lunes 29/11/21

La Champions league

Ganar una Champions será tocar el cielo con los dedos, por ello, siempre hay que felicitar al Campeón, y el fútbol siempre te dará otras oportunidades, que la vida no acaba en un partido, sigue; ya nos estamos preparando para la próxima temporada.

Hay días especiales, para los amantes de fútbol, la final de Champions league es quizás el más importante de la temporada.  Ya lo dijo hace mucho tiempo, con una definición que ha pasado a la historia, Vujadin Boskov "fútbol es fútbol", nunca una frase más obvia ha querido decir tanto.

A los que hemos practicado este deporte, a los que nos gusta el fútbol, es un placer ver jugar desde unos niños que apenas se tienen en pie dando patadas a un balón, hasta esos equipos de jubilados que dibujan las mejores jugadas con su imaginación, cuando ya su cuerpo no puede hacerlas. El fútbol te engancha, ser espectador es algo espectacular, jugar es sublime, en tu mente dibujas un regate que hace crujir la cintura del defensa, un centro con tu pierna mala a la cabeza de tu compañero, esa asistencia imposible y por último, ese gol inolvidable, con el que tantas veces has soñado, donde rematas en plancha, de chilena desde el borde del área, o regateas a medio equipo y la clavas en la escuadra.

Pocos movimientos de masas hay en nuestro país que puedan superar las aficiones de nuestros equipos, vibramos con sus goles, lloramos sus derrotas, lo que pasa a tu equipo lo sufres de verdad, es como si te sucediera a ti

Pocos movimientos de masas hay en nuestro país que puedan superar las aficiones de nuestros equipos, vibramos con sus goles, lloramos sus derrotas, lo que pasa a tu equipo lo sufres de verdad, es como si te sucediera a ti. Cuando hablas de él lo haces en primera persona, "les dimos un baño", "cómo jugamos ayer", "este partido los vamos a ganar"...

La identificación con tu equipo es total, tu formas parte del mismo, ese jugador 12 existe, no es literatura eres tú, chillando ante un televisor como si te estuvieran oyendo en el campo, "pásala que está sólo", "tira, tira..", "por Dios éntrale"... El descenso de categoría se vive como un drama, con aficionados y jugadores llorando desconsoladamente como si hubieran perdido algo fundamental en sus vidas; por ello, cuando tu equipo está en la cuerda floja,  quizás al borde de la desaparición por motivos extradeportivos todavía duele más, pero también está la cara de la moneda, esas victorias que se disfrutan como si lloviesen alegrías del cielo, jugar es bonito, verlo es hermoso, y ganar es el paraíso... Existe la cruz, los descerebrados que apoyándose en el grupo, hacen y dicen lo que nunca se atreverían  por sí solos,  existe la corrupción y las influencias del pez grande que se come al chico, la manipulación y utilización de esas masas.

Es verdad que todavía quedan muchos pseudointelectuales que nos miran por encima del hombro a los que nos gusta el fútbol, que hablan del pan y circo romano, para de forma peyorativa despreciar aquello que simplemente no entienden. El fútbol también es sentimiento, algo hermoso con lo que disfrutas, que en una sociedad con tantos problemas, nos merecemos al menos tener algunas alegrías.

Es verdad que todavía quedan muchos pseudointelectuales que nos miran por encima del hombro a los que nos gusta el fútbol, que hablan del pan y circo romano, para de forma peyorativa despreciar aquello que simplemente no entienden

Algunos hemos dormido abrazados a un balón, oliendo el cuero y soñando en nuestra ya muy lejana y tierna infancia...pero aún hoy después de tantas batallas, solamente esos recuerdos nos llevan a estadios donde nos inunda la emoción.  Esas sensaciones las comparten el abuelo y la nieta, el rico y el pobre, el policía y el ladrón, el de Podemos y el del PP... Recordando al gran Mario Benedetti, gran amante de este deporte, crítico con su utilización desde los poderes públicos, él decía que "fútbol se inscribe cómodamente en el mentiroso símbolo de nuestras gloriosas igualdades.  Allí no hay privilegiados: todos (el senador, el industrial, el empleado, el obrero, el menor inadaptado) posan democráticamente sus respectivas regiones glúteas sobre el duro cemento igualador.  Todos gritan el gol, todos denuncian el orsai, todos agravian al juez"

Disfrutar jugando un partido en tu barrio, jugando con tus amigos las tardes de los viernes, es una gozada,  ganar una Champions será tocar el cielo con los dedos, por ello, siempre hay que felicitar al Campeón, y el fútbol siempre te dará otras oportunidades, que la vida no acaba en un partido, sigue; ya nos estamos preparando para la próxima temporada.

Ahora que hay vencedores y vencidos, lo importante es saber perder, pero sobre todo saber ganar, sin intentar humillar a los demás, disfrutando de la victoria, que como la vida, hoy pasa por tu puerta pero mañana nunca se sabe. Como dijo Carlos Bianchi "No pienso amargarme la vida por perder un partido o un campeonato, un verdadero drama es tener un hijo enfermo...o no llegar a fin de mes". Quien gana la Champions league son aquellos que dan juego a los demás, que abren el campo a la pluralidad y la solidaridad, que nos acercan la utopía de un mundo más justo.

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