martes. 29.11.2022

Sin escape para salarios, hipotecas y cesta compra, ¿o aplicación del método cartesano?

Hubo una época en que el comportamiento profesional de la Sra. Calviño, parecía coherente y digno de aprovechar por la Comisión Europea, cuando optó allá por el verano de 2020 a la Presidencia del Eurogrupo.

Hubo una época en que el comportamiento profesional de la Sra. Calviño, parecía coherente y digno de aprovechar por la Comisión Europea, cuando optó allá por el verano de 2020 a la Presidencia del Eurogrupo.

Pero seguramente la Comisión en aquellos momentos eludió poner en práctica aquello de lo posible o lo probable, dejándolo como únicamente deseable ante la opinión pública española.

Las circunstancias políticas ya sobrevolaban entonces la Comisión Europea y se nos continuó considerando políticamente “desterrados”, en cuanto a puestos de responsabilidades, excepto en cierta forma, con Borrell.

Las buenas hechuras profesionales que entonces atesoraba y hacía emerger la Sra. Calviño, debieron ir diluyéndose en el seno del Gabinete del que forma parte, y las mismas debieron de quedarse para mejor ocasión.

De entonces a esta parte, como responsable de la economía española, la procesión debe de ir por su fuero interno, y el lanzamiento de un par de premisas en su comparecencia ante los Medios el pasado día 12, constituyeron un auténtico desafío a la fe natural del hombre, como su previsión que la inflación bajará a partir de septiembre, ¿cuánto?, ¿décimas tras décimas durante el último trimestre 2022?, confiando en los carburantes y en su subsidio, ¿otras opciones de IVA, como la del Gas, el próximo octubre?

A finales de mayo pasado en este mismo MEDIO, aventurábamos ante la noticia de haber alcanzado 8.7 y 4.9 % (I.P.C. y Cesta Compra, respectivamente), “que rondaríamos los dos dígitos durante el segundo semestre”.

Nos equivocamos, pues entramos de lleno en 10.8 y continuamos en 10.4%, sin muchas esperanzas de mejoras.

Cabe preguntarse si en la inmensa vorágine en que se encuentra un Gobierno débil y fragmentado, podrá dar respuesta a una población mayoritariamente absorta en la carestía de los alimentos que no puede afrontar, además de repunte del desempleo, y, malos augurios de la AIRef sobre el crecimiento para el tercer y cuarto trimestre.

Este columnista, y disculpen la expresión, “patea semanalmente”, Naves de ventas al por mayor; Lonjas; Supermercados; Mercados de Abastos, y comercios de alimentación, observando que los precios no bajan, y de reojo, el ama de casa observa en el super el galope desmedido de precios en el visor electrónico de la Caja registradora, llegando el caso de tener que retirar alimentos, o bien, sustituir la adquisición o fraccionarla por menor cantidad.

Surge el fenómeno de que el mayorista se queja de que el minorista no compra, y éste a su vez, de que el ama de casa, tampoco lo hace en su establecimiento, ante un escenario de alimentos perecederos, como pescados, carnes, frutas, verduras, con precios anclados que no retroceden, convirtiéndose casi en artículos de lujo, sobre todo, los primeros.

          Curioso comprobar la anterior relación causa-efecto

A la hora de redactar la presente Columna, únicamente disponemos de datos de inflación de agosto de tres países de nuestro entorno: (Francia, 5.8%); (Italia, 8.4%); y (Bélgica, 9.9%), según Expansión.

Respecto al crecimiento, los 27 se encuentran en déficit de PIB, al segundo trimestre 2022, y escasas perspectivas de mejora.

Existe un antiguo axioma o enunciado que indica que a mayor inflación, mayor pobreza y menor crecimiento.

Bajo esta regla que emana de la guerra entre Ucrania y la gran potencia Rusia, el mundo sufre sus efectos, y también se notan muy agudos desde los “Pirineos hacia abajo”, dado nuestro endeble entretejido estatal.

Por último, hay que comentar que, en el Siglo XVII, existía El Método Cartesiano, desarrollado por René Descartes, de la corriente escéptica, consistente en hallar la verdad basándose en la duda con el fin de obtener el verdadero conocimiento de la certeza.

Veamos si a través otros conceptos más modernos, y rigurosos destinados a estructurar pensamientos organizados deductivamente, podríamos continuar dudando sobre la efectividad y eficacia de este Gobierno, antes de que definitivamente nos vayamos a pique. ¿Por qué no?, ya que tenemos una larga fila de asuntos intratables por llegar, incluidos en el encabezado, sobre los cuales, mejor, no abordar en estos momentos.

Sin escape para salarios, hipotecas y cesta compra, ¿o aplicación del método cartesano?
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