martes 25/1/22

Héroes de la clase obrera

Aún quedan trabajadores valientes que son capaces de intentar mejorar su situación y la de todos sus compañeros.

“Somos héroes de la clase obrera. En el día 1 de mayo nos quedamos en la cama”, dice el grupo Lendakaris Muertos en la letra de su canción “Héroes de la clase obrera”. Quizás por tantos “héroes” nos vemos en la situación actual, en la que los derechos laborales van retrocediendo más rápido que la velocidad del Alvia de Santander a Madrid. Unos “héroes” que han olvidado su ética, conciencia y lugar dejándose pisotear constantemente en lo que ha aspectos laborales y sociales se refiere.

Quizás una parte de esos “héroes” que se quedan en la cama el primero de mayo son incluso miembros de sindicatos. Y es que no debemos olvidar que los sindicatos mayoritarios han estado prácticamente desparecidos durante los años más duros de la crisis. Tampoco se han sabido adaptar a los nuevos tiempos, donde miles de jóvenes trabajan precariamente en PYMES, unas empresas donde los sindicatos no han conseguido introducirse, y ciertos sindicatos si lo hacen es traicionando a todos sus ideales y afiliados.

No debemos olvidar que los sindicatos mayoritarios han estado prácticamente desparecidos durante los años más duros de la crisis

Y es que queramos o no los sindicatos han jugado un papel esencial en la historia, pues no debemos olvidar que  “nada surgió de la nada, no hay maná cayendo del cielo: si aún quedan algunos derechos es porque algunos dan todo por ellos” como dice Riot Propaganda en su canción “La Huelga”. No debemos olvidar que las jornadas laborales de 40 horas, las vacaciones o los descansos del fin de semana vienen tras años de lucha y sacrificio, y que son derechos conquistados y no un privilegio. 

Quizás la mayoría de los trabajadores deben mirarse al ombligo antes de criticar la situación, pues ¿qué hacen ellos?. Por suerte aún quedan trabajadores valientes que son capaces de intentar mejorar su situación y la de todos sus compañeros. Unos empleados que por dar un paso adelante son muchas veces maltratados por el empresario, tal y como han denunciado esta misma mañana las empleadas de La Gallofa que están en las listas de CCOO.

Unas empleadas que han conseguido que por primera vez se convoquen elecciones sindicales en la empresa –que dice tener más de 30 años de historia-. Y han dado el paso como un grito unánime a la sociedad de basta, pues han visto como no se las aplica el convenio, como no tienen todas las extras por ser panaderas, o como los fines de semana los cobran igual que un día normal. Y una vez han dado el paso, su jefe ha decido machacarlas. Presiones, amenazas y despidos son practicas habituales en muchas empresas y más cuando se convocan por primera vez elecciones sindicales. Quizás en este punto seria necesario que la Consejería de Industria y Turismo se mirase al ombligo. Y es que su consejero, Francisco Martin defendió el famoso contrato de merchandising con que La Gallofa genera 400 empleos, y llegó a decir en el Parlamento de Cantabria que no “se ponga en tela de juicio la honradez de esta empresa”. ¿Qué honradez Sr. Martin? ¿Ahora volvería a decir lo mismo?. ¿La honradez que hemos escuchado hoy en rueda de prensa, la honradez de despedir a tres trabajadoras días antes de las elecciones para presionar?

Presiones, amenazas y despidos son practicas habituales en muchas empresas y más cuando se convocan por primera vez elecciones sindicales

Estoy convencido que en estas horas son muchos los trabajadores y trabajadoras de otras empresas que miran de reojo lo que ocurre en La Gallofa. Si el martes ganan las listas que han generado malestar en la dirección de la empresa estoy convencido que otros muchos empleados de otras empresas verán lo ocurrido en la empresa especializada en pan como un camino que recorrer para defenderse de los atropellos. Y es que los empleados de La Gallofa mañana –martes- tomarán una decisión fundamental, su voto estoy convencido de que será meditado y no será influenciado por las presiones empresariales.

Vamos a tardar décadas en volver a recuperar los derechos ya perdidos, pero es hora de que se recuperen, y se haga por el bien de la sociedad. Que una empleada de La Gallofa cobre el fin de semana como debe repercute en que esa familia tenga más dinero y genere más riqueza en la localidad. Todos debemos alzar la voz para acabar con la precariedad laboral, que se va a convertir en el mal endémico de la primera mitad del siglo XXI en nuestro país.

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