lunes 14/6/21
INCENDIO DE TETUáN

“Nos hemos sentido maltratados y sin ningún tipo de ayuda. Después de todo eso, no son capaces ni de pedir perdón”

El Consistorio de Santander se niega a pedir disculpas a las víctimas del incendio que en 2008 dejó sin vivienda a 28 familias. Ocho años después, muchos de los afectados esperan pasar página con un perdón por parte del Ayuntamiento que, con una actitud “soberbia y prepotente”, se niega a reconocer sus fallos.

Para los vecinos que quieren continuar luchando por el reconocimiento de los fallos del Ayuntamiento, sería importante “simplemente que pidan perdón”

La tarde del 8 de octubre de 2008 un escape de gas provocó un incendió en el 4º izquierda del número 41 de la santanderina calle Tetuán. Se propició una deflagración de gas natural que salió por el tubo abierto de la entrada al calentador de gas que un técnico instalador se había dejado sin taponar. Esta combustión súbita pero sin explosión no causó heridos, sólo desperfectos en el interior de la vivienda, y los bomberos lo apagaron y se fueron, sin dejar un retén de emergencia como parece que el protocolo indica en casos de incendios en edificios de una determinada antigüedad.

Casi llegada la medianoche, un rescoldo del incendio original ocasionó el desastre

Sin embargo, ocho horas después, casi llegada la medianoche, un rescoldo del incendio original ocasionó el desastre. El fuego se reavivó y se extendió de tal forma que afectó a los portales colindantes, los inmuebles número 41, 43 y 45 de la calle. Esa noche los vecinos fueron desalojados. En total, 24 familias se fueron con lo justo para pasar una noche fuera, pero nunca regresaron. A ellos hay que sumar cinco locales comerciales que pertenecían a cuatro dueños diferentes. Los tres números afectados son hoy una ruina técnica.

Desde entonces, han pasado casi ocho años en los que han tenido que ir a juicio para demostrar las negligencias cometidas aquel día. Después de perder sus casas, se han visto desamparados por parte del Ayuntamiento de Santander, sólo preocupado por la imagen de cara a la opinión pública.

24 familias se fueron con lo justo para pasar una noche fuera, pero nunca regresaron

José Antonio Bonilla, uno de los vecinos afectados y antiguo Presidente de la Comunidad, explica la actitud que el equipo de Gobierno municipal ha tenido hacia ellos a través de una simple anécdota. “Un día, hace unos años, el portavoz del Ayuntamiento nos cita de forma urgente a una reunión con el alcalde. Esperanzados, llegamos a la espera de una decisión importante. La reunión tan urgente fue para decirnos que estábamos saliendo demasiado en los medios, y para advertirnos que los partidos de la oposición en aquel entonces se estaban aprovechando del asunto”.

Hay personas que han decidido pasar página. Otros, como Bonilla, sienten que se ha quedado “algo sin cerrar”, en este caso lo que respecta a la actitud del equipo municipal, que no ha querido reconocer los errores en la gestión tanto del siniestro como de la posterior atención a los afectados. “Reconocer errores honra”, sentencia el propietario.

Para los vecinos que quieren continuar luchando por el reconocimiento de los fallos del Ayuntamiento, sería importante “simplemente que pidan perdón”. “No sé por qué les cuesta tanto pedir perdón, lo veo como un acto de cobardía y prepotencia”. Bonilla afirma que en privado algunos de los miembros de la Administración reconocen que no se ha actuado con la suficiente sensibilidad, sin embargo no lo hacen en público.

No sé por qué les cuesta tanto pedir perdón, lo veo como un acto de cobardía y prepotencia

La sentencia

Hace casi un año, en marzo de 2015, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Santander condenó al Ayuntamiento de Santander a indemnizar a los 28 afectados por el incendio de octubre de 2008.

La sentencia da la razón a los vecinos afectados, que desde 2011 mantenían un litigio con el Ayuntamiento de Santander para determinar la responsabilidad patrimonial del suceso. Los vecinos denunciaron que el incendio se originó como consecuencia de una "deficiente" actuación del servicio de bomberos municipal.  Por su parte, el Consistorio aseguraba que la actuación de los bomberos y la Policía Local fue correcta, "tanto en el control de la primera explosión como en la extinción del fuego posterior", y rechazaba el argumento del incorrecto funcionamiento del servicio público.

La sentencia da la razón a los vecinos afectados y condena al Ayuntamiento a una indemnización de 2.641.000 euros

El juez impone una indemnización total de 2.641.000 euros, a lo que habría que sumar los alquileres de los propietarios hasta que reciban toda su indemnización. 

Después de finalizado el litigio en los juzgados, los vecinos recibieron la indemnización por parte del seguro del Ayuntamiento. Sin embargo, pese a que el juez les dio la razón en los hechos, Bonilla asegura que “en lo económico no se contempló todo lo que solicitábamos, y para muchos vecinos no fue suficiente”.

Ocho años después

El pasado jueves, de nuevo los afectados y afectadas por el fuego volvían a ser protagonistas. La reunión del pleno municipal votaba sendas proposiciones de PP y PRC. Por un lado, los `populares´ proponían una declaración institucional de apoyo a las víctimas del incendio; por otro, los regionalistas exigían, con el consenso de los vecinos, que el Consistorio pidiera perdón de forma “clara e inequívoca”.

Finalmente, ante la presencia de algunos afectados, el equipo de Gobierno del Ayuntamiento logró, con el apoyo de Ciudadanos y los votos en contra de PSOE, PRC, Ganemos e IU, su muestra de apoyo y solidaridad, negándose a pedir disculpas a los vecinos.

El concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz, ha defendido la iniciativa del PP y ha lamentado que "se use esta tragedia para hacer política", mientras que el alcalde ha intervenido para insistir en que su declaración recoge lo aprobado por el Pleno. La Corporación aprobó por unanimidad en julio de 2015 y a instancias del PRC una moción que pedía "una declaración institucional de apoyo a los afectados por el incendio". Ante el incumplimiento de este acuerdo plenario, una de las vecinas afectadas presentó una denuncia contra el alcalde ante la Fiscalía que, aunque abrió diligencias de investigación, ha quedado finalmente archivada.

La declaración de solidaridad no es suficiente, más cuando se ha demostrado un servicio municipal negligente

Ante esta resolución José Antonio Bonilla asegura que “la declaración de solidaridad no es suficiente, más cuando se ha demostrado un servicio municipal negligente, reconocido además por una sentencia judicial firme”. Con el acto debatido ayer en el Pleno municipal, Bonilla asegura que “quería haber borrado memoria”. Pero no ha sido posible.

“Sólo pedimos humanidad. Estamos ante un Ayuntamiento que no tiene corazón, ni consideración con las personas. Y no somos los únicos, ahí están los casos de Amparo o de los vecinos del Pilón y Prado San Roque. Y tanto otros que quedan por llegar…”, asegura Bonilla.

Por otra parte, el posicionamiento de Ciudadanos, que ha permitido que la propuesta del PP saliera adelante, “deja mucho que desear”. “Han defraudado, van de la mano del PP y no parece que practiquen el ‘cambio’ promulgado”.

¿Qué pasa con el solar de la calle Tetuán?

Después del incendio, el Ayuntamiento ofrece a los propietarios dos posibilidades: rehabilitar el edificio o demolerlo y volver a construir. Tras una serie de estudios, los vecinos deciden rehabilitarlo, pero cuando presentan el informe a la Administración local, ésta les dice que no es posible porque el edificio está fuera del Plan de ordenación urbana.

Es la primera vez que los vecinos tienen conocimiento de este hecho. Solicitan entonces una modificación de dicho plan para poder rehabilitar sus casas, y, pese a que cambios de este tipo se han hecho en casos como el del Centro Botín, el Consistorio asegura que no se puede llevar a cabo.

Los vecinos aún siguen siendo propietarios del suelo, por lo que de momento será difícil la especulación con el terreno

Así, finalmente, el edificio es demolido y actualmente el solar continúa sin construir, en un barrio que se está rehabilitando y comercializando por parte del Ayuntamiento. Los vecinos aún siguen siendo propietarios del suelo, por lo que de momento será difícil la especulación con el terreno, pero reconocen que es una zona “muy golosa”.  A día de hoy siguen a la espera de posibles ofertas de constructoras interesadas.

La cara buena de las desgracias

Jose Antonio Bonilla afirma que nunca podrá decir que el incendio les viniera bien, pero, en lo que a su vida personal respecta, extrae algunas cosas positivas de su experiencia tras el suceso que le dejó sin casa.

Pasé de ser un ‘ciudadano gris’ a una persona implicada. Me involucré en algunas iniciativas ciudadanas y causas al ver la actitud del Consistorio. Hay que luchar, la Administración no va a venir a solucionarnos nada.”

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