martes. 23.04.2024

Sosticios y Quinocios

Cabe señalar y añadir que si la Tierra no estuviera inclinada el Sol estaría siempre sobre el ecuador terrestre, y por lo tanto la cantidad de luz que recibiría una ubicación determinada sería siempre fija

Tanto el Sosticiu (Solsticio) como el Quinociu (Equinoccio) se presentan dos veces por año, marcando así el inicio de las estaciones. El Solsticio acontece durante el Veranu (Verano) y el Hibiernu (Invierno), mientras que el Equinoccio se presenta al inicio de la Primovera (Primavera) y el Tardíu (Otoño).

“Solsticio” es una palabra que procede del latín “solstitium” y significa “sol quieto”, compuesta por “sol” (sol) y “sistere” (detenido o estático), y sucede cuando el Sol se encuentra más cerca o más lejos de uno de los hemisferios terrestres. De esta manera aumenta la duración del día en una parte determinada del planeta, mientras que disminuye la duración en la otra.

Cuatro períodos estacionales que por lo tanto están determinados por cuatro posiciones principales en la órbita terrestre en su giro alrededor del Sol

Los dos solsticios ocurren en Juniu-Junio (entre los días 20 o 21) y en Diciembri-Diciembre (entre los días 21 o 22), y son los días en los que el Sol está más al Norte o al Sur del ecuador. Es decir, el Sol está en el punto más distante de la línea del ecuador.    

El Solsticio de Invierno de un hemisferio es el día más corto del año, mientras que el Solsticio de Verano es el más largo del año, o si se prefiere, la Tierra recibe una mayor cantidad de luz en uno de los dos hemisferios.    

En el hemisferio Norte el solsticio de Junio marca el comienzo del Verano, que es cuando el Polo Norte está inclinado más cerca del Sol y sus rayos caen directamente sobre el Trópico de Cáncer.

El término “equinoccio” también es una palabra que tiene su origen en el latín, pues deriva de “aequinoctium”, que significa “noche igual”, estando compuesta por “aequus” (igual) y “nox” (noche), produciéndose por lo tanto cuando el Sol se encuentra sobre la línea del ecuador; que es cuando el día y la noche en ambos hemisferios tienen exactamente la misma duración.

Los equinoccios ocurren en Marzu-Marzo (entre los días 19 y 21) y en Sitiembri-Septiembre (entre los días 21 y 24), siendo estos los días en los que el Sol está exactamente sobre el ecuador, lo que hace que el día y la noche tengan la misma longitud. O si se prefiere, el Sol está en el punto más cercano a la línea del ecuador. Es decir, los rayos solares alcanzan la zona intertropical con mayor intensidad provocando así que la luz y el calor lleguen a ambos hemisferios de la misma forma.

Cuatro períodos estacionales que por lo tanto están determinados por cuatro posiciones principales en la órbita terrestre en su giro alrededor del Sol, pues los cambios que se producen de unas estaciones a otras se deben a que el planeta está ligeramente inclinado sobre su eje mientras viaja alrededor de la estrella solar, y esto determina y significa que diferentes puntos de la Tierra reciben más o menos luz solar en función de las distintas épocas del año que acontecen. Es por esta razón por la que el Solsticio dura varios días, mientras que el Equinoccio se presenta en un momento específico en el tiempo.

Las personas podrían ir poco a poco introduciéndolo en su día a día y acontecer, hasta hacer así, y de esta manera, el que el cántabru pudiera llegar a cada vez más y más personas y particulares

Cabe señalar y añadir que si la Tierra no estuviera inclinada el Sol estaría siempre sobre el ecuador terrestre, y por lo tanto la cantidad de luz que recibiría una ubicación determinada sería siempre fija, no habiendo por lo tanto nunca estaciones y al final vida y regeneración.

Acontece también que al ser estas fechas del calendario tan señaladas (y siempre y cada año más especiales dentro de las celebraciones ritualistas), se podrían aprovechar para con ello hacer mención a su correspondiente y equivalente en cántabru: Sosticiu (Solsticio) y Quinociu (Equinoccio) respectivamente. Bien sea en la prensa, en la Administración, en los colegios e institutos, en los gremios del taxi, en las instalaciones deportivas, en los supermercados, en las redes sociales, etc.

Al hacerlo, y emplear con ello también el castellano, las personas podrían ir poco a poco introduciéndolo en su día a día y acontecer, hasta hacer así, y de esta manera, el que el cántabru pudiera llegar a cada vez más y más personas y particulares. Y aunque de hecho ya se está logrando (principalmente a través de las redes sociales), con todo, y sin embargo, es necesario el que pueda alcanzar aún a muchas más colectividades y grupos, entidades y gremios, asociaciones y organismos, corporaciones y ayuntamientos.

Ayuntamientos que en este caso, y principalmente, son una piedra angular desde la cual poder hacer esa labor de divulgación y propaganda de lo que es propio y singular. Y esto mismo, y también, igualmente podría servir y valer para otras facetas, vertientes y dimensiones que afectan y atañen directamente a la promoción del cántabru.

Sosticios y Quinocios
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