jueves. 18.04.2024

Herodes se reconcilia con Pilato(s)

Es un misterio y un enigma histórico que dos enemigos acérrimos y con posiciones radicalmente diferentes, se ponen de acuerdo con y en una finalidad

Dice el Evangelio que Pilato o Pilatos que no quería condenar al Nazareno a muerte, envió al reo ante Herodes para que él lo juzgara. Se llevaban mal, y, parece ser se reconciliaron.

Este fenómeno, que parece difícil de concebir, sucede de vez en cuando en la vida diaria y rutinaria, entre personas de la diversidad de entidades sociales que forman y conforman el mundo humano, también en la política y en la gran economía.

Ante situaciones complejas o excepciones o determinadas vericuetos de la historia, sea personal o colectivo o social o político. No sabemos cómo, se produce por causalidades y por casualidades, por causas y azares, que dos o tres entidades o personas o grupos, confluyen en ponerse de acuerdo. Personas o grupos o ideologías o colectivos, que han podido estar durante tiempo, mucho o poco, encontrados con encontronazos...

Por misterios que superan mi comprensión motora mental, se ponen de acuerdo, firman pactos, firman acuerdos, firman finalidades

Los tiempos, dice el refrán popular, los tiempos cambian que es una barbaridad –en el purismo del articulismo, no está bien visto, utilizar frases comunes y populares, pero yo, pienso y opino que con comedimiento es conveniente y adecuado-.

Le he proporcionado a usted, un tema, y le he proporcionado un título, y le he proporcionado una tesis. Podría desarrollarle casos y ejemplos concretos de ayer y de hoy, a nivel social y político, porque no vamos a hablar de casos concretos biográficos. Pero le he proporcionado una tesis, una idea, un concepto, un título. Le queda a usted la obligación de pensar y de analizar. De aplicar este concepto general y universal a casos concretos, quizás de su experiencia de vida, quizás, de su sociedad, o quizás de su Estado...

Ya sabemos, llegamos al símil o caso o ejemplo o metáfora o símbolo, que al final, todos los días comemos, y hacemos platos que son combinaciones de diversos alimentos y nutrientes y substancias alimentarias, y las mezclamos de mil modos. Imaginen las formas de combinar huevos con patatas y pimientos...

Es un misterio y un enigma histórico cómo hemos visto, que dos enemigos acérrimos y con posiciones radicalmente diferentes, se ponen de acuerdo con y en una finalidad. Pondremos el ejemplo, en el siglo veinte, de cómo Stalin y Hitler fijaron un acuerdo, cosa que en toda la izquierda europea fue incomprensible, y, que poco a poco se va aclarando. Después, cómo Stalin y Churchill y Roosevelt firmaron otro acuerdo, explícito o implícito...

Cómo ante situaciones concretas, sea en entornos sociales diversos, lugares de trabajo, amistades, familias en sentido amplio, organizaciones de ocio, pero también, en entidades sociopolíticas de gran calado, ideologías y entidades que han estado con graves problemas de relación y correlación y de entendimiento y de comprensión y de razones y de principios y de causas y de fines y de finalidades. Por misterios que superan mi comprensión motora mental, se ponen de acuerdo, firman pactos, firman acuerdos, firman finalidades...

Uno, no entiende y no comprende, quizás, por su falta de inteligencia o su falta de conocimientos o por su falta de datos, o por todo junto a la vez, cómo se llegan a acuerdos personales o colectivos sociales o políticos en determinadas materias, cambiando todo el recorrer histórico hasta ese momento que habían tenido. Y, uno, se queda con cara de póker y de estupor y de temblor, por esos acuerdos, y, por el temor hacia dónde nos van a llevar, y cómo va a terminar la partida, la gran partida.

Generalmente, en medio, siempre hay un "pequeño nazareno, que sin comerlo, ni beberlo, sale perjudicado"

Uno, echa y achaca, en y con su ignorancia, buscando causas y motivos y razones: en el desconocimiento propio personal y, en que los líderes tengan determinadas connotaciones psicológicas y morales de personalidad concretas y, en que existan, no solo grandes poderes dentro de la sociedad que quieran llevarnos hacia una dirección o hacia otra y, también, que deben existir poderes extranjeros, en determinados aspectos, que están incentivando estos movimientos, incluso, los estén sugiriendo y amparando, para sus fines concretos que desconocemos... O, y, mil otras razones...

Pero sea lo que sea, Pilatos envía a Herodes, él y al Nazareno, para que sea juzgado por él, y, él tome una decisión, de dejarlo libre o de condenarlo a muerte. Pero Herodes, según el Nuevo Testamento, que era un perro viejo con ropas y perfumes caros, no cayó en la trampa y se lo devolvió al Poder Romano... y, al final, El Nazareno, fue condenado a muerte y muerte de cruz... Y, ambos que eran enemigos y adversarios y no se estimaban, dicen, Las Escrituras, que se reconciliaron a raíz de ese detalle o ese hecho o ese acontecimiento...

Este es el misterio, si observas, cómo Herodes y Pilatos o Pilatos y Herodes, en tu vida diaria, por mil razones, personas que llevan años o meses con graves diferencias, se ponen de acuerdo. Cosa que sería bueno. Pero generalmente, en medio, siempre hay un "pequeño nazareno, que sin comerlo, ni beberlo, sale perjudicado", y, se le condena, al silencio o al ostracismo o a la negación de la amistad, o se le margina, o se le silencia, o se le vitupera, o se le veja o se le humilla o se le cierran las puertas...

¡Cuántos pequeños Herodes y pequeños Pilatos y pequeños Nazarenos existen cada día, por la vida y en la vida, cruzándose contigo, quizás saludándote, quizás, tú, o yo, siendo el Herodes o el Pilatos o el Nazareno...!

Herodes se reconcilia con Pilato(s)
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