jueves. 18.04.2024

Desamores de barra

Con el codo en el mostrador y los nudillos en la sien hay quien piensa mejor que la cuadrilla de farsantes que dicen representar a la mayoría apoyándose en la minoría exigua

La mascarada del Congreso bien vestida de soberanía popular ha obligado a las personas (tratadas como gente; peligro) a practicar el desamor en las barras de los bares. Como en los 60/70, cuando con sol y sombra de por medio se hacía la verdadera política de oposición contra el franquismo. Con el codo en el mostrador y los nudillos en la sien hay quien piensa mejor que la cuadrilla de farsantes que dicen representar a la mayoría apoyándose en la minoría exigua. Lo llaman amor repentino cuando lo que imploran es sexo coyuntural y rapidito para después fornicar mejor en el colchón ‘poliplurinacional’. En la barra, como en el autobús, están los grandes filósofos:

El Arcadio: “Mienten tanto, de manera tan zafia y descarada; mienten así, con esa dedicación exclusiva que da sentirse por encima de todo y toda; mienten en gerundio, perpetrando, y lo hacen de manera tan exitosa que igualmente mentirán cuando digan la verdad”.

Lo llaman amor repentino cuando lo que imploran es sexo coyuntural y rapidito para después fornicar mejor en el colchón ‘poliplurinacional’

La Marijó: “No paran de insistir en que España es diversa, cosa que ya sabíamos porque siempre lo ha sido. Pero me parecía más diversa la del 78. Hay algo, sin embargo, que hemos descubierto en el tercer decenio de este siglo: jamás hubo tanta diversidad de imbéciles”.

El Piernas: “Bolaños viene de bolas, porque las cuenta cuadradas. La ‘cero preocupación’ de Europa sobre la amnistía ha durado lo mismo que un helado bajo un cactus de Tabernas. La vida se divide en dos: los que cuentan bolas y los que cavan; el ciudadano cava”.

La Encarni: “Tal y como está el patio político (infumable, agresivo, traidor…) deben ser ya millones los ciudadanos que, como Pérez-Reverte, parten del republicanismo para ser monárquicos en defensa propia”.

El Chorbo: “Sánchez es mucho mejor que la legión de tiralevitas. Nadie le puede negar el copyright de esa manera amorfa de hacer política (hoy sí, mañana no pero quizá). Morirá políticamente con eso; no así los pelotilleros flotantes y aduladores: ellos le echarán la última palada”.

La Chonix: “Las tertulias de bancada televisiva, rebozadas en los huevos del poder y fritas en el aceite glasé de la oposición, han cogido muy bien el testigo de Sálvame. Nunca el personal se ha reído tanto”.

PD: La inteligencia puede estar debajo de una boina.

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