domingo 23/1/22

Europa, ¿una verdad o una mentira?

La Unión tiene que demostrar que no fue un invento de postureo su creación allá por el lejano año 1951 y que cuando vienen mal dadas debe ir a una.

Parece ser que Boris Johnson, más conocido como el mini Trump europeo, ha dado positivo en el test del Covid-19. Por lo visto, el maldito virus se ha convertido en kryptonita para el Superman británico. El político conservador despreció desde el primer momento la fuerza de esta maldita enfermedad, incluso llegó a mofarse de ella, y el karma cayó sobre él en forma de contagio. Eso sí, ya ha dicho el inglés que él tan solo estará 7 días de cuarentena, verdaderamente para hacérselo mirar.

Lo que tienen que comprender los dirigentes es que este enemigo que tenemos no entiende de clases sociales y que nadie está por encima de nadie

Reconozco que en España, estando como estamos, no podemos hablar mucho, siempre nos tocan a nosotros de lleno las malditas crisis internacionales. Está claro que nuestro nivel político es el que es, pero uno lo compara con los demás y ve que tampoco el resto del continente está mucho mejor. Lo que tienen que comprender los dirigentes es que este enemigo que tenemos no entiende de clases sociales y que nadie está por encima de nadie. Incluso aunque seas el primer ministro de una nación, eso no te da derecho a infravalorar la situación actual.

Aquí todos nos jugamos mucho, no solo la Europa del sur, y eso debemos de hacer entender también a Mark Rutte, Primer Ministro de los Países Bajos. Comprendo que esté dolido con todos los españoles tras perder el equipo tulipán aquella final de la Copa del Mundo de fútbol en Sudáfrica. Otra causa no veo que tenga para la actitud que está tomando siempre de cara a nuestro estado. Ahora ya fuera de ironías, Holanda, al igual que Alemania y Reino Unido, deben captar que este enemigo que nos ha salido en este siglo XXI se vence estando todos juntos y unidos.

Es el momento para que el continente europeo dé un paso firme hacia adelante. La Unión tiene que demostrar que no fue un invento de postureo su creación allá por el lejano año 1951 y que cuando vienen mal dadas debe ir a una. Porque yo me hago la siguiente pregunta: ¿de que serviría que un estado de la Unión venciera al Covid-19 si sus vecinos no lo han hecho? Sin embargo, por suerte los ciudadanos que habitamos en el viejo continente en la mayoría de los casos no somos como nuestros mandatarios.

Nos tenemos que preguntar seriamente si Europa quiere existir o no. De cincuenta países que hay en  el continente, la UE está formada por 29 contando al Reino Unido. Cada uno de ellos tiene culturas y maneras de vivir la vida diferente. Si en una población como la europea comenzamos también a dividir norte y sur estamos todos destinados al fracaso más absoluto. Las naciones más ricas deben ser conscientes de que deben ser las más solidarias, eso no significa en absoluto un cheque en blanco. Desde la Segunda Guerra Mundial no se había vivido una situación tan dramática, pero la solución la tenemos cada uno de nosotros, y si no lo entienden los dirigentes tendremos que hacérselo ver de una manera u otra la gente de bien.

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