domingo 26/9/21

Cumpleaños feliz

Que la plaza no es un plató es discutible, hasta el punto de que ya no se sabe muy bien si lo que había el domingo (y lo que hubo hace cinco años) en la madrileña Puerta del Sol es un plató dentro de una plaza o una plaza dentro de un plató.

El movimiento 15M está indisolublemente unido a las cámaras desde el mismo 15 de mayo de 2011, cuando un puñado de participantes en una manifestación decidió prorrogar la protesta acampando en la madrileña Puerta del Sol, un gesto que acabaría extendiéndose a otras ciudades y marcando un antes y un después en la memoria colectiva de la sociedad del régimen del 78.

Nada más escuchar la algarabía desde su casa, el director de cine Basilio Martín Patino (autor del inquietante y demoledor documental de 1973 ‘Queridísimos verdugos’, sobre los tres últimos “ejecutores de sentencias” del franquismo) bajó a la plaza y empezó a rodar ‘Libre te quiero’, documental que muestra lo vivido en el Kilómetro Cero de Madrid desde la instalación de las primeras tiendas de campaña hasta el desmantelamiento de Acampada Sol tres semanas después. No fue el único. Él y otros cineastas más o menos profesionales coincidieron allí con los numerosos reporteros y cámaras que daban detalles sobre lo que estaba pasando.

Es difícil ponerse de acuerdo sobre qué ha supuesto exactamente el 15M, pero sería absurdo negar que cortocircuitó el relato autocomplaciente del régimen del 78 (que no es poco) y que, por suerte o por desgracia, no habría supuesto lo que ha supuesto si no hubiera sido por aquellos reporteros y cámaras.

Con motivo del quinto aniversario del 15M, el programa de LaSexta ‘El Objetivo’ emitió el pasado domingo en directo un especial sobre el movimiento y sus consecuencias, y lo hizo desde un plató instalado (y vallado) en la propia Puerta del Sol. Por él desfilaron periodistas, indignados, dirigentes de Podemos (el partido que más inteligentemente ha canalizado el sentir del 15M) y hasta Margarita Robles, el flamante fichaje de Pedro Sánchez para las generales del 26J, que por lo visto no acudió al programa a responder las preguntas de Ana Pastor, sino a protagonizar un prematuro y bochornoso mitin electoral.

Es difícil ponerse de acuerdo sobre qué ha supuesto exactamente el 15M, pero sería absurdo negar que cortocircuitó el relato autocomplaciente del régimen del 78

A pocos metros de donde la número dos de Belloch en aquel nebuloso Ministerio de Justicia e Interior pedía machaconamente el voto para el PSOE, el jornalero andaluz Diego Cañamero y otros 15 militantes del SAT (indignados desde cuando indignarse todavía no estaba de moda) iniciaban una huelga de hambre para reclamar la puesta en libertad de su compañero Andrés Bódalo. Fuera de cámara.

Pastor y sus invitados aguantando estoicamente los bocinazos de los indignados (que los rodeaban con pancartas como LASEXTA HACE NEGOCIO o LA PLAZA NO ES UN PLATÓ) completaban la foto del cumpleaños.

Que LaSexta hace negocio no admite ninguna discusión, pero convendría preguntarse si de verdad hace falta (y, sobre todo, por qué hace falta) explicar que el objetivo prioritario de una empresa en general y de una televisión privada en particular es precisamente hacer negocio. Que la plaza no es un plató es más discutible, hasta el punto de que ya no se sabe muy bien si lo que había el domingo (y lo que hubo hace cinco años) en la madrileña Puerta del Sol es un plató dentro de una plaza o una plaza dentro de un plató.

No muy lejos de allí se levanta un muro en el que aún resiste la pintada LA REVOLUCIÓN NO SERÁ TELEVISADA. Pero es que hasta eso da título a un documental para la televisión. Eso sí, sobre Venezuela.

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