jueves 24/6/21

“Verte”, un corto de largo alcance

Los primeros 6 minutos de este trío guatemalteco-cántabro certifican la vigencia de ese cuarto de hora de gloria que nos predijo a todos los mortales el genio Andy Warhol.

El cine es un camino tan largo que requiere iniciarse con pasos cortos. “Verte” es un corto de 6 minutos que pronostica largo alcance creativo para sus autores, coautores y cómplices. El director Alejandro Sánchez, su director de fotografía, Chisco Valdés, y la directora de arte, María Poyato, son tres talentos cántabros (Valdés de adopción y devoción) recién salidos al mercado. “Verte” es su ópera prima y en ella prima el talento. 

Ese mercado trufado de luces equívocas y sombras chinescas les ha recibido obsequiosamente. “Verte” ha sido muy bien visto por la crítica y el público en 30 festivales cinematográficos tan diversos como dispersos por el mundo. Que este primer paso haya sido corto no contradice su largueza propositiva. Nueve premios como nueve soles le iluminan.

“Verte” nos permite ver sin tapujos el inquietante misterio de la adicción a las selfies

“Verte” es la microhistoria de la obsesión predilecta de la juventud que intentará pagarnos la pensión del futuro: su propia imagen. Quiso ese Imperio de Silicon Valley llamado Facebook crear en 2010, por gestación subrogada, claro, una criatura llamada Instagram. Era lo que a nuestra muchachada le faltaba. Fotos para deslumbrar y vídeos para seducir. No hay vida fuera de Instagram y, si la hay, habita el extrarradio de esta red. Acaso tejida bobaliconamente por millones de chicos y chicas  que se proclaman eternamente jóvenes.

“Verte” nos permite ver sin tapujos el inquietante misterio de la adicción a las selfies. Su factura artística es tan formidable que nos encantaría pagarla a escote entre todos. Dejando incluso una generosa propina para que Sánchez, Valdés y Poyato le devuelvan al cine lo que le ya le deben. Y le deben historias tan sugerentes como “Verte”.

Los primeros 6 minutos de este trío guatemalteco-cántabro certifican la vigencia de ese cuarto de hora de gloria que nos predijo a todos los mortales el genio Andy Warhol. Él, que resultó tan inmortal como la Coca Cola. Autores, coautores y cómplices de “Verte” se vieron las caras por primera vez en la santanderina Universidad Europea del Atlántico. Y en sus aulas, pasillos e inodoros rodaron en tiempo récord este cortometraje que ya rueda por los cinco continentes.

“Verte” nos ha venido a ver. Por fin.

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