domingo. 14.08.2022

El pasado 6 de mayo saltaban todas las alarmas cuando el AMPA del IES Cantabria denunciaba la construcción de una gasolinera pegada al centro educativo, al que acuden cada año miles de alumnos y profesores. En poco más de dos meses, esta polémica gasolinera ya está surtiendo de gasolina y gasoil a los vehículos que se acercan a sus surtidores, que están instalados a escasos 10 metros de las ventanas de las aulas en las que, en unos meses, los menores de edad estarán dando clases. Todo ello con la autorización de PP y Cs, partidos que gobiernan en el Ayuntamiento de Santander.

La construcción se ha producido en tiempo récord, sobre todo una vez que el depósito y el terreno se prepararon para colocar la estructura, los surtidores y el resto de elementos necesarios para que los usuarios utilicen esta gasolinera autoservicio, que como ya avanzó este medio, pertenece a Ballenoil.

Sin embargo, cabe la posibilidad de que la gasolinera se haya puesto en marcha sin tener todavía los permisos necesarios para poder operar. Así, al menos, lo han asegurado los padres y madres de los alumnos del centro, que han comprobado personalmente que está operativa, algo que ha corroborado este medio. Según han señalado, desde el Ayuntamiento se asegura que la solicitud de la licencia se ha pedido hace pocos días y todavía no se ha concedido.

El hecho de estar en funcionamiento sin contar con la licencia puede dar lugar a que se precinte hasta que se decida sobre esta gasolinera que padres, alumnos y docentes han tratado de detener por todos los medios, sin encontrar colaboración ni de Ayuntamiento ni del Gobierno de Cantabria.

La nueva gasolinera de la calle Repuente, además, es la cuarta de una calle en la que, junto al instituto, hay numerosas viviendas.

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