viernes. 02.12.2022

Los anuncios de la llegada de la Alta Velocidad Española (AVE) a comunidades autónomas vecinas a Cantabria no dejan de sucederse. A mediados de año era Burgos, y este jueves la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, ha confirmado la fecha en la que empezarán a venderse billetes para los viajes a Asturias: mayo de 2023. Y mientras llegan estos anuncios, Cantabria ve cómo las obras en la línea que conecta Madrid con Santander avanzan despacio, situando a la región en el ‘vagón de cola’ de la alta velocidad en el norte de España.

El anuncio de Asturias no es una previsión. Sánchez ha asegurado que “el viaje ya es una realidad y trataremos de acelerar lo máximo posible sabiendo que ya sólo quedan obras muy menores y la homologación de maquinistas”. La ministra ha realizado estas declaraciones a bordo de un tren que ha recorrido la variante de Pajares, que permitirá conectar Madrid con Oviedo en menos de tres horas.

Esto supone que a partir del año que viene se tardará menos de Madrid a Oviedo que de Madrid a Santander (ahora mismo, el viaje más corto es de poco más de cuatro horas), siendo la distancia a la comunidad vecina bastante mayor que la que hay a la nuestra. Para hacernos una idea, la capital asturiana está a 449,6 kilómetros de la capital española, mientras que la cántabra se encuentra a 339 kilómetros del centro de la península. Se tardará menos en recorrer una mayor distancia.

Y mientras esto ocurre en la comunidad vecina, en Cantabria el presidente de la región, Miguel Ángel Revilla, instaba el pasado 2 de noviembre a la ministra a agilizar las obras de la alta velocidad ferroviaria entre Palencia y Santander. “Ministra, tengo 80 años y quiero ir en ese tren... hazme ese favor”, urgía el regionalista durante el acto en el que se ponía en marcha un nuevo enlace de la A-67.

Esta agilización de las obras, sin embargo, no supondría en ningún caso que el AVE llegara a Santander en el corto plazo. Como mucho, en 2023 podrían estar en ejecución los tramos hasta Alar del Rey, en Palencia. Lo que sí avanzó la ministra de Transportes en ese mismo acto en la A-67 es que el impulso de la alta velocidad a Cantabria pasa, en un primer momento, por la aprobación definitiva del estudio informativo del tramo entre Alar del Rey y Reinosa.

Todo apunta, incluso con ese impulso que reclama Revilla, a que el AVE tardará en llegar a Cantabria. De hecho, podría ser la última comunidad del norte de España en contar con esta infraestructura. De hecho, ni siquiera está previsto que llegue a Santander, sino que se quede en Reinosa. La orografía de nuestra comunidad hace inviable un proyecto que conecte la alta velocidad entre la capital campurriana y Santander.

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