miércoles 25/5/22

Del cántaro de la mentira a la taza y media

La izquierda y la derecha tradicionales están en el arcén, pinchadas: sin llave de tuercas ni gato, y lo que es peor, sin rueda de repuesto. Esto, que ya se impuso en Italia tiempo atrás, amenaza con recorrer otros puntos de Europa de manera seria si los grandes partidos, es decir, la política tradicional, continúan al frente de la confirmación absoluta de la mentira.

Macron y Le Pen se van a jugar la Presidencia de Francia en segunda vuelta. La izquierda y la derecha tradicionales están en el arcén, pinchadas: sin llave de tuercas ni gato, y lo que es peor, sin rueda de repuesto. Esto, que ya se impuso en Italia tiempo atrás, amenaza con recorrer otros puntos de Europa de manera seria si los grandes partidos, es decir, la política tradicional, continúan al frente de la confirmación absoluta de la mentira. En España podemos encontrar, sin mucho esfuerzo, el paradigma de las patrañas más perfeccionadas y refinadas, y digo lo cual, a propósito de las mentiras brillantes a la ibérica, porque, pese a su evidencia y descaro, las grandes multinacionales de la política se pasan el caramelo de manera cíclica dejando para los demás el hueso de la aceituna.

Ha llegado Feijóo, que en principio tiene gato, llave y ruedas, pero a quien el PSOE tratará de convertir en frijol

Sánchez es el Rey de la Arana, mira para otra parte cada vez que le mencionan el suceso y sigue guapo e impoluto por Moncloa Beach, sin despeinarse ni sonrojarse: domina el relato y su caída en las encuestas -atestigua el CIS, ¡¡¡oh cielos!!!- no tiene regla de tres directa con el desplome de la verdad en términos absolutos. Hace bueno a Mariano, que dejó el asiento del Congreso para no volver y tuvo y mantuvo una relación difícil, cuando no nefasta, con algunos de sus compromisos electorales. Ha llegado Feijóo, que en principio tiene gato, llave y ruedas, pero a quien el PSOE tratará de convertir en frijol: no amarga, no endulza, pero produce gases. Tiene mucha experiencia de gestión y los suyos esperan que no se transforme en indigestión antes de tomar el poder, porque entonces,  frente a un hipotético descrédito de unos y otros, el escenario francés podría tener su réplica en la piel de toro y un tipo con cara de Sandokan llegaría quizá a caballo con las orejas de sus rivales en la mano. No diré el rabo, porque para eso hay que sublimizar la faena. El cántaro de la mentira ha ido demasiado a la fuente. Y puede venir alguien con taza y media, y botijo verde.
 

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