domingo. 21.04.2024

Crónica de una investidura frustrada anunciada

Tratar de vender la idea de que el ganador de las elecciones es quien debería ostentar la Presidencia del Gobierno de España, se desmonta por sí solo

Es de sentido común tener en mente que, cuando emprendes un proceso como el de una investidura, la responsabilidad que recae sobre ti es mayúscula. Por ello, la primera pregunta que debe hacerse quien pretende presentarse como candidato es si va a ser capaz de aunar los votos necesarios en la cámara baja.

Estas dos jornadas en el Congreso han sido la mejor muestra de una crónica de una investidura frustrada anunciada.

Lo que empezó con un Feijóo hablando sobre grandes partidos de Estado, ha finalizado en una sarta de bulos y mentiras que, lejos de calar en la ciudadanía, han retratado al candidato.

Es algo a lo que el PP del señor Feijóo nos tiene acostumbrados. A hablar sobre la importancia de la verdad, mientras solo pronuncia mentiras

Aunque si recapitulamos, tratar de vender la idea de que el ganador de las elecciones es quien debería ostentar la Presidencia del Gobierno de España, se desmonta por sí solo. Más y cuando, durante la conformación de los gobiernos de toda España tras las elecciones del 28M, ha sido su Partido quien no ha cumplido aquello de “dejar gobernar a la lista más votada”. De hecho, fue Óscar Puente “de ganador a ganador” -como se refiere a sí mismo el líder de los populares- quien le enumeró la retahíla de presidentes, presidentas, alcaldes y alcaldesas populares que ostentan el bastón de mando mientras que la lista más votada de su territorio fue el PSOE.

Y es que, al fin y al cabo, es algo a lo que el PP del señor Feijóo nos tiene acostumbrados. A hablar sobre la importancia de la verdad, mientras solo pronuncia mentiras. A explicar la importancia de cumplir con la Constitución, mientras lleva más de 1.700 días bloqueando la renovación del Consejo General del Poder Judicial. En definitiva, a fingir que renuncia a una investidura, mientras que no cuenta con los apoyos necesarios para ser el presidente.

Hemos escuchado el discurso de una derrota, el discurso de quien no ha sido capaz de escuchar a las fuerzas que componen la casa del diálogo de España. Hemos escuchado el discurso de un líder de la oposición, durante una sesión de investidura.

Y lo único que queda negro sobre blanco de estas jornadas es la necesidad de este líder de la oposición de mantenerse al frente de su partido. Porque ese, sin mostrarlo abiertamente, siempre ha sido, es y será el único objetivo de quien se niega a aceptar que España, el 23J eligió, y no a él personalmente. No hay ganadores o perdedores, hay representación parlamentaria.

Aseguraría que estas sesiones han servido para abrirle los ojos, pero la peor parte de la irresponsabilidad que ha cometido el señor Feijóo es que siempre se presentó sabiendo cuál iba a ser el resultado: una pérdida de tiempo para los españoles y españolas.

Crónica de una investidura frustrada anunciada
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