martes 30/11/21

Nos han defraudado

Algo funciona muy mal en nuestro país, cuando nos enteramos de más defraudadores por investigaciones periodísticas, que por las que realizan el equipo de inspectores de Hacienda.

Nos han defraudado aquellos que más tienen, que  hacen trucos malabares con su dinero, nos lo enseñan haciendo ostentaciones del mismo, casas que"valen un potosi", coches que impresionan sin arrancarse, yates de infinitos metros de eslora, pero a la vez hacen magia y el mismo desaparece, lo esconden cuando tienen que pagar los impuestos que les corresponden. Su dinero disfruta de los hermosos paraísos fiscales, mientras  que el nuestro tenemos que estirarlo para que nos llegue a final del mes. Ver la insolidaridad de estos personajes nos tiene que hacer reflexionar sobre esos ídolos de barro que muchas veces crea nuestra sociedad.

Cada vez que se intentan justificar, les pasa como al Ministro Soria, más difícil es su posición y más condenable su actuación. Llama la atención como algún personaje público, que suele ir de chulo, machote y guapo por la vida, que ya ha sido condenado por no hacer frente a sus obligaciones con Hacienda,  y donde parece que los demás tenemos la obligación de reírle las gracias,  dice que "todos en su lugar haríamos lo mismo".  Lo cierto es que este comentario indigna, imputar a los demás sus miserias es simplemente una bajeza moral, pero defrauda también que su comportamiento antisocial no tenga el desprecio de los televidentes.

Ver la insolidaridad de estos personajes nos tiene que hacer reflexionar sobre esos ídolos de barro que muchas veces crea nuestra sociedad

En esa misma línea, alguna candidata a alcaldesa o alcaldesa frustrada ha llegado manifestar que ella "paga tantos impuestos porque se dedica a la política", de no ser así utilizaría todos los medios posibles para pagar menos. Esas palabras son toda una declaración de intenciones, y condición suficiente para que esta persona quede inhabilitada para ejercer cualquier cargo público, sin embargo, desgraciadamente sigue siendo una de las políticas mejor valoradas en la Comunidad de Madrid, algo tenemos que estar haciendo muy mal, para que ante este tipo de personajes, haya muchas personas que corran a hacer un "selfie" con ellos.

La corte de los que nos han defraudado es grande y sólo conocemos la punta de iceberg, pero poco se habla de los  colaboradores necesarios, sobre todo nos han defraudado los grandes bancos de este país, algunos incluso rescatados con el dinero de todos nosotros, y que ofrecían los medios para eludir el pago de impuestos, esos impuestos que han servido para salvar su situación financiera.

Algo funciona muy mal en nuestro país, cuando nos enteramos de más defraudadores por investigaciones periodísticas, que por las que realizan el equipo de inspectores de Hacienda.  Quizás falta de medios, falta de voluntad política, falta de vergüenza, y que ya lo dijo Quevedo "poderoso caballero es don dinero/es galán, y es como un oro/tiene quebrado el color, persona de gran valor/tan Cristiano como Moro/pues que da y quita el decoro/ y quebranta cualquier fuero,/Poderoso Caballero es don Dinero".

El dinero tiene el poder de corromper los cimientos de un Estado, y que a los que más tienen más egoístas hace, pero como dijo el poeta, quizás porque vivía en la miseria, "desgraciados que sólo tienen dinero". Ahora que llega el 1 de mayo,  cuando por las calles ya sólo 4 jubilados acompañados de unos cuantos nietos siguen gritando su rabia y pidiendo justicia social, algo huele a podrido, cuando más de 1,5 millones de familias no tienen a ninguno de sus miembros con trabajo. Cuando el paro en los últimos años no ha bajado del 20%, cuanto la desigualdad ha crecido como nunca, y la pobreza no es una palabra, sino una realidad en nuestra Comunidad no puede ser que los responsables miren a las estrellas.  Cuando más necesitamos una ley de emergencia social, cuando el legislador tiene que poner herramientas para solucionar los problemas de los ciudadanos, disuelven las cámaras.

Algo funciona muy mal en nuestro país, cuando nos enteramos de más defraudadores por investigaciones periodísticas, que por las que realizan el equipo de inspectores de Hacienda

Nos han defraudado quienes ahora por su falta de cultura del diálogo y del consenso, nos hacen volver a votar derrochando y dilapidando más de 200 millones de euros. Aquellos que nos prometieron reiteradamente que iban a solucionar nuestros problemas, que a cambio de nuestro voto una sociedad más justa se iba a abrir ante nuestros ojos, donde habría unas prioridades sociales, donde lo importante no eran sus puestos sino los más necesitados, el conseguir una renta social justa, el conseguir que nuestro salario nos llegará a fin de mes, donde los derechos perdidos en los últimos años volverían a sus legítimos dueños.

Nos han defraudado y nos hace más daño cuanto más cerca son a nuestra causa, a nuestras posiciones, porque de quien no esperas nada, no puede ser una sorpresa su comportamiento, pero de los que crees los tuyos, los que ideológicamente están más cercanos, los que te miraron a los ojos y te prometieron tantas cosas, los que cogieron en brazos a tus hijos, aquellos que dieron un abrazo, aquellos que dijeron este es nuestro tiempo, intento pensar que esa decepción ha nublado mi pensamiento, y el sentimiento que nos han defraudado es sólo una impresión subjetiva, pero duele como si fuera real.

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