viernes. 12.08.2022

Europa marcha atrás

La pregunta que nos podemos hacer a partir de las condiciones que ha impuesto Gran Bretaña es: ¿Tienen todos los países el derecho a renegociar las condiciones dentro de la Unión Europea?

La Unión Europea no deja de sorprendernos, tenemos un grave problema social con la llegada de los refugiados y después de muchas reuniones y negociaciones, se anuncia a bombo y platillo un acuerdo para acoger a 160.000 de las 800.000 peticiones de asilo, y la realidad es que se ha gestionado el acomodo para sólo 270, hay cifras que hablan por sí solas, más si tenemos en cuenta que Turquía tiene cerca de 2 millones y el Líbano  más de un millón de refugiados.

Da la impresión que existen dos problemas, uno la situación de los refugiados, y el segundo una crisis de valores de nuestra sociedad, al menos de quienes nos dirigen, y la de aquellos que alimentan "el nido del odio" hacia los diferentes, que queman un refugio y lo celebran con una fiesta, aquellos que con su pluma y su palabra encienden fuegos, donde hay que tender la mano. Recordando la mitología Europa sería hoy una mujer fenicia refugiada y luchando por la supervivencia cerca de las costas de Grecia.

Recordando la mitología Europa sería hoy una mujer fenicia refugiada y luchando por la supervivencia cerca de las costas de Grecia

Aun siendo el citado acuerdo para lavar la cara de las Instituciones y de los Estados, ante una situación de emergencia, al menos daba la impresión que aunque sólo fuera por mantener las formas algo se hacía, pero ni ese acuerdo de mínimos se aplica, ni nadie pide responsabilidad. Hay países de la Unión que incumplen abiertamente los principios legales de esta organización, así como lo Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero no pasa nada, todos a silbar y a mirar al tendido. 

Ahora bien, el Reino Unido amenaza con marcharse del club, aquí toda la fuerza y presión que se utilizaron y utilizan contra los refugiados y los ciudadanos de Grecia, Portugal, Irlanda y España, que han afectado de una forma muy grave a la vida de millones de personas, que han visto recortadas sus prestaciones sociales, sus salarios, su forma de vida, se vuelven facilidades para el Gobierno de Londres. Toda la dureza, anteriormente ilegítima, ese nuevo estatus que pide Gran Bretaña, siendo además el mismo para rebajar, disminuir los derechos de los más desfavorecidos, vulnerando los tratados, directivas de la Unión Europea, donde vemos a un Estado eligiendo a la carta, lo que le gusta y que le retiren los platos de la solidaridad y compromiso común.  

La pregunta que nos podemos hacer a partir de las condiciones que ha impuesto Gran Bretaña es: ¿Tienen todos los países el derecho a renegociar las condiciones dentro de la Unión Europea?.

El primer ministro británico, David Cameron tenía un problema dentro de su partido, que no era una prioridad de los británicos, de hecho sólo el 2% de los ciudadanos del Reino Unido consideran como un problema prioritario la salida de la UE. Ahora bien, utilizó la baza del referéndum de salida de la Unión para frenar al partido emergente antieuropeísta  "Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP)" y a los euroescépticos de su propio partido. Ahora el problema del Partido Conservador  Británico se ha trasladado a la Unión Europea, que rompe el principio de igualdad entre Estados, que deja aún más en evidencia, aquello de "dime que fuerza tienes y te diré lo que puedes hacer",

¡Qué diferencia con el Grexit!, donde era la Unión Europea quien obligaba a Grecia a cumplir sus imposiciones, o a abandonar este selecto Club; con Gran Bretaña, es el mundo al revés, ahora es el Reino Unido quien amenaza y obliga con el Brexit,  British exit, si no se le reconocen unos privilegios sobre los demás miembros de la Unión, creando un precedente peligroso y vergonzoso para la propia Unión Europea y demostrando que lo que se puede imponer no se negocia.

¡Qué diferencia con el Grexit!, donde era la Unión Europea quien obligaba a Grecia a cumplir sus imposiciones, o a abandonar este selecto Club; con Gran Bretaña, es el mundo al revés

Antes se hablaba de la Europa de dos velocidades, del norte y sur de Europa, de la Europa de los  países pobres y los ricos, ahora quizás hay que hablar simplemente de la Europa con marcha atrás; donde no sólo no se avanza, sino que se está produciendo una involución, donde vuelven a aparecer las fronteras entre Estados, el tratado de Schengen ha saltado por los aires, y cada país hace de su capa y de sus fronteras lo que quiere, donde los derechos sociales ceden a las presiones políticas y económicas, y donde la política interior, y los problemas de los Estados están desmontando muchos avances y la armonización que se había logrado después de tantos años de ir tejiendo y fortaleciendo un espacio de libertades y de respeto a los derechos de los ciudadanos.

Ahora pegas una patada y salen cientos de euroescépticos por todos los lados, organizados incluso en partidos, es más, se habla que cerca del 20% de los eurodiputados son contrarios a la propia Unión EuropeaEs preocupante el crecimiento de sentimientos xenófobos en los países con mayor nivel de vida dentro de la misma. Antes se hablaba de estadistas trabajando por ese espacio común. ¿Dónde están los europeístas, que ahora no se les ve? ¿Dónde están la criticas a un atentado contra las normas más importantes de la Unión Europea?, no se ven, o son tan tímidas que se esconden dentro de una oratoria barroca. Quizás más preocupados por su ombligo, sus pactos, sus problemas internos. Europa vuelve a ser algo que cada vez parece más lejano, crece el euroescepticismo, poniendo a la Unión como culpable de todos nuestros males, cuando son los Estados quienes están dinamitando las Instituciones e incluso la propia legislación europea.

Como en toda organización aquellos que tienen más poder, más fuerza no dudan en utilizarla, no hace falta más que ver como se tratan los problemas de Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia, y como se trata a Grecia y Portugal. Hemos descubierto que el norte no es el paraíso que nos habían vendido, ni socialmente, ni en solidaridad; eso no quiere decir que haya valores muy importantes de los que debemos aprender, pero en esta aldea global, lo bueno y lo malo se ve más cerca, y los mitos cuando se les toca, se suelen caer por sus propias contradicciones.   

Que no aparezcan nuevos "huevos de serpiente" en nuestro continente, que tenemos una historia tan dura y macabra como para no olvidarla

Con todo, lo más preocupante es que sigan creciendo quienes inyectan el veneno social, que tanto daño nos ha hecho, quienes desprecian a los demás. Aquellos idiotas que maltratan al desconocido, y que acabaran tirando piedras a su maestro, y luego celebrándolo como una hazaña. Que no aparezcan nuevos "huevos de serpiente" en nuestro continente, que tenemos una historia tan dura y macabra como para no olvidarla.  Recordando el mensaje de Kennedy, adaptado a nuestro continente,  "No preguntes lo que Europa puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por Europa." Esto puede parecer actualmente a nuestros dirigentes, poco menos que un atentando intelectual.

Pobre Europa, y los valores que representa, que ya no tiene quien la defienda, los europeístas no se vislumbran, o casi no nos atrevemos a manifestarnos. Hoy todo lo malo viene de allí.  Europa como Penélope tejiendo y destejiendo pero ¿Sabemos hacia dónde vamos? o ¿A quién esperamos?

Europa marcha atrás
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