jueves 24/6/21

Al Gobierno se le apagan las luces

Este gobierno ha conseguido convertir en un riesgo para nuestros bolsillos, para la economía nacional, y para el sistema de la red eléctrica, que se ponga una lavadora a las 10:00 horas.

Siempre ha sido más fácil criticar que hacer, más fácil tirar piedras que construir castillos... pero con este Gobierno las críticas se ponen muy fáciles. Ya se sabe que las hemerotecas son un arma de destrucción masiva para los responsables políticos.

Echar la vista al pasado, y mirar lo que se decía estando en la oposición y lo que se hace en el Gobierno referente al aumento del precio de la energía, a algunos se les tiene que caer la cara de vergüenza. También es cierto que no tiene la misma responsabilidad una Ministra de Igualdad que un Presidente, y que todo no depende del Gobierno, ni de este ni del anterior, ni del futuro; todo no, pero mucho, sí.

Ver el precio de la luz en diferentes países de nuestro entorno nos lleva a pensar qué hemos hecho nosotros para merecer esto, por qué nos quieren castigar así. Es verdad que anuncian leyes para poner puertas al campo, e incluso parques eólicos en zonas que deberían ser de especial protección.  Así Alemania con menos horas de luz obtiene el doble de energía con paneles solares que España, un país que se vende al turismo como la tierra del sol.

Siempre se puede echar la culpa al pasado, a los de antes, y no faltará razón, pero algunos llevan ya tres años en el Gobierno, y hay quien dice que la legislatura empieza ahora. Ahora no nos dan soluciones, sino excusas, así algunos aseguran que debemos cambiar los hábitos, saber valorar más cuánto cuesta producir un kilovatio, gastar menos para tener más conciencia ecológica.

En esto de las excusas, la palma se la lleva la vicepresidenta primera del gobierno. El "temazo" es quién usa la plancha, y la lavadora, lamentablemente, pasa el tiempo, las cosas cambian muy lentamente, eso es una realidad, pero aquí además de hacer el trabajo que te cobren más en el recibo de la luz, no parece que sea una ayuda para mejorar la situación. Buscar maniobras de distracción con temas tan serios puede dejar en mal lugar a quien lo hace.

La nueva factura de la luz, vuelve a castigar al pequeño consumidor

Organizaciones como la OCU y FACUA, manifiestan abiertamente que la nueva factura de la luz, vuelve a castigar al pequeño consumidor. Se habla, aunque con esto del mercado libre los precios cambian mucho, que la subida en lo que va de año puede ser superior al 30%. 

Hay asuntos que dependen de este Gobierno, entre ellos sin duda los impuestos con los que nos cargan el recibo de la luz, donde hay una gran diferencia entre España y los países vecinos, así mientras Irlanda tiene un IVA del 13%, Italia un 10% o Portugal entre el 6% y el 11%, en nuestro país, ya sabemos, somos mucho más generosos y contribuimos a las arcas del Estado con un 21%.

Pedir un IVA reducido al consumo de los hogares como hacen otros países no parece una locura ni una revolución, incluso tener una compañía eléctrica pública como Francia que fomente la competencia. Algo incompresible es que los mayores defraudadores "legales", usando la ingeniería financiera, sean las grandes compañías eléctricas, esas de las puertas giratorias de tantos responsables políticos. No es de recibo que se abrase con el 21 % de IVA al pequeño consumidor y las grandes empresas paguen una factura fiscal por el Impuesto de Sociedades entorno al 7% de sus beneficios. 

Al recordar hoy lo que se decía cuando estaban Rajoy, Zapatero, e incluso Aznar, observamos excusas parecidas con un pequeño lavado de cara, y volvemos al mismo problema, tener unos impuestos indirectos tan altos en consumos básicos es tremendamente injusto.

Si los salarios subieran en la misma proporción posiblemente no tendríamos tantos motivos para quejarnos

Cada cierto tiempo podemos presumir de que el coste de la electricidad marcó otro récord histórico, si los salarios subieran en la misma proporción posiblemente no tendríamos tantos motivos para quejarnos. Aquí se cumple aquello de  tener  los salarios de nuestros vecinos del sur, y los impuestos de nuestros vecinos del norte. 

Cuando las cosas van mal, lo mejor es buscar maniobras de distracción del personal, ya sea el tema territorial, esto puede ocupar horas y horas con los indultos, o filtrar aquello de la crisis del Gobierno, para que los medios hagan sus quinielas con los ministros que se van y los que pueden entrar. Hay mucho asesor encargado, no mejorar la vida de los ciudadanos, sino de mantenernos distraídos, mientras como decía Marx, Groucho, "el Gobierno nos mete la mano al bolsillo". 

Es cierto, que defender un estado pequeño sin recursos es ir hacia un liberalismo salvaje, de sálvese el que más tenga, por ello es necesario equilibrar las cuentas del país y hacer una redistribución de la renta más justa, como marca nuestra propia Constitución. Desde luego esto no se logra con los impuestos indirectos, lo saben todos los economistas, y todos los dirigentes políticos con dos dedos de frente.

Este gobierno ha conseguido convertir en un riesgo para nuestros bolsillos, para la economía nacional, y para el sistema de la red eléctrica, que se ponga una lavadora a las 10:00 horas. Ver a algunos manifestándose por temas tan nimios, y no por cuestiones que nos afectan a casi todos, también es para llorar y no echar gota.

El PSOE necesita a Podemos para seguir en el Gobierno, pero sobre todo por lo que manifestó el Secretario de Defensa norteamericano bajo el mandato de Lyndon Johnson, allá por el año 1965, Robert McNamara que aconsejó a su Presidente no prescindir de Edgar Hoover, director (FBI), haciendo historia con la frase: "Es mejor tener al indio dentro de la tienda meando hacia afuera, que tenerlo fuera meando hacia dentro".

Lo cierto, es que la izquierda más reivindicativa está anestesiada en el Gobierno, no sabe qué hacer, algunos piensan que este es su gobierno e ir contra el mismo es una traición, y otros iban a conquistar el cielo y, lamentablemente, ya están en su casa. Una sociedad civil débil está en manos de los que tienen el poder, y lo pueden imponer con la excusa de tener un mandato por cuatro años, como si eso fuera un contrato para hacer lo que les dé la gana, y no para cumplir el verdadero acuerdo, cumplir el programa con el que se presentaron a las elecciones.

Visto lo ocurrido en los últimos tiempos, y desde la distancia que tenemos los ciudadanos con los que nos gobiernan, a nosotros nos cuesta mucho más la luz, y da la sensación de que al actual Gobierno se le están apagando todas las luces.
 

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