lunes 29/11/21

Vulnerar el correo privado y certificado no es delito en el Ayuntamiento de Cartes

Me encanta que la información de mi violado correo les sea tan útil, espero que tanto como le va a ser al organismo al que posteriormente lo he dirigido, y me es grato saber que lo que hago es tan interesante.

La indecencia traspasa límites insospechados, me pregunto hasta dónde serán capaces de llegar, claro está que continuaremos aquí hasta poder demostrar de una manera u otra la presunta podredumbre que nos gobierna utilizando a los presuntos lacayos que funcionan a golpe de favores debidos, así de quienes presuntamente deberían velar por la justicia y el orden en Cartes.

El pasado 25 de abril de 2016 se recoge en el Ayuntamiento de Cartes una carta procedente de la Consejería de Economía y Hacienda sin mi permiso (¡quiero dejar esto clarísimo!) Dicha carta llega certificada y a mi nombre personal. Se me llama a mi móvil diciéndome que ha llegado una carta a mi nombre y que se ha recogido, me dispongo de forma inmediata a ir a recogerla o a enviar a mí marido, a lo que se me contesta que no, que antes tiene que pasar por la autorización de la secretaría del Ayuntamiento, ante lo cual yo pregunto entonces cual debe de ser mi forma de proceder, y se me comunica que cuando pueda pasar, me llamará de nuevo; al cabo más o menos de 20 minutos se me vuelve a llamar (registros que tengo en mi teléfono para quien desee comprobarlo), y ante mi pregunta de si ya puedo acudir a recogerla, la respuesta es la siguiente:

MIRA, ES QUE HA HABIDO UN PROBLEMA, LA HE ABIERTO POR ERROR (permítanme que me ría a pesar de lo indignante del suceso)

Ante mis preguntas, se reitera que abrir el correo personal de los concejales y hasta el del Alcalde es algo cotidiano y normal en el Ayuntamiento de Cartes

Aun entendiendo lo irresistible de averiguar el contenido, por parte de algunos que viven con mucho miedo, ya que no tienen manos para tapar tantos agujeros por los que fluyen presuntamente toneladas de mierda. (Perdón por la expresión, pero las cosas hay que llamarlas por su nombre).

Procedo como es lógico a pedir a la Policía Local que abra diligencias por la posible comisión de un delito comprendido en el ámbito de aplicación del procedimiento abreviado (art. 757 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal – LECr). Me acompañan, recogen en mi presencia la carta abierta, y escuchan como yo misma, que desde que se me avisa que se ha recogido una carta a mi nombre y se me dice que se ha abierto transcurre un periodo de tiempo tal que es imposible que se haya abierto por error (en ese tiempo la ha podido leer presuntamente todo el personal del Ayuntamiento, incluido el señor alcalde, ¿Quien sabe?), algo que reitero varias veces en su presencia, y que la persona que viola mi correo se reitera una y otra vez ante mis preguntas, que abrir el correo personal de los concejales y hasta el del Alcalde es algo cotidiano y normal en el Ayuntamiento de Cartes, delante de los agentes reconoce que al menos lee el primer párrafo completo de mí carta. Cosas que no soy capaz de encontrar en sus diligencias.

Lo que sí encuentro es que se toma declaración a la persona que se auto-inculpa de abrir mi correo personal y que en dicha declaración se recogen presuntas faltas a la verdad. (Nunca se me preguntó si podía recoger mi correo y mucho menos si podían abrirlo). Obviamente mi respuesta hubiese sido NO. Y yo me pregunto:

¿Se abrió mi correo por una presunta orden de alguien?

¿Por qué no se me toma manifestación a mí misma como denunciante?

Realmente esta situación es un insulto a la inteligencia. Ahora tengo tres días para presentar recurso, ¿recurso a una presunta connivencia para ocultar un presunto delito?

No me voy a molestar en hacerlo, espero que la persona que abrió mi correo duerma tranquila, porque por esta vez no han tenido la necesidad de echarla a los leones, pero estoy segura que no hubiesen dudado en hacerlo ni un solo momento.

Me encanta que la información de mi violado correo les sea tan útil, espero que tanto como le va a ser al organismo al que posteriormente lo he dirigido, y me es grato saber que lo que hago es tan interesante.

Creo que todos somos mayorcitos y tontos quedan pocos, de verdad me encanta que se retraten y pierdan los papeles, mientras se ocupan de los míos.

Vulnerar el correo privado y certificado no es delito en el Ayuntamiento de Cartes
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