domingo 28/11/21
TRIBUNALES

Procesado un exmiembro del aparato político de ETA por abusos sexuales a su hija de 3 años

La madre realizó la denuncia en 2015 después de que la menor le contase que su padre le había introducido un objeto, y aunque los hechos se habían archivado en dos ocasiones, ahora se ha admitido el procesamiento.

Paul Asensio, exmiembro del aparato político de ETA, ha sido procesado en Bilbao por abusos sexuales a su hija cuando tenía tres años de edad. El caso se inició a raíz de la denuncia de la madre de la menor tras la que se produjo la separación entre ambos.

Según ha informado El Correo, los hechos se habían archivado hasta en dos ocasiones aunque ahora se ha admitido el procesamiento. La juez ha mantenido la orden de alejamiento que pesa sobre el acusado desde que se denunciaran los hechos en 2015, y ha establecido una fianza de 5.000 euros por las responsabilidades que puedan derivarse del caso. La pareja se había conocido en la cárcel, donde Asensio cumplía 11 años de prisión por ser miembro liberado de KAS.

El caso está pendiente de que las partes remitan sus calificaciones al juzgado y de que se le ponga fecha a la celebración del juicio.

La niña se puso enferma

Los hechos de los que se le acusan a Asensio tuvieron lugar en noviembre de 2015 cuando la madre de la niña la llevó al médico con fiebre y un fuerte picor en la zona vaginal.

La madre de la niña sospechaba que podría haber ocurrido algo y le preguntó a la menor si su padre le había puesto pomada. La niña dijo que su padre le había introducido una cucharilla en la zona genial y mantuvo esta versión ante la pediatra y el médico forense una vez iniciado el procedimiento. La madre denunció estos hechos en los juzgados de Getxo.

El juzgado de Instrucción ordenó en dos ocasiones el archivo de los hechos pero la madre recurrió ante la Audiencia provincial, que rechazó el sobreseimiento y ordenó que continuase la investigación.

Finalmente la jueza ha dictado un auto de procesamiento contra Paul Asensio que se enfrentaría a una pena de más de 9 años si fuese condenado finalmente.

La juez además de recoger que "la mujer llevó a la niña al hospital el mismo día en que había conocido una infidelidad de su compañero" agregó que "el equipo psicosocial del juzgado no pudo recoger ningún tipo de discurso de la menor".Sin embargo, en un segundo peritaje sí que se dio credibilidad a la versión denunciada por la madre.