miércoles 23/6/21

Ni Cataluña, ni exhumación... el horror son las 49 mujeres asesinadas en 2019

En 2019 ya han sido asesinadas por esa mal llamada violencia de género, esto es por el más cruel machismo, por  hombres, más de 49 mujeres, más que en todo 2018.

Hay veces que no te gustaría escribir sobre estos acontecimientos, no tienes ganas de pasar otro mal rato recordando tanto dolor, tienes incluso la tentación de mirar hacia otro lado, pero no puede ser. No podemos tirar la toalla, dejar de sentir rabia, cansancio, hastío e incluso exasperación ante una sociedad que sufre y padece tan grave patología. Una parte de ella, por poseer quizás una mayor fuerza física, y menor inteligencia emocional se cree con derecho de disponer de la vida de los demás, nuestras normas no son capaces de parar tantos  asesinatos que se repiten año tras año, y se reflejan como si fueran frías estadísticas de la subida del IPC.

Así en 2019 ya han sido asesinadas por esa mal llamada violencia de género, esto es por el más cruel machismo, por  hombres, más de 49 mujeres, más que en todo 2018. Un retroceso que es preocupante, todavía más mujeres asesinadas, cuando la sociedad tiene más medios, cuando la ciencia y la medicina avanzan, cuando la comunicación es más fácil y está a golpe de un botón, es simplemente incomprensible a la razón que retrocedamos en cuestiones tan básicas como la violencia machista. Nunca nadie puede justificar el vil asesinato de otro ser humano, nunca nadie se puede creer que tiene un derecho superior sobre la vida de otra persona para exterminarla, nunca una sociedad puede tapar tal atrocidad vistiéndola con el traje de la normalidad. 

Situaciones tan básicas que son el abc de los derechos humanos, ver que una y otra vez tantos criminales se los pasan por el forro de sus emociones segando vidas con una facilidad aterradora es imperdonable. Pasar miedo por ser mujer es una condena,  tantas veces invisible a la sociedad es para mirárselo y tomar medidas, es una injusticia que tiene que acabar, y para ello, todos debemos aportar para que  esta situación no se convierta en una enfermedad crónica, que el asesinato no pase a formar parte de lo inevitable.  Los hombres en muchos casos debemos dejar de sentirnos atacados como especie, en un orgullo sin sentido alguno, y tomar conciencia que esto supone un grave problemas para todos. Las mujeres son atacadas, acosadas y asesinadas por varones,  no podemos taparnos los ojos, ni la conciencia, es nuestro colectivo, los hombres los  que producimos tanto daño y dolor. 

Los responsables políticos que estos días nos piden el voto, deben transformar sus palabras en realidades,

Los responsables políticos que estos días nos piden el voto, deben transformar sus palabras en realidades, no vale con pactos nacionales que sean fotografías para el momento, está bien hacer concentraciones ante las instituciones cuando se produce el horror, pero además han de poner en sus programas medidas correctoras y protectoras,  sobre todo convertirlas en acciones y actuaciones a fin de que haya una  confianza en la justicia y en todos los órganos del Estado que tienen el deber constitucional de garantizar la seguridad de los ciudadanos. Ante esta triste y penosa realidad no vale lamentarse, hay que poner los medios necesarios para proteger del machismo antiguo, el de siempre y el de nueva inspiración. Esto es la dura realidad, desde el año 2003, cuando tenemos datos estadísticos, más de mil mujeres han sido asesinadas por maridos, exmaridos, compañeros, novios.. datos por si solo aterradores, frustrantes, una vergüenza para cualquier sociedad.

Sinceramente da miedo que en estos tiempos exista más del 10% de la población que con sus votos, más de dos millones y medio de personas estén negando esta realidad, contribuyendo a ocultar la misma. Se puede pasar a ser un cooperante necesario cuando esa oscuridad tapa a las mujeres que los hombres matan año tras año, tiene y pone en duda valores básicos, nos tenemos que preguntar si realmente vivimos en ese Estado social y democrático cuando ellas tienen que vivir con miedo.  

No vale con lamentarse, seguro que todos podemos hacer algo por mejorar esta dura situación. Las muertes son la punta más grave de un iceberg que es la violencia machista, que nunca aparecerá en ninguna encuesta ni estadística. La  base machista de la sociedad sigue permaneciendo y lamentablemente la educación, la mejor vacuna, no llega muchas veces a tiempo. Demasiada tolerancia con las agresiones, demasiadas justificaciones, que no son de recibo a comportamientos inadecuados nos están haciendo pagar una alta factura en vidas destrozadas y sufrimientos gratuitos, si no reaccionamos esta patología malogrará lo mejor de nuestra convivencia. 

El otro día en una emisora de radio se hacían la siguiente pregunta  "si los muertos fueran 49 deportistas de fama, 49 muertos en las revueltas de Cataluña, esos 49 muertos, ¿tendrían la misma repercusión social que el asesinato continuado de mujeres en nuestro país?". Seguro que estábamos hablando de una alarma nacional, de la aplicación del artículo 116 de la Constitución de los estados de alarma, de excepción y de sitio... Hay un nuevo peligro en el mensaje que niega una realidad palmaria, que intenta inventar nuevos nombres, violencia doméstica, familiar,... para encubrir la violencia machista.

Ni Cataluña, ni la exhumación del Dictador, el problema que nos tiene que frustrar y preocupar a todos son las mujeres asesinadas en lo que va de año.

Ni Cataluña, ni la exhumación del Dictador, el problema que nos tiene que frustrar y preocupar a todos son las mujeres asesinadas en lo que va de año. Muchas veces no tienes palabras, ya no sabes qué decir, simplemente te parecen obviedades y sientes una enorme vergüenza.

No les dejemos el camino libre, no miremos para otra parte, son necesarias nuestras manos, nuestras ideas, nuestro trabajo para conseguir detener esta cruel realidad, todos los años se asesinan en nuestro país más de 50 mujeres, y no se trata de llorar, que también si hace falta, se trata de poner los medios necesarios, económicos, legales y sociales y... ¿qué hacemos nosotros para que esto no ocurra?

Ni Cataluña, ni exhumación... el horror son las 49 mujeres asesinadas en 2019
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