lunes 6/12/21
salud

Pasear por orilla del mar,el sol y el agua salada de la playa mejora el estado de salud de las personas

La playa ayuda a limpiar los elementos patógenos de los pulmones que se acumulan al vivir en una ciudad, gracias a su brisa marina que está más libre de impurezas y es rica en yodo, ayudando a limpiar las vías respiratorias.

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Caminar por la orilla o nadar ejercita el sistema circulatorio, activa el sistema linfático y ayuda al retorno venoso

Bañarse en la playa o pasear junto a la orilla del mar aporta una serie de efectos beneficiosos en la piel o en algunos sistemas del organismo, como en el sistema nervioso, circulatorio, respiratorio, articulaciones y huesos, según los expertos del Hospital Vithas Virgen del Mar (Almería).

La piel es uno de los órganos que más se beneficia de las propiedades del agua del mar, especialmente para recuperarse de las dolencias relacionadas con la dermis gracias a sus componentes en sales minerales, como cloruros de socio, magnesio, calcio, etc. Estos ingredientes generan tanto efectos antioxidantes, que contribuyen a paliar el envejecimiento de la piel, como efectos cicatrizantes y desinfectantes, además de mejorar la psoriasis y el eccema atópico por su poder antiinflamatorio.

La piel es uno de los órganos que más se beneficia de las propiedades del agua del mar

A pesar de los beneficios del mar, hay que seguir con el tratamiento prescrito por el médico, ya que "aunque los baños en la playa son beneficiosos, esto no significa que se deba dejar apartada la medicación que se haya recetado", ha advertido la doctora del Hospital, Sonia Suárez López.

Además, la playa ayuda a limpiar los elementos patógenos de los pulmones que se acumulan al vivir en una ciudad, gracias a su brisa marina que está más libre de impurezas y es rica en yodo, ayudando a limpiar las vías respiratorias. "La brisa marina actúa como una especie de aerosol, que es perfecto para regular la glándula tiroides y por el grado de humedad y salinidad ayuda a la expulsión del moco" ha explicado la doctora del Hospital Vithas Virgen del Mar, Martínez Cortés. Además, también mejora el ritmo cardiaco, aumenta la amplitud de los movimientos respiratorios y mejora la ventilación pulmonar, previniendo enfermedades respiratorias.

Por otra parte, caminar por la orilla o nadar ejercita el sistema circulatorio, activa el sistema linfático y ayuda al retorno venoso para fortalecer las paredes de las arterias y las venas. Además, las olas del mar producen un efecto masaje en los tobillos que también ayuda a activar la circulación.

La playa ayuda a limpiar los elementos patógenos de los pulmones que se acumulan al vivir en una ciudad

Es recomendable pasear a un ritmo de unos cinco o seis kilómetros por hora, ya que de esta forma el organismo se irá adaptando poco a poco y tonificará la musculatura de las piernas y muslos. Lo más importante es "realizar el paseo a primera hora de la mañana o de la tarde, siempre con protección solar para la piel y para los ojos, se puede emplear gafas o lentillas con filtro UV", han advertido los expertos en medicina física y rehabilitación del Hospital.

En este sentido, nadar ayuda a fortalecer las articulaciones y mejora el estado de los músculos, gracias a que "el golpeo de las olas contra el cuerpo actúa a modo de masaje, provocando relajación muscular", ha explicado la doctora Suárez. Asimismo, por la mayor presión que hay a mayor profundidad, se mejorará el retorno venoso y un buen drenaje linfático.

Importancia de liberar de cargas al sistema nervioso

Es aconsejable deshacerse del estrés para disminuir el ritmo cardiaco, el nivel de ansiedad y mejorar el sueño. La brisa marina también tiene beneficios en este sentido, ya que "la ionización negativa aumenta los niveles de serotonina, con lo que comienzan a disminuir los niveles de ansiedad", según han explicado los psicólogos del Hospital.

Todo ello, complementado con el ejercicio físico que se realiza durante la natación, favorece "un descenso del ritmo cardiaco, mejora la oxigenación de los tejidos y favorece la circulación periféica", según han explicado los especialistas. Por último, el calor y el sol tienen efectos sedantes, favoreciendo tras un baño, la relajación y la inducción al sueño.

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