sábado 21/5/22

¿Energía? ‘Patutía’

La Conferencia de Presidentes se ha reunido este fin de semana (si quieres que algo no se solucione crea una comisión) y, como casi siempre, ha parido un ratón, una sarta de obviedades y una declaración de buenas voluntades, la mayoría de las cuales jamás se verán plasmadas en un papel en el modo en que se han enunciado. Ya saben: la asamblea de majaras se ha reunido: mañana sol y buen tiempo.

Como en aquel anuncio de los años 70, el Gobierno y casi todos los partidos de los arcos parlamentarios de aquí y de allá piden a los ciudadanos que afronten el día con energía para superar la carrera de obstáculos en que se ha convertido la vida de la calaña nacional a raíz de la pandemia del Covid y putadas subsiguientes, cada una tan nociva o peor que la anterior. Sólo les falta algún eslogan impactante, como ‘échale ovarios’ o ‘pon las gónadas encima de la plancha’, para lo cual habría incluso voluntarias y voluntarios si no sufrieran un calambrazo de la luz, un zurriagazo en forma de impuestos abusivos, una intoxicación por el precio del gas o un vómito por el comportamiento de la clase política nacional, la única que no sufre las crisis porque cobran de maravilla todos los meses, da igual si van o no a trabajar.  Que se lo digan a un autónomo, a un camionero, a un pescador, a un trabajador en Erte (me votas y no quiero verte). Que se lo digan al 90% de la población: payasadas con sifón.

Sólo les falta algún eslogan impactante, como ‘échale ovarios’ o ‘pon las gónadas encima de la plancha

La Conferencia de Presidentes se ha reunido este fin de semana (si quieres que algo no se solucione crea una comisión) y, como casi siempre, ha parido un ratón, una sarta de obviedades y una declaración de buenas voluntades, la mayoría de las cuales jamás se verán plasmadas en un papel en el modo en que se han enunciado. Ya saben: la asamblea de majaras se ha reunido: mañana sol y buen tiempo.

La capacidad de la clase política hispánica (la alta, porque hay miles de concejales y otros que entregan el alma por nada) es la de una pléyade de farsantes que hoy dicen blanco, mañana, negro; pasado, gris; y al otro, ya veremos. La mentira, por bandera; sólo les faltan un par de tibias y una calavera: al abordaje del bolsillo de pobres incautos sin chequera. La gente se ha acostumbrado a este tropel de insensatos, que, lejos de arreglar problemas, los redoblan, poniendo la ideología por delante de la gestión. ¿La energía? ‘Patutía’

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