sábado 19/6/21

¡Vamos!, como pide Rafa Nadal

Reflexiones desde casa. Día 22.

Hay una expresión de ánimo que usan los entrenadores de muchas especialidades deportivas, y que viene que ni pintada para esta nueva semana de confinamiento en casa, por culpa del coronavirus. Hace unos días, ejercitándose en su propia vivienda, la volvió a pronunciar Rafal Nadal: ¡Vamos! Cada parón que hacen las televisiones en su programación para meter publicidad, no dejan de repetirlo: “Vamos a salir de esta más fuertes”. Tampoco es para tanto, y hay que reconocer que son exageraciones, aunque hay que quedarse con el fondo, que no es otro que cambiar subidones por bajones. Nadal es un campeonísimo español, pero para muchos de nosotros es también un referente como persona; siempre hace  notar, por encima del éxito alcanzado en la pista, valores que deberían propagarse más que el coronavirus, como el afecto, el compañerismo, la buena educación y la solidaridad. Claro, Rafa está requetebién instruido en algo que su tío Toni Nadal denomina formar bien el carácter. A pesar de tantos mensajes positivos, hay que aceptar la realidad. Es otra idea elemental en el catálogo de la vida del que fuera también entrenador de este number one del tenis mundial, pero ante todo número uno como persona. ¡Vamos!, es importante decirlo, que los días son muy largos. ¡Vamos!, hay que transmitirlo cuando lo veamos necesario ante quien lo está llevando mal psicológicamente. ¡Vamos!, porque tendremos que seguir ayudando en el futuro, ya no desde dentro de nuestros hogares, y sí desde fuera, en el regreso a todo lo que hacíamos. ¡Vamos!, y añada usted lo que desee con todas sus fuerzas. Si algo nos ha enseñado este maldito Covid-19, es que hay que redescubrir la vida, porque lo que damos por sentado, mismamente andar por las calles, puede acabarse en un momento dado. Tampoco hay que estrujarse el cerebro, ¿para qué? Seguro que el confinamiento está dando para pensar de todo. Cuando el reloj de las actividades habituales se vuelva a poner en marcha, muchos planteamientos en el confinamiento se evaporarán. Es una forma de ser y vivir, aunque la clave está precisamente en sentir que las cosas más sencillas, como salir de casa y respirar profundamente,  son las que cuentan verdaderamente. Por eso, ¡Vamos España! ¡Vamos Cantabria!

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