viernes 22/10/21
Cantabria

Condenan al Santander a devolver más de un millón de euros a clientes por no advertir de riesgos

En una de las dos sentencias contra el Banco Santander, la emitida desde Castellón, precisa que mientras haya dividendos se puede reclamar, lo contrario a lo que decían los empleados de la entidad bancaria que decían que el plazo ya había terminado.

Sucursal del Banco Santander
Los juzgados declaran la nulidad del contrato de adquisición de los valores que dos matrimonios, uno de jubilados, firmaron con el Santander en septiembre de 2007

El Juzgado de Primera Instancia número 18 de Valencia ha condenado al Banco Santander a devolver a un cliente los 650.000 euros que invirtió en Valores Santander porque no le advirtió de los riesgos del producto. De la misma forma, el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Castellón ha sancionado a la entidad a abonar a un usuario 400.000 euros por los mismos valores.

En la sentencia del 15 y 13 de marzo, respectivamente, los juzgados declaran la nulidad del contrato de adquisición de los valores que dos matrimonios, uno de jubilados, firmaron con el Santander en septiembre de 2007 con "falta de información", según ha informado en un comunicado el despacho Ortega&García Abogados.

Desde este bufete destacan que "por primera vez, en la sentencia de Castellón, se indica que mientras se sigan cobrando intereses -en este caso dividendos- el contrato sigue vivo  y por ello se puede reclamar, en contra de lo que indican los empleados del banco cuando van los clientes y les dicen que ya no pueden reclamar porque el plazo para ello ha pasado".

En la sentencia de Castellón, se indica que mientras se sigan cobrando intereses -en este caso dividendos- el contrato sigue vivo  y por ello se puede reclamar, en contra de lo que indican los empleados del banco cuando van los clientes y les dicen que ya no pueden reclamar porque el plazo para ello ha pasado

En ambos casos, el banco deberá devolver la cantidad invertida más los intereses legales desde la fecha de suscripción.

De acuerdo con las sentencias, contra las que cabe recurso, la entidad debía haber informado a sus clientes sobre los riesgos "sin duda importantes" que entrañan estos valores convertibles en acciones más allá de la entrega de un tríptico informativo, el cual no consta entregado.