viernes. 12.04.2024

8M: ¿Progreso o retroceso?: La sinrazón no es el camino

Este año, la Organización de Naciones Unidas propone que el Día Internacional de la Mujer explore los efectos de la brecha digital de género en el crecimiento de las desigualdades sociales y económicas. Sin duda, la incorporación de las mujeres al mundo digital contribuirá a satisfacer las necesidades de las mujeres, permitiendo a  éstas un mayor conocimiento sobre sus derechos, potenciando sus efectos y promoviendo un mayor activismo del conjunto de la sociedad.

Un año más, en nuestro país, la celebración del 8M llega inevitablemente marcada por el contexto político estatal. Antes de la llegada de la Covid-19, el feminismo había registrado cifras de récord en las manifestaciones de 2018 y 2019. Y aunque este año será el primero sin restricciones para salir a la calle, no se ha recuperado aún la unidad del movimiento feminista. Las dobles convocatorias y el debate sobre la reforma de la ley de libertad sexual y la aprobación de la Ley Trans marcarán sin duda el Día Internacional de la Mujer.

La conmemoración del 8 de marzo no debe volver a servir de excusa para dividir la tradición del feminismo clásico

Como ya ocurriera hace un año, volverá a ser visible el distanciamiento entre el feminismo clásico que se manifiesta contra la Ley Trans y denuncia la “chapuza” que ha supuesto la aplicación de la conocida como Ley del ‘solo sí es sí” y quienes, desde el otro lado más cercano a Unidas Podemos,  son partidarios de ambas normas. Esta segundo opción obvia las corrosivas consecuencias que sobre las mujeres ya ha originado la ley del “solo sí es sí “, rebajando las penas a centenares de presos acusados de agresiones sexuales, 721 según los últimos datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Estos nocivos efectos continuarán hasta el día que entre en vigor la rectificación del Código Penal. La  aprobación de la Ley Trans en contra de los médicos, de los juristas, del colectivo feminista y de los padres y madres de los niños y niñas trans, es  un nuevo error que se vislumbra tendrá consecuencias irreversibles para mujeres y menores al vulnerar muchos de los derechos alcanzados.

El Partido Popular se sumará a los actos del 8M como ha hecho siempre, desde el convencimiento de que la celebración de este día será, una vez más, ocasión para seguir educando a la sociedad sobre la necesidad de avanzar en la igualdad entre los géneros, movilizar la voluntad política y  los recursos disponibles para abordar los múltiples problemas que atañen a las mujeres y celebrar los logros alcanzados. La conmemoración del 8 de marzo no debe volver a servir de excusa para dividir la tradición del feminismo clásico. Es insoslayable que en España se articulen nuevas medidas para ensanchar los derechos de la mujer, sin utilizar el feminismo como un campo de batalla como lo entiende  el gobierno “pachtwork” de Pedro Sánchez.

Defendemos el feminismo inclusivo, porque la lucha por la igualdad nos afecta a todos y no debería ser secuestrado por ninguna ideología ni colectivo. Las políticas sociales y de igualdad no se pueden acordar desde la imposición o el desacuerdo porque éstas no serán sólidas ni eficaces. Solo se podrán dar respuestas efectivas desde el consenso, buscando acuerdos sin dar la espalda a la sociedad, a las asociaciones feministas, a los profesionales y a los expertos.

Quedan aún muchas leguas por recorrer para alcanzar la igualdad plena y efectiva entre hombres y mujeres

La importancia del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, liderado por un Gobierno del Partido Popular, radicó precisamente en conseguir que todos los grupos parlamentarios fueran capaces de aparcar intereses partidistas para buscar el interés general. No fue un documento de uno u otro partido, todos dejaron por el camino reivindicaciones propias, y asumieron otras ajenas, para lograr un histórico acuerdo que pensaba exclusivamente en  las víctimas. Este es el camino a seguir y no la ególatra sinrazón cuya obsesión es imponer la ideología minoritaria al sentido común que situaciones de tan delicada gestión demandan.

Quedan aún muchas leguas por recorrer para alcanzar la igualdad plena y efectiva entre hombres y mujeres. La celebración de este 8M debe ser una jornada más reivindicativa que nunca para evitar la recesión y retroceso de los logros alcanzados y para apelar al consenso entre partidos políticos. Elaboremos las leyes a partir del diálogo social, con responsabilidad, sin manipulación y sin romper con los acuerdos básicos logrados en pro de la defensa de las mujeres. La sinrazón y el atrincheramiento no son el camino.

8M: ¿Progreso o retroceso?: La sinrazón no es el camino
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