sábado 16/10/21

Astra Cínica y el referéndum del 4 de mayo

En plena movilización masiva de brazos, Ayuso y Sánchez, Sánchez y Ayuso, exhibiendo el bíceps electoral de los suyos.

La vacuna de AstraZeneca se ha vuelto cínica. Corren malos tiempos para el suero anglo-sueco y para la lírica nacional. Miles de españoles se hacen los suecos estos días de llamada a filas. Sospechan, sin cinismo, que las dosis de AstraZeneca sortean dramáticos trombos en la eurolotería del pinchazo.

Kierkegaard nos dejó dicho en el siglo 19 que la vida sólo se comprende mirando hacia atrás, pero ha de vivirse mirando hacia delante. La frase prepandemia del filósofo danés tiene plena actualidad. Hacia atrás, miles de muertos inesperados. Hacia delante, millones de vivos desesperados. Pero reivindicando su derecho a la libre elección de vacuna en este mercado persa llamado Unión Europea.

A España le aguardan millones de pinchazos en los próximos 21 días, pero el del martes, 4 de mayo, le dolerá especialmente sólo a uno

AstraZeneca empieza a ser Astra Cínica. Porque parece olvidar aviesamente su deber de inmunizar a todos sin causar trombos a ninguno. Un cinismo tan dudoso como el propio origen filosófico del término, concebido por Antístenes en la Grecia de Sócrates para reivindicar la vida al aire libre frente a la civilización.

Y en plena movilización masiva de brazos, Ayuso y Sánchez, Sánchez y Ayuso, exhibiendo el bíceps electoral de los suyos. El presidente del Gobierno no quiere que nadie le acuse de quedarse con los brazos cruzados y lucha a brazo partido con la listísima presidenta madrileña. Ayuso ha convocado un referéndum disfrazado de comicios regionales para el 4 de mayo. Y el apolíneo Sánchez ha entrado ingenuamente en campaña.

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A España le aguardan millones de pinchazos en los próximos 21 días, pero el del martes, 4 de mayo, le dolerá especialmente sólo a uno.

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