miércoles 8/12/21
DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Cuatro voces contra la desigualdad de género

Cuatro diputadas del Parlamento de Cantabria abordan las dificultades que las mujeres tienen en un mundo que, a pesar de los avances, todavía sigue siendo fundamentalmente machista.

Alejadas de posiciones políticas, estas representantes de la ‘Casa de todos’ analizan el retroceso en algunos derechos, los problemas en el mercado laboral o la terrible situación de la violencia de género.
 

Matilde Ruiz (PRC), Silvia Abascal (PSOE), Verónica Ordóñez (Podemos) e Isabel Urrutia (PP), diputadas en el Parlamento de Cantabria
Matilde Ruiz (PRC), Silvia Abascal (PSOE), Verónica Ordóñez (Podemos) e Isabel Urrutia (PP), diputadas en el Parlamento de Cantabria

Desigualdad, dificultades para conciliar vida laboral y familiar, violencia machista, … A pesar de los años y de los logros conseguidos, las mujeres siguen teniendo que enfrentarse día a día a un examen constante, a una reválida en la que demostrar que su valía no se debe a favores de algún hombre. Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, vuelve a poner el foco en todo lo que queda por conseguir en materia de igualdad entre hombres y mujeres. Con este motivo, cuatro representantes del Parlamento de Cantabria, la ‘casa de todos’, abordan desde su personal visión lo conseguido hasta ahora y lo que queda por lograr, alejadas de posturas partidistas.

Matilde Ruiz (PRC), Isabel Urrutia (PP), Silvia Abascal (PSOE) y Verónica Ordóñez (Podemos) han coincidido en esta conversación a cuatro bandas en muchos aspectos. Uno de ellos es la sensación de “estancamiento” en el avance en la lucha por la igualdad. En este sentido, Ruiz ha explicado que, a pesar de que “la sociedad parece más concienciada que hace años”,  “hemos llegado a un punto en que parece que no avanzamos. Todavía seguimos teniendo el techo de cristal”.

Urrutia, en este sentido, ha apuntado la crisis económica como uno de los elementos que “ha afectado a la igualdad, sobre todo en las muertes”. Asimismo, y entre los avances en igualdad, ha opinado que se han dado más en las instituciones públicas que en la vida privada, y aunque se muestra contraria a las cuotas de mujeres en la Administración, sí considera que “en determinados casos” ha sido necesario, ante lo que Ruiz ha matizado que “no queda más remedio”.

Para la representante socialista existe un “efecto espejo” con el que parece que “hemos hecho mucho, pero no todo lo que deberíamos”

La idea del estancamiento ha sido matizada por Abascal. Para la representante socialista existe un “efecto espejo” con el que parece que “hemos hecho mucho, pero no todo lo que deberíamos”. En este sentido, y tras aclarar que “me gustaría cambiar la palabra conciliar por corresponsabilidad”, ha reclamado que se debe implicar “no solo a las mujeres” en la igualdad efectiva. “Si una mitad de la población, como son los hombres, no visualiza que la igualdad real y efectiva es necesaria, nos va a seguir costando y sufriendo ese efecto espejo”, ha explicado.

Ha sido Ordóñez la que ha afirmado que “no puedo ser tan positiva como vosotras”, pues aunque ha reconocido que “por supuesto que estamos mejor que en 1900 o que en 1950”, en 2017 “seguimos viviendo en una sociedad patriarcal, machista, que nos trata como desiguales”. En este sentido, la representante de Podemos cree que “estamos en un momento muy crítico” en el que vivimos “un proceso de involución”, y que “los logros conseguidos por el movimiento feminista se están viendo como agresiones por parte de muchos varones”.

Acceso al trabajo y conciliación

El acceso de la mujer al mundo laboral y a determinados puestos que durante décadas parecían reservados únicamente a los hombres ha sido otro de los aspectos tratados por estas cuatro mujeres. Ordóñez ha señalado que “tenemos el trabajo más machista de casi todos los que existan en el Estado, hasta el punto de que las diputadas no tenemos derecho de maternidad”.

Y es que una diputada “puede votar telemáticamente desde su casa”, algo que se logró en 2015 cuando la consejera de Economía del PP, Cristina Mazas, tuvo que permanecer en casa por su embarazo, pero hay otras labores de las diputadas que nadie más puede hacer. “Presido una comisión y soy portavoz de mi grupo. Si me quedo embarazada, primero dejo a mi grupo con dos diputados, que es una locura, o me traigo a mi hijo aquí y le doy el pecho en el hemiciclo pase lo que pase”, ha matizado Ordóñez.

“O le cuida tu marido, que es lo que hice yo”, ha argumentado Urrutia, quien ha recordado que en su caso fue una decisión consensuada entre su marido y ella. El problema para Ordóñez, sin embargo, es que una madre y su hijo tienen “el derecho a una lactancia materna y a una maternidad con apego”, y el trabajo de las parlamentarias “no debería impedirme a mí que ejerza la maternidad que considere mejor”.

Ordóñez (Podemos) ha señalado que “tenemos el trabajo más machista de casi todos los que existan en el Estado, hasta el punto de que las diputadas no tenemos derecho de maternidad”

En este sentido, Ruiz ha reconocido que “nos regimos por otro sistema diferente al resto del mundo, en todos los sentidos. Una mujer trabajadora que no es política normalmente tiene esos cuatro meses”, algo que también le ocurre a las autónomas. En cualquier caso, Ruiz cree que “no podemos compararnos con muchas mujeres, y en ese sentido somos incluso privilegiadas”.

Cambio de mentalidad

Los problemas de las mujeres a la hora de encontrar puestos de trabajo y las diferentes formas de tratarlas respecto a los varones es algo que, para la representante del PRC, obliga a “cambiar mentalidades”. Ruiz ha asegurado que “las leyes por la igualdad o contra la violencia de género, que yo prefiero llamar violencia machista, están ahí, pero solo con las leyes no se avanza”.

La conversación entre las cuatro parlamentarias pasó a continuación a abordar “el problema de los jóvenes varones”, una preocupación común entre estas mujeres. Para Abascal, “algo falla en el ámbito educativo con la venta del amor romántico y del cuerpo de la mujer”.

En este sentido, Ordóñez fue un poco más allá y, además de la educación, puso el foco en los medios de comunicación, en los que “habría que frenar” la imagen que transmiten de la mujer.

Por su parte, Ruiz ha recordado que en los colegios “no hay situaciones discriminatorias en general entre el profesorado. Y los niños no ven diferencias”, ante lo que se ha preguntado entonces “¿qué está pasando?”. A su juicio, la respuesta, y en esto coincide con la representante de Podemos, pasa por los medios de comunicación, “muy importantes y que facilitan muchos mensajes”.

Ruiz ha reiterado el carácter involutivo que tiene el futuro de los jóvenes, haciendo hincapié además en que “en violencia machista se están dando casos muy alarmantes de personas muy jóvenes, y ahí toda la sociedad, como decía Silvia, debe implicarse”.

En esta idea de que “algo estamos haciendo muy mal” también ha coincidido Urrutia. “No soy madre de adolescentes, pero comparto mi tiempo con ellas, y un día, hablando de su propia hija, una compañera dijo: ‘Madre mía, con lo que hemos luchado las mujeres para llegar a donde estamos, y ahora estamos volviendo para atrás’”, ha señalado la diputada ‘popular’.

Ruiz (PRC) ha asegurado que “las leyes por la igualdad o contra la violencia de género, que yo prefiero llamar violencia machista, están ahí, pero solo con las leyes no se avanza”

Para Ordóñez, “la respuesta es muy sencilla”: la televisión emite anuncios y programas “agresivos hacia la mujer”, que la “denigran de manera constante”. A todo ello se suma la música, algo en lo que ha coincidido Abascal. La representante socialista cree que “lo cierto es que vivimos en una sociedad en la que el peso patriarcal está ahí”.

En este sentido, Urrutia ha defendido que “tiene que dejar de ser noticia lo que las mujeres logran. Tiene que dejar de ser noticia que Gema Igual sea la primera alcaldesa de Santander, o que Dolores Gorostiaga sea la primera presidenta del Parlamento de Cantabria”.

Tras comentar el diferente trato a hombres y mujeres, así como los ataques dirigidos a uno y otro grupo, Abascal ha recordado que “tenemos que hacer reválida todos los días para demostrar que valemos”, algo que no le ocurre a los hombres simplemente por ser hombres.

De ahí que las diputadas hayan defendido que “cambiar todo esto es complicado si no se implica a todo el mundo”. Ha sido Ordóñez la que ha matizado que “los hombres nos tienen que acompañar, pero desde la segunda fila, porque desde el momento en que aparece un hombre en primera fila, copa todo absolutamente”.

“A una madre le cuestionan que la llamen del colegio y no vaya a buscar a su hijo, o no que no le lleve. Y cuestionan que lo esté haciendo bien o mal. A un hombre eso no le pasa”, ha reiterado Abascal, situación que Ruiz ha calificado de “terrible”.

Violencia machista

Todo esto, “que parecen pequeñas cosas, lo que hace es sumar y sumar”, ha valorado Ruiz, idea que Ordóñez ha calificado de “micromachismos del día a día”.

La conversación entre las cuatro representantes parlamentarias finalizó con la violencia de género y los asesinatos, que en este 2017 están batiendo récords. Para Ruiz esta violencia machista “es el súmmum”, la “cúspide, la escenificación de millones de situaciones de violencia que vivimos las mujeres en mayor o menor medida”, ha insistido Ordóñez.

En este sentido, la diputada de Podemos ha reconocido que, aunque hay que seguir luchando contra los asesinatos y utilizando servicios como el 016, es necesario abordar “también lo que hay detrás: las vejaciones, las amenazas, la violencia económica”.

Por su parte, la diputada regionalista ha reconocido que “las órdenes de alejamiento están fallando. En general, está fallando un poco el sistema”, y ha lanzado una propuesta: endurecer las penas. Asimismo, se ha preguntado “¿por qué una mujer maltratada, que denuncia su caso, tiene que irse ella de su casa y él puede vivir campante? Nunca lo entenderé”.

Urrutia (PP) ha apuntado la crisis económica como uno de los elementos que “ha afectado a la igualdad, sobre todo en las muertes”

A esto se suman las denuncias falsas, que aunque representan un porcentaje muy bajo, “muchos hombres lo utilizan como excusa”.

Para Abascal, “es fundamental seguir incidiendo en las denuncias, en agilizar la protección a la víctima que es acosada y maltratada por su pareja, pero también hay que enseñar a detectar los machismos”, algo en lo que Ordóñez, a pesar de estar de acuerdo, ha pedido que “ya vale de echarnos todo encima”, reclamando una reforma de la legislación para evitar que una mujer agredida tenga que ver a su agresor una vez cumple su pena.

“Igual deberíamos hacer una reforma en la que se diga que en lugar de hacer centros para mujeres, haremos centros para hombres que hayan ejercido violencia contra las mujeres”, ha propuesto la diputada de Podemos.

Asimismo, las cuatro mujeres han coincidido en señalar la importancia del entorno, de la familia y de los hijos, que muchas veces no apoyan a sus madres en la situación que viven, una “hipocresía social”, como lo ha definido Abascal, que “pasa mucho más en el medio rural”, según ha señalado Ruiz.

En el caso de los menores, que desde 2015 son reconocidos como víctimas cuando la violencia se ejerce contra las mujeres, Ordóñez ha requerido que “la madre sea contemplada víctima cuando el padre agrede directamente a los hijos para hacerla daño”.

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