Iñaki Urdangarin, dijo que si firmó el contrato de arrendamiento del despacho de la sociedad se debió a una "equivocación".    

"Mi marido ha aclarado que debió ser una equivocación, no puedo firmar en representación de Aizoon". "Yo no puedo firmar en nombre de Aizoon", ha añadido antes de apuntar que ha conocido este "error" a raíz del actual proceso judicial.

Doña Cristina ha asegurado que con su marido, Iñaki Urdangarin, no hablaba sobre la empresa de la que ambos eran propietarios al 50%

En todo caso, Doña Cristina ha asegurado que con su marido, Iñaki Urdangarin, no hablaba sobre la empresa de la que ambos eran propietarios al 50%, Aizoon, "ni sobre nada que se le relacione", al alegar que no se trataba de asuntos "que me interesara hablar con él".

"Nuestros hijos eran pequeños y nos ocupábamos de ellos", ha dicho en su comparecencia ante el tribunal, que ha durado una hora y ha finalizado pasadas las 19:15 horas, y en la que ha señalado que no llevó a cabo ninguna función en Aizoon y que todas las decisiones las adoptaba su marido "siempre asesorado por su asesor fiscal".

Asimismo, ha manifestado que la visa que tenía a su nombre en Aizoon la custodiaba Urdangarin, tal y como él mismo ha manifestado ante el tribunal. "No recuerdo haberla utilizado, no disponía de ella y tampoco tuve la clave", ha subrayado la hermana del Rey Felipe VI quien, preguntada por su abogado Pablo Molins sobre si fue consciente de que la tarjeta fuese usada para cargar gastos personales, ha respondido tajante que no.

Preguntas sin respuesta

Antes de responder a su abogado, la letrada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, realizó a la Infanta preguntas como "Si su marido consultaba con usted todos sus correos, ¿no consultaba el resto de asuntos que tenía con Aizoon cuando usted era propietaria del 50%?"; "¿usted nunca se preocupó por cómo estaba dada de alta la niñera y cuidadora de sus hijos?"; "¿conocía todas estas prácticas y si las conocía, las consentía?" o "¿le ponía su marido al día de las cuentas de la sociedad?".

La abogada de Manos Limpias sostiene que, con su actuación, la Infanta permitió que Aizoon "sirviera de instrumento" para delinquir ante la Agencia Tributaria y que el exduque defraudase hasta un total de 337.138 euros en las cuotas del IRPF de 2007 y 2008.

La empresa del matrimonio está considerada una de las sociedades 'pantalla' que integraban el entramado urdido por Urdangarin y su exsocio Diego Torres en torno al Instituto Nóos para poder apoderarse de más de seis millones de euros de las Administraciones con las que contrataban. De hecho, la mercantil llegó a nutrirse de forma presuntamente irregular de más de un millón de euros de la trama.

En lo que a los delitos fiscales se refiere, Manos Limpias postula que el exduque llevó a cabo la defraudación con la "necesaria colaboración" de su mujer, al facturar a través de Aizoon, como si de rendimientos de actividades económicas se tratasen, y no personales, las retribuciones que cobró de numerosas entidades privadas de las que era consejero asesor, y de este modo tributar menos en su declaración de la renta.

En este sentido, el sindicato señala que "existió un acuerdo previo entre los socios -Urdangarin y la Infanta", en virtud del cual "habrían convenido que el dinero que las rentas del trabajo del señor Urdangarin y percibidas por Aizoon fuera para los socios por mitad, y por eso Aizoon factura y no el señor Urdangarin como persona física".

"De ahí la razón por la que la Infanta fuera socia al 50% de Aizoon, cuando dicha sociedad perfectamente podía haber sido constituida de forma unipersonal", abunda la entidad.

Revisar

Durante su declaración de este jueves, Iñaki Urdangarin ha dicho, entre otras cosas, que su mujer, la Infanta Cristina, conocía "vagamente" los servicios de consultoría que él prestaba a través de la empresa de la que ambos eran copropietarios, Aizoon, y de la que según las pesquisas se habría servido el acusado para defraudar a Hacienda.

También ha dicho, sobre la asistencia de la Infanta Cristina a las juntas de Aizoon, que éstas no se celebraron presencialmente por lo que "nuestros asesores nos prepararon la documentación, yo la revisaba y la firmaba y luego la firmaba ella", así como que la tarjeta Visa que el banco envió a la Infanta Cristina por ser propietaria al 50 por ciento de Aizoon la custodió él y que, por tanto, su esposa "nunca la utilizó, ni tuvo sus claves".

Además desveló que en el año 2000 puso en marcha una empresa familiar, denominada Namasté, en la que puso como socios a dos de sus hijos, que entonces contaban con tres y cuatro años, si bien ha precisado que no llegó a ser utilizada.

El exduque de Palma, también ha manifestado que el equipo de seguridad de la Casa Real hacía barridos en los teléfonos y ordenadores del Instituto Nóos, "sobre todo cuando nos mudábamos de una oficina a otra", mientras que cada miembro de la entidad hacía sus propias copias de seguridad y un técnico de la misma se dedicaba al mantenimiento de la planta informática del Instituto.

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