domingo. 14.04.2024

Punto por punto: cuatro gobiernos en uno

El temporal de la desvergüenza arrecia mientras Antonio, con los audífonos del revés, cosecha silbidos y abucheos allá por donde pasea su espigada figura.

  • La carestía de la vida machaca la cesta de la compra sin piedad; comprar cuesta entre un 30% y un 40% más que hace un par de años. Para el Gobierno, inflación es inflar sus bolsillos. Los impuestos no se detienen; Hacienda, tampoco.
  • El paro, la deuda y el déficit público son los hermanos de la muerte. El empleo está inflado (como la inflación) por el efecto de los fijos discontinuos que no figuran en las listas. El FMI avisa: el paro estructural en España no bajará del 12%. En su mejor época cayó al 8%. Aun así el Ejecutivo tira cohetes y organiza una fiesta (con el dinero común, claro). Y lo hace con el desempleo juvenil en torno al 35% en varias regiones.

Muy sesudo para cuatro gobiernos en uno: el de Pedro, el de Pablo, el de Yoli y el del chuletón

  • El Poder Judicial, por fin (“de quién depende la Fiscalía, pues eso”) actualiza la cifra de agresores sexuales y pederastas beneficiados por el ‘Sí es Sí’. Casi mil; de ellos más de un centenar están ya en la calle (se supone que no será para dar clases de física cuántica).
  • Las promesas electorales (malversación, sedición, pactos, España, diálogo y otro millar quedaron detrás de un bardal seco al que Antonio pegó fuego una mañana de siroco. Porque de los creadores de ‘el dinero público no es de nadie’ nació ‘Pedro Sánchez es uno y el presidente otro’, para acabar en ‘todo el que se oponga al Gobierno es facha’. Y los jueces que no molan o molen, también (con toga, hielo y limón).
  • Así que el temporal de la desvergüenza arrecia mientras Antonio, con los audífonos del revés, cosecha silbidos y abucheos allá por donde pasea su espigada figura. Lo bueno de llevar el sonotone mal endiñado en el tímpano es que puedes escuchar Metallica al tiempo que no percibes la pitada general y haces promesas que nunca cumplirás. Es decir, la línea habitual.  Mejor, el bingo.
  • Pero la culpa de todo la tiene Doñana y un “señorito” andaluz que allí gobierna. Muy sesudo para cuatro gobiernos en uno: el de Pedro, el de Pablo, el de Yoli y el del chuletón.

Punto por punto: cuatro gobiernos en uno
Comentarios