lunes 29/11/21

Bla, bla, bla...

Nuestro Planeta está mutando, destruyendo muchas formas de vida, ante nuestra mirada, desde el deshielo de los glaciares hasta los incesantes fenómenos meteorológicos extremos.

Estos días desde Glasgow nos llegan mensajes, a cada cual más alarmista, sobre la situación de nuestro Planeta y del futuro del mismo si seguimos aumentando el calentamiento global.

Dos son "los recados" más directos: el primero lo pronunció el secretario general de ONU, António Guterres en la inauguración de la cumbre del CO26, diciendo que por este camino "estamos cavando nuestra propia tumba", 

Relata la situación tan desesperada de la Tierra y el apocalipsis que nos espera si seguimos aumentando los índices de CO2  "Basta de maltratar la biodiversidad. Basta de matarnos a nosotros mismos con el carbono. Basta de tratar la naturaleza como un retrete. Basta de quemas, perforaciones y minas cada vez más profundas". Sin duda es hora de manifestar: ¡Basta ya de esta locura! 

Nuestro Planeta está mutando, destruyendo muchas formas de vida, ante nuestra mirada, desde el deshielo de los glaciares hasta los incesantes fenómenos meteorológicos extremos. Así António Guterres, recordó, que los océanos están más calientes y contaminados que nunca y que partes de la selva amazónica emiten más Carbono del que absorben. Que el aumento del nivel del mar es el doble que hace 30 años. Ahí está el deshielo de los cascos polares, las tormentas, huracanes, inundaciones, incendios, y demás catástrofes naturales que se están produciendo y nos amenazan con aumentar 

Los países del G20 tienen una responsabilidad especial, dado que representan alrededor del 80% de las emisiones.  Todo ello tiene una incidencia sobre nuestras vidas. "La adicción a los combustibles fósiles está empujando a la humanidad hacia el abismo". "Tenemos por delante una difícil decisión: o acabamos con ella o ella acaba con nosotros".  En la última década, casi 4000 millones de personas fueron víctimas de desastres relacionados con el clima, y la devastación no hará más que aumentar.

Cuando algo no se quiere hacer es muy fácil encontrar una excusa y en este tema no faltan

"En nombre de esta generación y de las generaciones futuras, les insto: A que elijan la ambición. A que elijan la solidaridad. A que elijan la protección de nuestro futuro y el de la humanidad". Otros mandatarios con diferentes palabras han incidido en la grave situación que ya estamos viviendo y en la necesidad de tomar medidas. 

El segundo mensaje llega de la mano de la  joven activista Greta Thunberg, que con tres sílabas "bla, bla, bla" ha definido esta cumbre de Glasgow y muchas más cumbres. Las buenas intenciones, las palabras grandilocuentes de los líderes mundiales, incluso los acuerdos, luego se quedan vacíos de contenido. 

Los líderes han dado hermosos discursos sin embargo esta cumbre posiblemente sea  la más excluyente. Manifestaba Greta, para muchos es simplemente una celebración, una feria de dos semanas para hacer negocios, como siempre, repetir su "bla, bla, bla". Lo único cierto es que los líderes políticos "no están haciendo nada" a pesar de saber y conocer de primera mano, ellos  tienen todos los datos, para dejarnos un mejor futuro.

Puede que estas dos intervenciones en foros diferentes en la misma ciudad, sean las dos caras de una moneda, la de los buenos deseos y la de la realidad. Con buenos deseos no se ha dado de comer al hambriento, ni se ha dejado de contaminar el Planeta, sin duda hacen más medidas concretas, y asumir las responsabilidades que le tocan a cada uno.  

Cuando algo no se quiere hacer es muy fácil encontrar una excusa y en este tema no faltan. Así están los que miran a China, que no está dispuesta a realizar un esfuerzo para conseguir el reto de "0" emisiones en 2050 retrasándolo una década. La India sigue en un aumento constante sus  emisiones de C02 y retrasa ese objetivo al 2070. Otros países, de esos que antes se llamaban en vías de desarrollo manifiestan abiertamente la injusticia que supone que quienes han contaminado más el Planeta beneficiándose de un mayor crecimiento económico, quieran dejar sin futuro a los que ahora empiezan a asomarse al siglo XXI. Ellos han estado en la edad preindustrial, y tienen derecho a que sus ciudadanos tengan mejor nivel de vida. 

Está claro que debe haber compensaciones, pero a la hora de definirlas vienen los problemas, como vienen los incumplimientos de los acuerdos ya firmados. Cuando no hay medidas coercitivas que obliguen, todo es papel mojado, o incluso como hemos visto con la cumbre de París, un cambio de gobierno hace posible el que se pueda marchar, anular los acuerdos, así lo hicieron Donald Trump y sus seguidores internacionales.

En esta cumbre de Glasgow 103 países se han comprometido a acabar para el año 2030 con la deforestación,

En esta cumbre de Glasgow 103 países se han comprometido a acabar para el año 2030 con la deforestación, 80 se comprometen a reducir esta década un 30% sus emisiones de metano, el gas responsable del 25% del calentamiento. Las delegaciones de Estados Unidos y la Unión Europea parecen las más activas  impulsando los acuerdos principales.

Es cierto que con cada cumbre son menos los que se atreven a negar la evidencia del cambio climático y sus consecuencias, al menos en público.  La hipocresía entre del deber y el hacer está muy presente, cuando puedes observar como llegan a esta cumbre y para "no contaminar" vienen en más de 400 aviones privados, con coches oficiales de gran cilindrada que tienen que cortar calles y avenidas. Claro que es el chocolate de loro, sin embargo deja en evidencia lo que se predica desde los púlpitos.

Si Julio Verne estuviera haciendo ciencia ficción, posiblemente, dibujaría a unos pocos humanos intentando sobrevivir a finales de siglo XXI.  Sus "Veinte mil leguas de viaje submarino" podrían ser por "el mar de los plásticos".

Para no ser como a los que se denuncia y en una interpretación libre de la famosa frase de John F. Kennedy se puede pensar ¿qué puedo hacer yo por mi Planeta?. Lo cierto es que en nuestra vida siempre hay pequeños detalles que pueden ayudar, que no vamos a salvar solos el mundo, pero podemos aportar con nuestras actuaciones. Al menos no ayudar a seguir contaminando o contribuyendo a ese calentamiento global, que lo nuestro no sea también un  bla, bla, bla.

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