viernes 20/5/22

El 23 de febrero de 2021 fallecía un trabajador del Parque de la Naturaleza de Cabárceno tras ser golpeado por la trompa de una elefanta. Como se publicó en ese momento, el trabajador se encontraba en el denominado patio de manga (un pasillo intermedio de seguridad que sirve para que los elefantes entren y salgan de manera ordenada) cuando fue alcanzado por el animal, una hembra que en ese momento se encontraba junto a su cría en uno de los patios grandes. Un año después, la hermana del fallecido ha decidido expresar a través de redes sociales lo vivido en aquellos momentos y, sobre todo, lo que sintió con la actitud de un Gobierno de Cantabria que acusó al trabajador, sin haber pruebas, de “un exceso de confianza”.

De hecho, como recuerda este familiar del fallecido, todos los informes que se hicieron tras lo ocurrido, entre ellos el de Inspección de Trabajo (que sancionó a la empresa pública Cantur), señalaban que la causa del accidente fue “una clara negligencia en el mantenimiento de las instalaciones” por parte de Cantur, que gestiona el Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

Evidentemente, las declaraciones del consejero de Turismo, Francisco Javier López Marcano, asegurando que lo ocurrido era fruto de un “exceso de confianza”, causaron “indignación y asombro” en la familia del fallecido. Sobre todo teniendo en cuenta que, como relata su hermana, la familia conoció esas declaraciones “estando en el tanatorio” esperando la llegada del cuerpo. “La incredulidad que nos provocó no es fácil de describir”, explica en su publicación en redes sociales, pues Marcano, “sin testigos, sin cámaras, sin investigación”, había “resuelto el misterio” culpando al trabajador, que contaba con 16 años de experiencia. “Se jugó la vida por 1.294 euros al mes”, recuerda su hermana, poniendo en valor su profesionalidad, que le llevaba a acudir a Cabárceno a “altas horas de la madrugada” para dar el biberón a los elefantes pequeños.

La mujer recuerda que el único contacto que tuvo con Marcano fue en el momento en que pudo entrar a ver a su hermano por primera vez. Acababa de ser trasladado a Valdecilla después de que la ambulancia que lo trasladó tuviera que detenerse dentro del propio parque para “comenzar las maniobras de reanimación”, que continuaron en el Hospital cántabro.

“Entré junto a Ángel, compañero de mi hermano. Otra persona, para mí desconocida, entró tras nosotros”, recuerda en su publicación. Dicha persona era el consejero, Francisco Javier López Marcano, que le dio “un rápido pésame y se marchó”. Tras esto, sus declaraciones sobre el “exceso de confianza”, la incredulidad de los familiares y las manifestaciones políticas que aseguraban que “estamos en contacto con la familia”, si bien dicho contacto solo fue a través del consejero delegado de Cantur.

Como recuerda este familiar, los meses siguientes se convirtieron en un “maremágnum de papeleo”. Pero no en el sentido que se publicó hace un año. La familia comenzó las gestiones para reclamar la “compensación legalmente establecida” para la madre del fallecido, con la que vivía y que había perdido “su apoyo de tantos años”. Finalmente, “se pudo conseguir el pago del finiquito y del seguro establecido en el convenio colectivo”. Solo lo establecido por ley, sin "ningún acuerdo económico añadido".

Unos meses después de lo ocurrido, en el mes de mayo, llegaba la sanción de Inspección de Trabajo. En ese impasse varias voces criticaron las palabras de Marcano, exigiéndole una rectificación y una disculpa con la familia.

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