jueves. 30.05.2024

Apoyar más y mejor al coche eléctrico para no ser los últimos

Aún circulan por nuestras ciudades y carreteras muy pocos vehículos eléctricos. En la búsqueda de causas, hay de todo, como en botica. Digamos que el alto precio y los escasos puntos de recarga, no apoyan nada. Total, que seguimos hablando de contaminar menos por la causa ecológica, mientras se venden miles de coches de gasolina, y además con una buena pila de años encima. Como quiera que el buen ejemplo marca la diferencia, creo que se debería empezar porque todo el Parque Móvil del Estado tenga este carácter de vehículos totalmente eléctricos. Mejor ver, para luego imitar

Alemania ocupa el número uno de país europeo donde más coches eléctricos se venden, y España está a la cola. Pasa como cada año en Eurovisión, que no arrancamos. El lugar del mundo más volcado en adquirir vehículos eléctricos es, lógicamente, China y digo lo de lógicamente porque el gigante asiático cuenta con una población de 1.411.750.000 personas. En datos del 2022, los chinos compraron 7,5 millones de unidades, lo que supuso el 60% de los coches electrificados vendidos en todo el mundo.

No terminan aquí los datos relativos al coche eléctrico, y comprobarán in situ que el cambio de elección en el coche a conducir no rueda nada bien. Porque autos en el mundo, movidos principalmente por gasolina, hay algo más de 1.400 millones, la gran mayoría repartidos por Asía, regresando a China en unión con Japón e India. En cambio, desde la presentación del automóvil eléctrico, la estimación global de compras alcanza la escasa cifra de 26 millones de vehículos.

El coste medio de un eléctrico en España ronda los 35.000 euros. Mal no, muy mal se deben estar explicando las ventajas de estos modelos, y su aportación a la menor contaminación en general, que en este primer trimestre de 2024 solo se han vendido 11.000 coches, al tiempo que 250.000, de segunda mano, y de gasolina diésel. Aunque no para aquí el ir contracorriente.  En 2023 compramos casi 900.000 automóviles de más de 15 años, lo que en muchos casos les hace ser tartanas en movimiento, que desprenden más humo que otra cosa.  

El cambio de elección en el coche a conducir no va nada bien. Autos movidos por gasolina hay 1.400 millones, y eléctrico 26 millones

En resumen, a día de hoy, mientras en Portugal se matriculan 100 de estos coches por cada 100.000 habitantes, aquí apenas se superan los 50. Hasta países como Malta o Eslovenia nos adelantan. Si hubiera que subrayar un hecho que no ayuda a mayores ventas, apuntaría a que no existe un verdadero impulso gubernamental para la mentalización ciudadana de que para contribuir a disminuir los gases de efecto invernadero debemos empezar por los vehículos con los que trabajamos o nos desplazamos. Aunque hay muchas más causas, porque vivir en uno de los países más caros de la Unión Europea, tiene también sus lógicas consecuencias a la hora de adquirir vehículos en general. 

La Semana Santa dejaba al aire las auténticas dificultades que acarrea comprar y mantener actualmente un eléctrico en España. A los millones de desplazamientos por todo el país, tuvimos ocasión de ver las imágenes de colas interminables de automóviles en busca de la necesaria recarga de su batería, para poder continuar viaje hasta el lugar de destino elegido, o para regresar a casa tras disfrutar de los días de descanso. Es cierto que existen ayudas interesantes para la compra de vehículos eléctricos, aunque pesa demasiado la falta de información y también de cultura con respecto a la opción a elegir, algo que se nota decisivamente en las cifras finales sobre qué tipo de coches se venden más. Y aquí no cabe duda: seguimos siendo clásicos en la apuesta por los coches de gasolina, aparcando el futuro a conveniencia. 

Luego está la denominada red de recarga. Insuficiente, no, lo siguiente. A los escasos puntos donde enchufar, hay que sumar no pocos inconvenientes. Como la falta de permisos administrativos para la instalación de nuevas estaciones de recarga. Como la escasa potencia instalada en muchos puntos. O como la imposibilidad de poder abonar la energía mediante tarjetas de pago, o la mejora deseable en el funcionamiento de aplicaciones de móvil con las que también pagar el servicio que demandas. En fin, que para los coches eléctricos el último puente vacaciones ha sido desastroso, y ya está cercano el de mayo, que a muchos les puede quitar las ganas de volver a sentarse al volante de su modelo eléctrico. 

Pero si consigues sortear estas colas, el precio pasado, actual y futurible de la electricidad no es como para animar al uso de esta energía también para moverse en coche, furgoneta o moto. Si en España ya es cara cualquier marca, también echa para atrás la idea cada vez más asentada de que la electricidad y el gas no van a regresar a precios del pasado, al contrario, continuará la escalada de subida.

El precio actual y futurible de la electricidad no es como para animar al uso de esta energía también para moverse en coche, furgoneta o moto

Además de tener el dinero o la financiación para comprar eléctrico, contar con vivienda con garaje propio no es lo habitual. Es otra circunstancia que echa para atrás. Más del 60% de las viviendas existentes no cuenta con plaza de garaje, lo que al mismo tiempo imposibilita habilitar el necesario cargador de corriente. Si fuera, en la calle, no tienes puntos públicos suficientes y dentro, en casa, tampoco te las puedes apañar, el cartel que tiene aquí el coche eléctrico es negativo. Sobre un problema crónico no se debe alardear de que las mejoras están a la vuelta de la esquina. De ninguna manera se puede afirmar esto, como no se produzca el necesario cambio de mentalidad. Debería empezarse por el Parque Móvil del Estado, comunidades autónomas y ayuntamientos. La apuesta de las diferentes Administraciones por el transporte ecológico es rácana, por decirlo suavemente. Si no hay un mensaje nítido que venga del Gobierno y sus integrantes, dando ejemplo sobre lo que tratamos, bien poco se puede esperar. El porcentaje actual de ventas de estos coches en España es de un simple 5,4%. En Noruega, de un 84,2%, Islandia, 50, Bélgica, 20, Rumanía, un 10%. Nos deja fatal semejantes diferencias, y luego nos hablan de meternos ya en la Inteligencia Artificial y lo mucho que puede hacer por nosotros. Empiecen mejor por propiciar e instalar cargadores de coches en todas partes.

Apoyar más y mejor al coche eléctrico para no ser los últimos
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