jueves 17/6/21

Bosé: passé composé

Los genios también fallan, y hasta fracasan, pero yo los quiero en mi equipo la próxima temporada. Quítate la bata de científico y vuelve a cantarme Linda.

Ahora recuerdo aquella panadería de 1977, donde un grupo de chicos y chicas matábamos las tardes aprovechando que, a partir de las siete,  ya no había hornada a la que aguardar. Una España en blanco y negro a la espera de los colores televisivos de 1982, maldito Mundial que nos envió una vez más para casa, entonces tan cerca, con dos palmos de narices y a dos velas.

Sonaba en la radio un tal Miguel, que -decían-, era hijo de torero español y actriz italiana. Los acordes de ‘Linda’, que no eran poco si a la vuelta de la esquina te esperaba una chorbita de pantalones prietos y chupita de Olivia (Newton John). No he visto España más feliz que aquella, por mucho que después entráramos en Europa, vinieran el progreso y el paro de una tacada, la reconversión industrial y cosas peores a nivel social de cuyo nombre no quiero acordarme. Sonaban Miguel Bosé, Camilo Sesto y Pablo Abraira por la tarde, aunque de noche, en la soledad de mis auriculares, dos discos de importación –‘Una noche en la ópera’, de Queen; y ‘Made in Japan’, de Deep Purple– copularan con mis orejas de maravilla.

No entiendo por qué Miguel Bosé ha olvidado el passé composé, por qué huye del pretérito perfecto y se entrega al negacionismo del Covid

Los versos libres de ‘Te amaré’, de ‘Sevilla’, las faldas ‘boselianas’ de uno de los cantantes más rupturistas en España de los últimos 50 años también nos llevaron a la libertad, al ‘freedom’ anglosajón que nunca había estado de moda hasta entonces en la vieja piel de toro. Había dos migueles: Bosé y Ríos (trufados de Miguel Hernández), y nunca le agradeceré lo suficiente al segundo que hiciera música con los versos de Antonio Machado.

Tiempos, ¡qué tiempos! Cuando íbamos a los conciertos en un ‘catorcetreinta’. Y sí: también para ver a Los Chichos, payo. Es tanto lo que queda atrás, y que pensé que ya había superado, sin conseguirlo, que no entiendo por qué Miguel Bosé ha olvidado el passé composé, por qué huye del pretérito perfecto y se entrega al negacionismo del Covid. Los genios también fallan, y hasta fracasan, pero yo los quiero en mi equipo la próxima temporada. Quítate la bata de científico y vuelve a cantarme Linda.

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