sábado 16/10/21

Goodbye to romance

Será imposible jubilarse con amor: solo soportando una serie de putadas previas y a la baja.

Aquel libro naranja de Matemáticas minaba mis sentidos en 1978. Yo lo combatía con una banda irlandesa que me ayudó a pasar el trance de números, letras, incógnitas y demás figuras abstractas que no he vuelto a ver en mi vida ni en las señales de tráfico. Como referencia diré que Phil Lynott, vocalista, conoció a Brian Downey, baterista, en la escuela. A ellos les fue mejor con las notas de sus canciones que a mí con la trigonometría, los logaritmos y las derivadas. Es por ello que ambos hicieron álbumes tan buenos como ‘Live and dangerous’ y el menda se dedicó a escribir textos. Lo cual -diré en mi descargo- tampoco era fácil en una época de recién estrenada libertad que no pocos confundieron con tentaciones de las que no pudieron volver.

El vídeo quiso matar a la estrella de la radio sin éxito. Y el progreso, cualquier atisbo de romanticismo

De modo que cuando las Matemáticas formen un pelotón destructivo en vuestras cabezas, escribid mucho. O escuchad a Thin Lizzy. Yo hice ambas cosas y aquí sigo, dando la vara. La pena es que Phil Lynott decidió dejar de leer, de escribir su música y de escuchar sus propios vinilos, ésos que alumbraron a una generación. Después vino el homenaje de Los Suaves, destacados y declarados seguidores de Lynott y su grupo: “Silencio, silencio en la arena; el bajo llora en un rincón; las guitarras ya no suenan; ¿Sabes? ¡Phil Lynott murió!”. Creo que se fue al Sur.

El romanticismo expiró con las notas de ‘Southbound’. La que nunca pincharon en aquella radio que tenía un pilotito verde y expelía unos ruidos inconfundibles para captar las frecuencias. Como posesa. A las 14,00 emergía del aparato un tipo con la voz tan grave como mi abuelo y contaba las noticias. El Parte de toda la vida: único contacto con el mundo exterior en la mayoría de los pueblos de España en los 60. Y sí, ya llovió: hoy te lo cuenta todo un móvil nada más darle luz por la mañana. El vídeo quiso matar a la estrella de la radio sin éxito. Y el progreso, cualquier atisbo de romanticismo. Por eso será imposible jubilarse con amor: solo soportando una serie de putadas previas y a la baja. ‘Goodbye to romance’, cantó el viejo Ozzy: el pasado ha quedado atrás otra vez.

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